{"id":3366,"date":"2015-06-28T06:28:54","date_gmt":"2015-06-28T04:28:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.amiscorbin.com\/?page_id=3366"},"modified":"2015-06-28T06:28:54","modified_gmt":"2015-06-28T04:28:54","slug":"posdata-biografica-de-una-entrevista-filosofica","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.amiscorbin.com\/es\/biografia-2\/posdata-biografica-de-una-entrevista-filosofica\/","title":{"rendered":"Posdata biogr\u00e1fica de una entrevista filos\u00f3fica"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\">Posdata biogr\u00e1fica de una entrevista filos\u00f3fica<\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span><b><strong><span>de Henry Corbin<\/span><\/strong><\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span>Traducido por <strong>Elizabeth Pe\u00f1a Velasco<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><span>\u00a0<\/span><span>V\u00e9ase tambi\u00e9n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span><a href=\"https:\/\/www.amiscorbin.com\/de-heidegger-a-sohravardi-conversacion-con-philippe-nemo\/\"><span>De Heidegger a Sohravard\u00ee Conversaci\u00f3n con Philippe Nemo<\/span><\/a>\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Al releer el texto de mi entrevista con Philippe N\u00e9mo, tengo la impresi\u00f3n que la mayor\u00eda de las\u00a0\u00a0preguntas esenciales que ocuparon mi vida de investigador fueron abordadas al menos alusivamente. Ciertamente hubo fisuras, por las cuales habr\u00edan podido pasar muchas conjeturas y explicaciones no superfluas. Pero entonces la entrevista durar\u00eda a lo mejor a\u00fan\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>De todas estas fisuras, hay aquellas donde pod\u00edan o deb\u00edan intercalarse algunas precisiones sin las cuales las etapas del itinerario espiritual, las fases de la \u201ccurva de vida\u201d, no aparecen quiz\u00e1 con una claridad suficiente. Alud\u00ed a mi formaci\u00f3n original de fil\u00f3sofo. Que un joven estudiante de filosof\u00eda encuentre la filosof\u00eda alemana, no hay all\u00ed nada de imprevisto. Que tome el camino de la filosof\u00eda isl\u00e1mica, en \u00e1rabe y en persa, esto es ya mucho m\u00e1s inesperado. Que combine las dos v\u00edas, el caso es esta vez bastante raro. \u00bfC\u00f3mo estos encuentros tuvieron lugar?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Nadie se asombrar\u00e1 de que un estudiante de filosof\u00eda, que haya concientemente revisado a los autores del programa de la licencia, haya deseado explorar nuevos continentes que no figuran en los programas de estudio. Entre estos continentes, poco explorados, hab\u00eda la filosof\u00eda medieval, cuyo estudio ser\u00eda completamente renovado por las investigaciones y las publicaciones de Etienne Gilson. Una aurora se levantaba sobre este continente olvidado, la cual bastaba para atraer a un estudiante ansiado de ampliar su aventura filos\u00f3fica. Si mis recuerdos son exactos, Etienne Gilson comenz\u00f3 su incomparable ense\u00f1anza en la Secci\u00f3n de las Ciencias Religiosas de la Escuela pr\u00e1ctica de Altos Estudios entre los a\u00f1os 1923 y 1924. En todo caso, fue bien a partir de aquel a\u00f1o que fui su auditor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Quisiera dejar constancia de una vez por todas del recuerdo deslumbrante que me dejaron los cursos de Etienne Gilson, que segu\u00ed durante varios a\u00f1os. Su m\u00e9todo no consist\u00eda de ninguna manera en hacer traducir algunas l\u00edneas de texto por un estudiante, en pedir el dictamen de los otros, para finalmente dar un comentario cualquiera. \u00a1Lejos de esto! Era un tiempo en que los estudiantes ven\u00edamos a escuchar al maestro, no a sus compa\u00f1eros, porque no se pon\u00eda en duda que el maestro supiera un poco m\u00e1s que ellos. Gilson le\u00eda los textos latinos, los traduc\u00eda y \u00e9l mismo sacaba de ellos su contenido, tanto impl\u00edcito como expl\u00edcito, en un comentario magistral, siempre profundizando las cosas. Mi admiraci\u00f3n fue tan grande que opt\u00e9 por tomarlo como modelo, y mucho m\u00e1s tarde yo intent\u00e9 de preparar, para la filosof\u00eda y la teolog\u00eda isl\u00e1mica, los cursos que habr\u00eda querido escuchar en aquella \u00e9poca, pero que nadie hac\u00eda. Entre los textos explorados por Etienne Gilson, durante estos a\u00f1os f\u00e9rtiles, hubo los textos traducidos del \u00e1rabe al lat\u00edn por la Escuela de Toledo, en el siglo XII, comenzando por el c\u00e9lebre libro de Avicenne:\u00a0<em>L\u00edber sextus Naturalium<\/em>, al que el comentario de Gilson daba una singular importancia. Fue mi primer contacto con la filosof\u00eda isl\u00e1mica. Descubr\u00ed una connivencia entre la cosmolog\u00eda y la angelolog\u00eda, por la que me pregunt\u00e9 si no habr\u00eda raz\u00f3n de profundizarla bajo otros aspectos, y creo que esta preocupaci\u00f3n angelol\u00f3gica ya no se separ\u00f3 de m\u00ed a lo largo de toda mi vida.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Pero en la espera de que esto se realize, una primera tarea se propon\u00eda como ineludible. Para ir m\u00e1s lejos, era necesario ir a ver uno mismo los textos. Para ir a ver uno mismo, era necesario ponerse al estudio del \u00e1rabe. El mismo Gilson fue quien me anim\u00f3 para ello. Esta es la raz\u00f3n por la que, a partir de la vuelta a clases del a\u00f1o universitario 1926-1927, dando la espalda a la \u00ab\u00a0agregaci\u00f3n\u00a0\u00bb, tom\u00e9\u00a0\u00a0el camino de la Escuela Nacional de las Lenguas Orientales. En ese entonces, esta escuela no era en absoluto la gran \u201cm\u00e1quina\u201d que ella pas\u00f3 a ser hoy d\u00eda. El peque\u00f1o edificio de la calle de Lille presentaba el estado \u00edntimo de una Escuela, m\u00e1s o menos similar a como la hab\u00eda dejado Silvestre de Sacy. Para cada lengua no \u00e9ramos m\u00e1s que un pu\u00f1ado de estudiantes, y con mi colega y amigo Georges Vajda \u00e9ramos los \u00fanicos fil\u00f3sofos como\u00a0\u00a0extraviados en este respetable establecimiento. Esta entrada a la Escuela de las Lenguas Orientales prepar\u00f3 mi entrada en la Biblioteca Nacional, donde fui llamado como orientalista a partir de noviembre de 1928. Y parad\u00f3jicamente este paso por la Biblioteca Nacional desemboc\u00f3 m\u00e1s tarde en mi escape definitivo hacia el Oriente.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Paralelamente a \u00e9sto, otra ense\u00f1anza fue capaz de desviar a un joven y ardiente fil\u00f3sofo de la v\u00eda com\u00fan de los programas probados. Fue la ense\u00f1anza de Emile Br\u00e9hier. Incluso hoy, aproximadamente cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, tengo la impresi\u00f3n que el recuerdo de los nombres de estos dos principales maestros produce destellos. Emile Br\u00e9hier, m\u00e1s o menos heredero de las concepciones filos\u00f3ficas del\u00a0<em>Aufkl\u00e4rung,<\/em>\u00a0profesaba que no existe una filosof\u00eda cristiana. Toda la obra de Et. Gilson le inflig\u00eda un desmentido, y nos era dif\u00edcil salir de un curso sobre Duns Scot,\u00a0<em>Doctor subtilis<\/em>, y aceptar de que no existe una filosof\u00eda cristiana. \u00bfPero c\u00f3mo convertir a un racionalista perfecto con la idea qu\u00e9 los datos de los libros santos puedan ser el apoyo de la meditaci\u00f3n y de la investigaci\u00f3n filos\u00f3fica? Si esto se rechaza, ya no habr\u00e1 ni filosof\u00eda jud\u00eda ni filosof\u00eda isl\u00e1mica. Ni siquiera se sabe si el Maestro Eckhart y Jacob Boehme tendr\u00e1n a\u00fan un lugar en la historia de la filosof\u00eda alemana. La paradoja va a\u00fan m\u00e1s lejos, pero no hace m\u00e1s que traducir uno de estos \u201cm\u00e9todos del ser\u201d del cual habl\u00e1bamos en la entrevista que precede, que ninguna fuerza humana exterior puede esperar hacerlos ceder.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Sea lo que fuera, Emile Br\u00e9hier estaba profundamente concentrado en ese entonces en las\u00a0<em>Enn\u00e9ades<\/em>\u00a0de Plotin, pues preparaba la traducci\u00f3n y la edici\u00f3n. En 1922-1923 hab\u00eda dado una clase magistral sobre Plotin y el<em>Upanishads\u00a0<\/em>en la Sorbona, y en los cursos de los a\u00f1os siguientes recog\u00edan las repercusiones de aquel \u00e9xito. De nuevo se plantea la pregunta: \u00bfc\u00f3mo un joven fil\u00f3sofo \u00e1vido de una aventura metaf\u00edsica, resist\u00eda a esta llamada\u00a0: profundizar las influencias o los rastros de la filosof\u00eda india sobre la obra del fundador del neoplatonismo? Para realizar esta tarea solamente era necesario \u201cestudiar\u201d el s\u00e1nscrito. Pero ya\u00a0\u00a0hab\u00eda decidido \u201cestudiar \u201d el \u00e1rabe. \u00bfC\u00f3mo reconciliar los dos? Era necesario elegir uno u otro, es lo que aconsejaba\u00a0imperativamente cada fil\u00f3logo o ling\u00fcista consultado. Sinembargo, el fil\u00f3sofo tiene sus razones que el fil\u00f3logo no siempre comprende. Incumb\u00eda al fil\u00f3sofo optar, en escondrijo, por supuesto, por la soluci\u00f3n heroica: comenzar a la vez el estudio del \u00e1rabe y del s\u00e1nscrito. Fue un famoso per\u00edodo de ascetismo mental, yo lo puedo garantizar. No pudo prolongarse m\u00e1s all\u00e1 de dos a\u00f1os. Saqu\u00e9 provecho de ello: que en la actualidad si se me ocurre leer un\u00a0libro de filosof\u00eda india o budista, los t\u00e9rminos t\u00e9cnicos s\u00e1nscritos interpolados no me son totalmente extra\u00f1os. Pero a los\u00a0\u00a0dos a\u00f1os, encontr\u00e9 en la v\u00eda del Oriente el \u201chito indicador\u201d que me indic\u00f3 la direcci\u00f3n decisiva de un camino sin regreso. En adelante mi camino pasar\u00eda por los textos \u00e1rabes y persas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Es necesario decir que el fil\u00f3sofo, quien ha tomado la senda de estudiante de \u00e1rabe extraviado con los ling\u00fcistas, pens\u00f3 fallecer al tener como \u00fanica comida las gram\u00e1ticas y los diccionarios. Al recordar las comidas copiosas que exim\u00eda la filosof\u00eda, m\u00e1s de una vez me pregunt\u00e9: \u00bfQu\u00e9 hago aqu\u00ed? \u00bfD\u00f3nde me extravi\u00e9? Hab\u00eda sin embargo un refugio, donde ya se exim\u00eda la m\u00e1s fina sustancia de la espiritualidad isl\u00e1mica. Este refugio se llamaba Louis Massignon el cual a partir de 1928, acumul\u00f3 su ense\u00f1anza en el Colegio de Francia con la direcci\u00f3n de los estudios de Islamismo, en la Secci\u00f3n de las Ciencias Religiosas de nuestra Escuela de Altos Estudios. En ese entonces no pod\u00eda presentir que un d\u00eda yo le suceder\u00eda en su \u00faltima c\u00e1tedra. Los contrastes entre los cursos met\u00f3dicos y rigurosos de un Etienne Gilson y los de un Louis Massignon eran \u201cestupendos\u201d. Es cierto que, el maestro distribu\u00eda a principios del a\u00f1o un programa con un tema general sobre una serie de lecciones.\u00a0\u00a0\u00a1Pero para qu\u00e9 los programas! Suced\u00eda que una lecci\u00f3n comenzaba por algunos de estas intuiciones fulgurantes de las cuales el gran m\u00edstico Massignon era pr\u00f3digo. Y luego un par\u00e9ntesis se abr\u00eda, y luego otro, y luego otro\u2026\u00a0<\/span><span>Finalmente el auditor se encontraba aturdido y extraviado en plena grandilocuencia del maestro con la pol\u00edtica brit\u00e1nica en Palestina\u2026<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Con todo hab\u00eda que ver, y efectivamente ve\u00edamos, s\u00f3lo un aspecto necesario de la pasi\u00f3n que quemaba a Massignon. Nadie se ha escapado de su influencia. Su alma de fuego, su penetraci\u00f3n intr\u00e9pida en los misterios de la vida m\u00edstica del Islam, donde nadie a\u00fan hab\u00eda penetrado de aquella forma, la nobleza de sus indignaciones ante las cobard\u00edas de este mundo, todo esto gravaba inevitablemente una fuerte impresi\u00f3n en el esp\u00edritu de sus j\u00f3venes auditores.\u00a0Es verdad que, con el transcurso de los a\u00f1os, era imposible no darse cuenta de algunos puntos d\u00e9biles, de algunas flaquezas. Un poco tarde, se afligi\u00f3 cuando sus amigos no pudieron seguirlo en sus opciones pol\u00edticas.\u00a0Pero eso no altera de ning\u00fan modo la veneraci\u00f3n con la cual yo menciono el recuerdo de Massignon. El reservaba a los fil\u00f3sofo sorpresas, ya que su formaci\u00f3n original no era de ninguna manera filos\u00f3fica. De ah\u00ed que a veces \u00e9l ten\u00eda ciertas vacilaciones en su vocabulario,\u00a0cuando no estaba en algunas posiciones adoptadas.\u00a0He conocido algunos d\u00edas a un Massignon ultrashiita, y le debo muchos sobre este punto: sus estudios sobre Salm\u00e2n P\u00e2k, sobre el Mob\u00e2hala, sobre F\u00e1tima, reservan a\u00fan minas de intuiciones que deben explorarse, combin\u00e1ndolos con los resultados de las investigaciones llevadas desde entonces. Pero en otros d\u00edas, lo encontraba vituperando al shiismo y a los shiitas, cuyos grandes textos le hab\u00edan seguido siendo extranjeros. Yo tomaba su defensa haciendo oposici\u00f3n que su concepci\u00f3n del Im\u00e2mat no fuera de ninguna manera \u201ccarnal\u201d, sino que el v\u00ednculo de familia terrestre entre el Im\u00e2ms s\u00f3lo era la imagen de su v\u00ednculo plerom\u00e1tico eternal. Massignon se asombr\u00f3 entonces de \u201cmi\u201d ultrashiismo. \u00bfAcaso no abordaba yo un extenso estudio de los textos de gnosis ismaelita?\u00a0Pero supo valerosamente afirmar que el Islam iran\u00ed hab\u00eda liberado el Islam de todo lazo racial, \u00e9tnico o nacional, aunque me reconociera que\u00a0\u00a0nunca se hab\u00eda sentido totalmente \u201cen casa\u201d. Por ello Massignon se alarmaba cuando yo segu\u00eda simplemente la l\u00ednea inscrita en el proyecto deliberado y las obras de Sohravard\u00ee,\u00a0<em>\u201cr\u00e9surrecteur de la th\u00e9osophie de la Lumi\u00e8re des sages de l\u2019ancienne Perse\u201d (Resurector de la Teosof\u00eda de la Luz de los sabios de la antigua Persa).<\/em>\u00a0No \u201cmazdeanize\u201d demasiado, me recomendaba. \u00bfQu\u00e9 hacer entonces? En primer lugar no val\u00eda equivocarse en cuanto al tema que se abordaba. A continuaci\u00f3n no deb\u00edamos olvidar la raz\u00f3n del porqu\u00e9 se ven\u00eda a verlo, y tener firmemente en mano el hilo de la entrevista. As\u00ed era como surg\u00edan muchas oportunidades para que regres\u00e1ramos colmados.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>De este modo, creo yo que fue alrededor del a\u00f1o 1927-1928, le habl\u00e9 de las razones que me hab\u00edan llevado al estudio del \u00e1rabe siendo fil\u00f3sofo, de las\u00a0preguntas que\u00a0me planteaba sobre las relaciones entre filosof\u00eda y m\u00edstica, de lo que conoc\u00eda, por un bastante pobre resumen en alem\u00e1n, de un determinado Sohravard\u00ee\u2026\u00a0<\/span><span>Entonces Massignon tuvo una inspiraci\u00f3n del cielo.\u00a0<\/span><span>El hab\u00eda tra\u00eddo de un viaje a Ir\u00e1n una edici\u00f3n litografiada de la obra principal de Sohravard\u00ee,\u00a0<em>Hikmat al-Ishr\u00e2q<\/em>\u00a0: \u201c<em>La Teosof\u00eda oriental.\u00a0<\/em>\u201d\u00a0<\/span><span>Con los comentarios, esto formaba un gran volumen de m\u00e1s de quinientas p\u00e1ginas.\u00a0<\/span><span>\u201cTenga, me dijo, creo que en este libro hay algo para usted\u201d. Este \u00ab\u00a0algo\u00a0\u00bb fue la compa\u00f1\u00eda del joven Shaykh al-Ishr\u00e2q que no me ha dejado durante toda mi vida. Yo siempre he sido un platonista (en sentido amplio de la palabra, por supuesto). Creo que se nace platonista, como se puede nacer ateo, materialista, etc.\u00a0Misterio insondable de las elecciones preexistenciales. El joven plat\u00f3nico que yo era entonces no pod\u00eda sino llenarse de fuego al contacto del que fue \u201cel Im\u00e2m de los Platonicienses de Persa\u201d. He hablado tanto de \u00e9l en mis libros, publicando y traduciendo sus obras, que no a\u00f1adir\u00e9 nada aqu\u00ed, si no para se\u00f1alar alguna caracter\u00edstica decisiva.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Mi encuentro con Sohravard\u00ee, fue lo que sell\u00f3 mi destino espiritual en la traves\u00eda de este mundo. Este platonismo se expresaba en los t\u00e9rminos de la\u00a0\u00a0angelolog\u00eda zoro\u00e1strica de la antigua Persa, iluminando la v\u00eda que buscaba. No hab\u00eda m\u00e1s que permanecer entre el s\u00e1nscrito y el \u00e1rabe. El persa se encontraba all\u00ed en el centro, como un mundo mediano y mediador, ya que la Persa, el viejo Ir\u00e1n,\u00a0\u00a0no es solamente una naci\u00f3n o un imperio, sino todo un universo espiritual, un hogar de la historia de las religiones. Este mundo estaba dispuesto a acogerme, y me acogi\u00f3. Desde aquel momento, el fil\u00f3sofo pas\u00f3 a engrosar las filas orientalistas. El dir\u00e1 m\u00e1s tarde, instruido por una larga experiencia, porque le resulta que en adelante, no los orientalistas, sino los fil\u00f3sofos son los \u00fanicos capaces de asumir la \u201cfilosof\u00eda oriental\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>L<\/span><span>a gran aventura comenz\u00f3. Normalmente despu\u00e9s de la licencia y del t\u00edtulo de estudios superiores de filosof\u00eda, hubiera sido necesario seguir los cursos de la \u00ab\u00a0Agregaci\u00f3n\u00a0\u00bb. Esta era la v\u00eda de la sabidur\u00eda, sin imprevistos, tan rutinal que un digno profesor de la Sorbona al que encontr\u00e9 en casa de amigos y al que inform\u00e9 del curso de mis decisiones, me pregunt\u00f3 paternalmente: \u00bf\u201cPero tiene Usted una fortuna personal o tiempo que perder? \u201d\u00a0<\/span><span>Gracias a Dios no ten\u00eda ni lo uno ni lo otro.\u00a0<\/span><span>Pero como aguantar las clases y las perspectivas de la \u00ab\u00a0Agregaci\u00f3n\u00a0\u00bb, cuando uno tiene en mente una gran intenci\u00f3n: la de hacer con esta filosof\u00eda iran\u00ed, cuyos grandes nombres aparec\u00edan a trav\u00e9s de los comentaristas de Sohravard\u00ee, lo que Et. Gilson hab\u00eda hecho con la filosof\u00eda mediaval del Occidente, es decir \u201cresucitarla\u201d. Una apuesta, quiz\u00e1, contra los riesgos del destino. Pero esta apuesta, creo que el cielo me concedi\u00f3 el favor de mantenerla hasta el fin y\u00a0\u00a0de ganarla.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Hemos rapidamente resumido, la \u201ccarrera\u201d del fil\u00f3sofo orientalista, su encuentro decisivo con la tierra de Ir\u00e1n \u201ccolor del cielo\u201d y \u201cpatria de fil\u00f3sofos y de poetas\u201d. Con todo, la entrevista con Philippe N\u00e9mo se interes\u00f3 sobre todo por el encuentro de la misma persona, del fil\u00f3sofo iran\u00f3logo y del traductor de Heidegger. Entonces esta posdata debe mencionar otro encuentro, el encuentro con la vieja Alemania de hace a\u00f1os, ella tambi\u00e9n \u201cpatria de fil\u00f3sofos y de poetas\u201d. Dos encuentros, esencialmente complementarios el uno\u00a0\u00a0del otro. \u00bfC\u00f3mo se produjo este \u00faltimo?\u00a0\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Quiz\u00e1 nosotros no seamos m\u00e1s que algunos supervivientes de entre los amigos de los hermanos Baruzi, pareja fraternal, asombrosa, inimitable\u00a0: Jos\u00e9, el mayor, autor de <em>La Volont\u00e9 de <\/em>m\u00e9tamorphose, (La Voluntad de la metam\u00f3rfosis), del <em>Sue\u00f1o de un siglo<\/em>, el music\u00f3logo que suministr\u00f3 regularmente a la revista\u00a0<em>Le M\u00e9nestrel<\/em>\u00a0sus art\u00edculos con un profundo pensamiento musical. Jean, el m\u00e1s joven, pas\u00f3 veinte a\u00f1os\u00a0de su vida realizando una enorme tesis sobre San Juan de la Cruz, la misma que tuvo su admiradores y cr\u00edticos. Jean Baruzi reemplaz\u00f3 a Alfred Loisy en el\u00a0<em>Coll\u00e8ge de France<\/em>\u00a0antes de volverse \u00e9l mismo titular de la c\u00e1tedra sobre Historia de las religiones. Sus cursos eran seguidos con una fidelidad apasionada por una multitud de estudiantes, cont\u00e1ndose entreellos un buen n\u00famero de alumnos de la Facultad de teolog\u00eda protestante de aquella \u00e9poca. El nos revel\u00f3 la teolog\u00eda del joven Luther, que estaba entonces al orden del d\u00eda de las investigaciones teol\u00f3gicas en Alemania. A continuaci\u00f3n otros grandes espirituales del protestantismo: Sebasti\u00e1n Franck, Caspar Schwenkfeld, Valentin Weigel, Johann Arndt, etc. El maestro no disimulaba ninguna de las dificultades que encontraban sus exposiciones de primera mano pero, como en un mar de vida espiritual, triunfaba sobre todas las dificultades. Era muy innovador, cautivante. Comenc\u00e9 a percibir algunas consonancias, como la llamada de campanas alejadas que invita a explorar las regiones que\u00a0cubre lo que deb\u00eda llamar m\u00e1s tarde \u201cel fen\u00f3meno del libro santo\u201d. Era la v\u00eda de la<em>herm\u00e9neutique<\/em>\u00a0que ya se abr\u00eda paso en las brumas matutinas. Si, por un lado yo hab\u00eda decidido escuchar a Avicenne interpretado por Et. Gilson,\u00a0\u00a0y ponerme en persona al estudio del \u00e1rabe, en cambio me era imposible escuchar la v\u00eda de los\u00a0<em>Spirituels<\/em>\u00a0interpretados por Jean Baruzi, sin tomar la decisi\u00f3n de ir a ver in situ. Fue Jean Baruzi quien me mostr\u00f3 el camino de la Alemania de los fil\u00f3sofos y de los \u201cpr\u00f3ceres\u201d de la espiritualidad m\u00edstica. Mi primera etapa fue Marburg.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Por ello, Ir\u00e1n y Alemania fueron los puntos de la orientaci\u00f3n geogr\u00e1fica de una b\u00fasqueda que se continu\u00f3 en realidad en las regiones espirituales que no est\u00e1n marcadas en nuestros mapas. Yo les recuerdo aqu\u00ed, apoy\u00e1ndome de lo que dec\u00eda al principio de la entrevista con Philippe N\u00e9mo. El fil\u00f3sofo prosigue su b\u00fasqueda respondiendo con total libertad a la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu. Mis amigos iran\u00edes saben muy bien que no puedo aislar mi amistad con Sohravard\u00ee y los suyos, asi como mi amistad con Jacob Boehme y su Escuela. Creo que la uni\u00f3n de lo que ellos simbolizan hizo de mi lo que soy hoy en d\u00eda.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>El c\u00edrculo de amigos agrupados en torno a los inseparables hermanos Baruzi era en s\u00ed una invitaci\u00f3n a tentar las aventuras del Esp\u00edritu. Por su inmensa cultura, su sentido de los valores m\u00e1s delicados, los m\u00e1s sutiles del arte y la vida, los dos hermanos eran los testigos de un siglo diferente, eminentemente representativos de una Europa y de una sociedad europea, desaparecida en la primera y en la segunda Guerras Mundiales, que no conseguimos rehacer, a\u00fan un poco, ya que la influencia de los demonios y pose\u00eddos que profetiz\u00f3\u00a0\u00a0Dosto\u00efevsky es demasiado obstinada y profunda. En casa de ellos, plaza Victor Hugo, se organizaban reuniones frecuentes, adem\u00e1s de sesiones del \u201cseminario\u201d que Jean Baruzi celebraba en su casa y que se prolongaban hasta muy avanzadas horas de la noche. Nos encontr\u00e1bamos como participantes, con toda clase de personalidades europeas inesperadas. La presencia de nuestros compa\u00f1eros alemanes era siempre importante. Jean Baruzi daba a las conversaciones la forma que habr\u00edan tenido, si se hubieran llevado a cabo en el Weimar de Goethe. Fue el profesor que suprimi\u00f3 toda distancia oficial entre el maestro y los estudiante. S\u00f3lo subsist\u00eda aquella de la amistad deferente, una amistad que iba creciendo a\u00f1o tras a\u00f1o. Aquellos que, como yo, tuvimos el privilegio de conocer esta clase de relaciones por las que el maestro comunicaba su conocimiento de una manera infinitamente mejor que en cualquier curso, est\u00e1n hoy estupefactos al oir que los estudiantes se quejan de la inaccesibilidad de sus maestros. Ellos se dan cuenta del triste cambio del tiempo. \u00a1Marburg an der Lahn! Jean Baruzi tanto m\u00e1s supo guiarme hacia este alto lugar, cuanto que precederme y trab\u00f3 amistad con Rudolf Otto, y con Friedrich Heiler. \u00bfC\u00f3mo explicar el deslumbramiento de un joven fil\u00f3sofo que desembarca en Marbug a principios de julio de 1930? El encanto de los lugares, de esta \u201ccolina inspirada\u201d que no vive sino por y para la Universidad, los espl\u00e9ndidos bosques de los alrededores\u2026\u00a0<\/span><span>Yo me qued\u00e9 m\u00e1s de un mes.\u00a0<\/span><span>Mi primera visita fue para Rudolf Otto, que ya era entonces\u00a0<em>emeritus<\/em>\u00a0\u00a0pero cuya presencia segu\u00eda siendo muy activa, pues \u00e9l era una alta figura de la Alemania protestante liberal. Sus libros sobre\u00a0<em>\u201c Le Sacr\u00e9 \u201d(Sagrado),<\/em>\u00a0sobre \u201c\u00a0<em>La mystique d\u2019Orient et d\u2019Occident \u201d<\/em>\u00a0(La m\u00edstica entre el Oriente y el Occidente), su profundo conocimiento de las Escuelas filos\u00f3ficas y religiosas de la India eran impresionantes, y m\u00e1s impresionantes a\u00fan la simplicidad con la cual este eminente cient\u00edfico se entrevistaba en un franc\u00e9s admirablemente cl\u00e1sico, ya sea con un principiante, ya sea con un joven colega arab\u00f3fono.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Quisiera acotar dos coincidencias. Primero, durante mi estad\u00eda en Marburg, lleg\u00f3 Rabindranath Tagore. Nunca olvidar\u00e9 la belleza di\u00e1fana de la cara venerable de los dos Ancianos\u00a0 Rabindranath Tagore y Rudolf Otto sentandos hombro a hombro sobre el estrado del Aula Magna de la Universidad de Marburg. Segunda coincidencia: es exactamente en esta \u00e9poca que Olga Fr\u00f6be-Kapteyn vino a Marburg a entrevistarse detenidamente con Rudolf Otto sobre un proyecto al cual \u00e9ste dio forma y sentido. Este proyecto que poco a poco tomaba forma, fue el nacimiento del c\u00edrculo\u00a0<em>Eranos,<\/em>\u00a0en Ascona, que yo explicar\u00e9 m\u00e1s adelante, el papel que desempe\u00f1\u00f3 en mi vida de investigador. M\u00e1s de una vez mencionamos con Olga nuestra emoci\u00f3n respectiva, cuando nos encontramos apoyando el timbre de la residencia de Rudolf Otto.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Hab\u00eda en Marburg, en casa de los estudiantes a quienes yo frecuentaba, una vida filos\u00f3fica y teol\u00f3gica intensa. No har\u00e9 demasiado hincapi\u00e9 en algunos puntos. Solo mencionar\u00e9 la agitaci\u00f3n que comenzaba a causar la teolog\u00eda de Rudolf Bultmann. Pero hab\u00eda Friedrich Heiler, a quien ya alud\u00ed en un p\u00e1rrafo anterior, profesor en la Facultad de teolog\u00eda: figura dolorosa, autor de un gran libro sobre el rezo, aspirando a la formaci\u00f3n de un cristianismo sin lazo confesional. Hab\u00eda adem\u00e1s mi amigo Albert-Marie Schmidt, a quien hecho de menos, que era entonces lector de franc\u00e9s. Cosa extra\u00f1a, es \u00e9l quien me regal\u00f3 la traducci\u00f3n francesa del primer libro de Swedenborg ,\u00a0<em>Du ciel\u00a0\u00a0et de l\u2019Enfer (Del cielo y del Infierno).\u00a0<\/em>En el fondo, Swedenborg daba un poco de miedo a estos piadosos calvinistas, quienes seguramente juzgaban que ser\u00eda mejor transmitirme a mi este libro ya que estar\u00eda en mejores manos que en las suyas. Sin embargo fue en Marburg donde me met\u00ed de cabeza por primera vez, con admiraci\u00f3n, en la lectura de Swedenborg, cuya obra inmensa iba a acompa\u00f1arme a lo largo de mi vida. Mejor a\u00fan, fue el primer v\u00ednculo de mi amistad con Ernst Benz, quien se convirti\u00f3 a continuaci\u00f3n en profesor de la Facultad de teolog\u00eda de Marburg. \u00c9l mismo es un eminente especialista de los estudios swedenborgienes, y fue en\u00a0<em>Eranos<\/em>\u00a0donde nos conocimos, hace ya veintiocho a\u00f1os, como si de Marburg a\u00a0<em>Eranos<\/em>\u00a0hubiera una v\u00eda permanente.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Otra paradoja\u00a0: fue gracias al profesor Theodor Siegfried, quien hab\u00eda sido habilitado a ser profesor por Rudolf Otto, como yo escuch\u00e9 hablar por primera vez de Karl Barth. El me entreg\u00f3 incluso un ejemplar del comentario compacto sobre la Ep\u00edstola a los Romanos. Aunque Siegfried ya me hab\u00eda puesto en guardia contra el formalismo puro al cual se condenaba la \u201cteolog\u00eda dial\u00e9ctica\u201d, me met\u00ed de cabeza con gran fervor a la lectura de este libro, donde present\u00eda muchas cosas que deben formularse por primera vez. Las consecuencias iban a prolongarse durante varios a\u00f1os. Heidegger ya hab\u00eda dejado la Universidad de Marburg para ir a la de Freiburg, pero hab\u00eda en filosof\u00eda dos eminentes privatdozent\u00a0<em>(docentes privados):\u00a0<\/em>Karl L\u00f6with, con quien yo tuve grandes conversaciones sobre Hamann y las corrientes que est\u00e1n vinculadas a su obra, y Gerhard Kr\u00fcger, experto en fenomenolog\u00eda, en cuyo seminario yo present\u00ed todos los problemas que estuvieron al orden del d\u00eda en Alemania. Cuando dej\u00e9 Marburg, para volverme en peregrinaje a Weimar, luego a Eisenach y a Wartburg, tuve la impresi\u00f3n que toda mi educaci\u00f3n filos\u00f3fica deb\u00eda reanudarse. Fue algo que a la vez me entusiasm\u00f3 y que me aplast\u00f3.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>\u00a0<\/span><span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><span>Este primer contacto con la filosof\u00eda alemana implic\u00f3 que yo hiciera estancias repetidas en Alemania, entre los a\u00f1os 1931 y 1936. Mencionar\u00e9, no sin emoci\u00f3n, pensando en todos los desaparecidos (entre los cuales cito Landsberg y tantos otros), una estancia en Bonn en la primavera 1932. Estaban all\u00ed, por supuesto, Karl Barth y el potente grupo de sus alumnos y adeptos. Los debates teol\u00f3gicos iban a buen paso, sobre todo teniendo en cuenta que se present\u00eda la pr\u00f3xima cat\u00e1strofe. Fue en esta \u00e9poca que traduje un op\u00fasculo de Karl Barth:\u00a0<em>Die Not der evangelischen Kirche (<\/em>El desamparo de la Iglesia protestante, pero se dio finalmente como t\u00edtulo, sobre el dictamen de Pedro Maury\u00a0:\u00a0<em>Miseria y Dimensi\u00f3n de la Iglesia evang\u00e9lica<\/em>)<em>.<\/em>\u00a0Entre los colegas de Karl Barth, hab\u00eda Fritz Lieb, figura referente por su amor m\u00edstico hacia la Rusia ortodoxa, amor tan ilimitado que parec\u00eda que no se daba cuenta m\u00e1s que la Santa Rusia ortodoxa\u2026 por el momento estaba remontada al cielo. Nuestro v\u00ednculo fue nuestra amistad com\u00fan con Nicolas Berdiaev, hacia quien ya tuve la ocasi\u00f3n de indicar mi deuda espiritual. Nos encontraron juntos, Fritz Lieb y yo mismo, en casa de Nicol\u00e1s Berdiaev, llevando los tres una entrevista escatol\u00f3gica, cierta noche dram\u00e1tica de la primavera 1939. Yo he citado aqu\u00ed a Fritz Lieb como un caso representativo: \u00e9l era a la vez adepto de Karl Barth y admirador de Weigel, de Paracelse, de la sofiolog\u00eda de P. Serge Boulgakov. M\u00e1s de una vez le ped\u00ed: \u00bf\u201cC\u00f3mo reconcilia usted esto y aquello? \u00a1mi querido Lieb - Oh! es dif\u00edcil, es dif\u00edcil\u201d, me respond\u00eda. Y se le ve\u00edan l\u00e1grimas en sus ojos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>En este punto debo mencionar dos estancias en Hamburgo donde ense\u00f1aba Ernst Cassirer, el fil\u00f3sofo de las formas simb\u00f3licas, quien ampli\u00f3 mi camino hacia lo que yo buscaba y que segu\u00eda present\u00e1ndose aun en las tinieblas, o sea que deb\u00eda convertirse m\u00e1s tarde en toda mi filosof\u00eda del\u00a0<em>mundus imaginalis,<\/em>\u00a0cuyo nombre se debe a nuestros Platonicienses de Persa. Cassirer conoc\u00eda muy bien a los Platonicienses de Cambridge y me revel\u00f3 as\u00ed otros miembros de mi familia espiritual. Hab\u00eda tambi\u00e9n el instituto Warburg, con todos los recursos que brindaba su biblioteca. Fue en la primavera 1934 cuando visit\u00e9 por primera vez a Heidegger en Freiburg. Resumimos entonces el plan para la recopilaci\u00f3n de op\u00fasculos y extractos que yo traducir\u00eda para reunirlos bajo el t\u00edtulo:\u00a0<em>\u201c \u00bfQu\u2019est-ce que la m\u00e9taphysiqu\u00a0?\u00a0\u201d\u00a0<\/em><\/span><em><span>(\u00bfQu\u00e9 es la metaf\u00edsica?)<\/span><\/em><span>.\u00a0<\/span><span>Era necesario comenzar por un proyecto limitado.\u00a0Luego la liberalidad de Julien Cain, el administrador de la Biblioteca Nacional, me concedi\u00f3 un traslado que me permiti\u00f3 pasar el curso acad\u00e9mico 1935-1936 en Berl\u00edn, en nuestro\u00a0<em>Franz\u00f6siches Akademikerhaus, (Casa de la Academia francesa)<\/em>, cuyo director Henri Jourdan era mi amigo a quien hab\u00eda conocido cuando era lector en la Universidad de Bonn. En julio de 1936, mi mujer y yo hicimos una estancia en Freiburg, donde yo en persona pude exponer algunas dificultades de traducci\u00f3n al propio Heidegger. Pero \u00e9l ten\u00eda una confianza profunda en m\u00ed, aprobando todos mis neologismos franceses, dej\u00e1ndome una responsabilidad un poco pesada. Yo mencion\u00e9 esta estancia en la entrevista que se encuentra en la parte superior.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Mis experiencias germ\u00e1nicas hab\u00edan ampliado el c\u00edrculo de mis amistades en Par\u00eds. Quisiera explicar aqu\u00ed todo lo que fue para\u00a0mi aquella amistad con Alexandre Koyr\u00e9, una de las m\u00e1s increibles inteligencias que\u00a0conoc\u00ed. En primer lugar \u00e9l fue muy conocido por su monumental obra sobre Jacob Boehme, y luego todo un conjunto de publicaciones sobre la historia de las ciencias, sobre la revoluci\u00f3n astron\u00f3mica. Debido a la obra sobre Boehme y a otras publicaciones sobre el\u00a0<em>Spirituels<\/em>\u00a0<em>(Espiritual)<\/em>\u00a0que Jean Baruzi estudiaba, por otra parte, muchos se imaginaban que \u00e9l mismo Alexandre Koyr\u00e9 era un gran te\u00f3sofo m\u00edstico. Pero fue un hombre de un pudor y de una discreci\u00f3n total en lo que se refiere a sus convicciones \u00edntimas. A menudo una broma daba una imagen de un agnosticismo, o incluso de un nihilismo desesperado. En realidad, nuestro amigo Koyr\u00e9 se llev\u00f3 su secreto con \u00e9l. Lo digo no sin emoci\u00f3n, ya que fui el \u00faltimo de sus colegas de los Altos Estudios en apretarle la mano en la cl\u00ednica, la v\u00edspera de su muerte.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Lo que quiero\u00a0decir en homenaje a su recuerdo, es que \u00e9l era sin duda diferente a Jean Baruzi, el amigo, el compa\u00f1ero de sus alumnos y de sus auditores en la Escuela de los Altos Estudios. La mayor\u00eda de los cursos terminaban en el \u00ab\u00a0Harcourt\u00a0\u00bb, caf\u00e9 hist\u00f3rico, muy c\u00f3modo que se encontraba en la esquina de la plaza de la Sorbona y del bulevar San Miguel. \u00a1Qui\u00e9n nos devolver\u00e1 el caf\u00e9 Harcourt al cual encontr\u00e9, inmediatamente despu\u00e9s de la guerra, transformado en una librer\u00eda enorme y que hoy est\u00e1 convertida en un almac\u00e9n de confecciones y de zapatos! Fue en el \u00ab\u00a0Harcourt\u00a0\u00bb que se elabor\u00f3 una parte de la filosof\u00eda francesa de aquella \u00e9poca. Hegel y el renacimiento de los estudios hegelianos ocupaban un gran lugar. En torno a Koyr\u00e9, estuvieron Alexandre Koj\u00e8ve (Kojevnikov), Raymond Queneau y yo mismo. Fil\u00f3sofos como Fritz Heinemann y muchos de nuestros colegas israelitas hab\u00edan elegido el exilio, sus\u00a0relatos nos apenaban y nos informaban del curso de los acontecimientos en Alemania. El tono sub\u00eda a veces muy alto. Koj\u00e8ve y Heinemann estaban en completo y total desacuerdo sobre la interpretaci\u00f3n de la fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu. Las confrontaciones entre la fenomenolog\u00eda de Husserl y la de Heidegger se volv\u00edan\u00a0\u00a0frecuentes. Tambi\u00e9n provoc\u00e1bamos a Queneau: \u00bfc\u00f3mo se pone \u00e9l a escribir una novela? \u00bfHac\u00eda un plan? \u00bfDejaba correr las cosas? No puedo aqu\u00ed mencionar cada nombre que tengo en la memoria, pero no puedo omitir\u00a0\u00a0a una figura muy especial, la del viejo amigo Bernard Groethuysen, nuestro incomparable S\u00f3crates, figura central de las inolvidables\u00a0noches en las que Alexandre Koyr\u00e9 y su esposa nos ofrec\u00edan en su peque\u00f1o apartamento de la calle de Navarre. El humor de Groethuysen parec\u00eda dominar las vicisitudes del tiempo y de nuestras preocupaciones. Es \u00e9l quien inaugur\u00f3 la \u201cantropolog\u00eda filos\u00f3fica\u201d (su gran obra que lleva este t\u00edtulo qued\u00f3 sin acabarse), y es gracias a su tenacidad que pudo aparecer mi traducci\u00f3n sobre la obra de Heidegger, ya que \u00e9ste fil\u00f3sofo \u201cdesconocido\u201d a\u00fan, interesaba mediocremente a los editores.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Durante las noches de la calle de Navarre, se cre\u00f3 el plan del pr\u00f3ximo volumen de\u00a0<em>Recherches philosophiques<\/em>(<em>Investigaciones filos\u00f3ficas<\/em>) que ocupaba siempre un lugar preponderante. No tenemos ya nada de aquello equivalente hoy en d\u00eda. El valiente editor Boivin llev\u00f3 todo el peso de los seis grandes vol\u00famenes anuales de aproximadamente quinientas p\u00e1ginas, que fueron para un gran n\u00famero de nosotros un precioso laboratorio. Si el investigador hoy en d\u00eda hace referencia, constatar\u00e1 que raramente se reuni\u00f3 tal pl\u00e9yade de fil\u00f3sofos, que abordaban tantos temas nuevos entre los cuales la fenomenolog\u00eda ocupaba, por supuesto, un lugar importante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>En casa de Gabriel Marcel la fenomenolog\u00eda ocup\u00f3 tambi\u00e9n el centro de las conversaciones durante noches enteras. Se reunieron aqu\u00ed los fil\u00f3sofos Le Senne, Louis Lavelle, tan agradable a escucharlo y a la vez tan dif\u00edcil a comprenderlo, y luego, como lo hicimos al rededor de Koyr\u00e9, muchos colegas israel\u00edes huyendo de Alemania. Otro tema de confrontaci\u00f3n\u00a0: \u201cJaspers y Heidegger\u201d, cuyos imprevistos tra\u00edan la misma frecuente exclamaci\u00f3n\u00a0: \u201cEso me parece muy grave\u2026\u00a0<\/span><span>Es muy grave\u201d.\u00a0<\/span><span>\u201cEntend\u00e1monos\u201d repet\u00eda el querido Gabriel Marcel sobre las altas notas puntiagudas de la discusi\u00f3n. Y estas gravedades acumuladas pesaban cada vez m\u00e1s sobre nuestras reflexiones.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Hab\u00eda tambi\u00e9n el grupo de los nuevos te\u00f3logos protestantes, que hab\u00edan establecido su cuartel general en los locales de las Ediciones\u00a0<em>\u201cJe sers\u201d,<\/em>\u00a0situadas calle du Four<em>.\u00a0<\/em>Por supuesto, en un pa\u00eds como el nuestro, la audiencia era inevitablemente limitada, pero enfin intent\u00e1bamos\u00a0responder al imperativo de nuestra convicci\u00f3n \u00edntima. Pusimos toda nuestra esperanza sobre Karl Barth para un renacimiento de la teolog\u00eda protestante. En 1931-1932, hab\u00edamos fundado (Denis de Rougemont, Roland de Pury, Alberto-Marie Schmidt, Roger Jezequel y yo en persona) una peque\u00f1a revista titulada\u00a0<em>Hic et Nunc,<\/em>\u00a0e \u00edbamos con esta fuerza juvenil que consternaba a los\u00a0\u00a0mayores no m\u00e1s que a los j\u00f3venes, cuando a su turno estos \u00faltimos se vuelven los mayores y a quienes la vida ya les ense\u00f1\u00f3 un gran n\u00famero de cosas. Compart\u00edamos la convicci\u00f3n de Keyserling que declaraba: \u201cKarl Barth y sus amigos tienen en sus manos el futuro del protestantismo\u201d. \u00a1Desgraciadamente! nuestras ilusiones son repercusiones de muy arriba,\u00a0y si el querido Rudolf Otto hubiera estado a\u00fan all\u00ed, tom\u00e1ndome de la mano para reconducirme hacia Schleiermacher, habr\u00eda podido decirme\u00a0: \u00bf\u201cNo lo hab\u00eda yo predicho? \u201d<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Por otra parte\u2026..r\u00e1pidamente ya no me sent\u00eda c\u00f3modo en el\u00a0<em>\u201cbarthismo\u201d<\/em>\u00a0<em>(de K.Barth)<\/em>\u00a0ni en la teolog\u00eda dial\u00e9ctica. Nuestra ascendencia espiritual fue Kierkegaard y\u00a0\u00a0Dosto\u00efevsky. Estaba bien, pero aquello no bast\u00f3 para trastornar la filosof\u00eda como tuvieron tendencia mis amigos. Ya Sohravard\u00ee me hab\u00eda dado la se\u00f1al, indic\u00e1ndome\u00a0que, puesto que este \u201cbullicio\u201d se operaba\u00a0\u00a0en perjuicio de una filosof\u00eda que no merece ser llamada como tal, hab\u00eda que encontrar el acceso a la \u00ab\u00a0<em>Sof\u00eda\u00bb\u00a0<\/em>\u00a0de una otra filosof\u00eda. Es muy dif\u00edcil medir la responsabilidad de un hombre y de una obra respecto a aquel que le ha reemplazado. En fin, es imposible no constatar la divergencia entre el comentario del\u00a0<em>R\u00f6merbrief,<\/em>\u00a0con sus chispas prof\u00e9ticas, y la inmensa, la colosal\u00a0<em>Dogmatique<\/em>\u00a0que compuso Karl Barth en su madurez. \u00bfUna noticia \u201cdogm\u00e1tica\u201d? No en realidad, no es aquello lo que esper\u00e1bamos; entonces pareci\u00f3 que nos quedamos detr\u00e1s de los\u201cbarthienses\u201d de la\u00a0\u00faltima hora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Hab\u00eda comunicado a Karl Barth mi primera publicaci\u00f3n como orientalista: la edici\u00f3n y la traducci\u00f3n del<em>Bruissement des ailes de Gabriel<\/em>\u00a0(<em>Susurro de las alas de Gabriel)<\/em>\u00a0de Sohravard\u00ee. \u00c9l lo ley\u00f3 y me habl\u00f3 m\u00e1s tarde con una buena sonrisa ben\u00e9vola, pronunciando las palabras de \u201cteolog\u00eda natural\u201d. Aquello no fue m\u00e1s lejos. Me constern\u00e9. Le escrib\u00ed sobre este motivo (posiblemente aquella carta de 1936 conservada en el \u201cBarth-Archiv\u201d en B\u00e2le es la m\u00eda). Mientras tanto hubo el memorable paso de Karl Barth en Par\u00eds (1934). Yo tuve la ocasi\u00f3n de hablarle de mi inter\u00e9s por los \u201cte\u00f3logos especulativos\u201d del principio del Siglo XIX, aquellos que se llamaron los hegelienos de derecha y que le\u00edan a Hegel de la misma manera que le\u00edan al Maestro Eckhart. Nombr\u00e9 entre otros a Philipe Marheineke, cuya obra me interesaba de una manera muy especial. A\u00fan veo el asombro maravillado de Karl Barth, a\u00fan oigo su voz: \u00bf\u201cUsted ha leido a Marheineke, Sr. Corbin? \u201d. Detect\u00e9 en \u00e9l una discreta simpat\u00eda, que cay\u00f3 muy hondo en mi, dif\u00edcilmente explicable con palabras. El fue un te\u00f3logo \u201cespeculativo\u201d injustamente pero completamente olvidado, aunque podr\u00eda volver alg\u00fan d\u00eda a convertirse en alguien de actualidad. Esta simpat\u00eda sigui\u00f3 siendo el secreto de Karl Barth, dej\u00e1ndonos finalmente ante una \u201cdimensi\u00f3n abierta\u201d entre su \u201cteolog\u00eda dial\u00e9ctica\u201d y aquella teolog\u00eda hegeliana de derecha, as\u00ed vigorosamente elaborada contra el racionalismo, mientras que la rutina de nuestras traducciones hizo de la raz\u00f3n el equivalente de\u00a0<em>Vernunft<\/em>, aunque la palabra nos refiere al griego\u00a0<em>No\u00fbs<\/em>\u00a0(Nosotros). Todo el saber hegeliano y post hegeliano cambiar\u00eda, si lo hubi\u00e9ramos tomado en cuenta.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Por el momento, me encontraba ante una primera comprobaci\u00f3n ruinosa. La \u201cciencia de las religiones\u201d hab\u00eda sido en gran parte la obra de los te\u00f3logos protestantes. Ahora bien, la teolog\u00eda de Karl Barth profesaba el m\u00e1s profundo desprecio hacia toda aquella ciencia y hacia la historia de las religiones. Ella opon\u00eda ingenuamente las religiones como el esfuerzo del hombre, mientras que el cristianismo era el descenso y la iniciativa de Dios hacia el hombre, aunque por esta raz\u00f3n el cristianismo no deb\u00eda estar considerado como una \u201creligi\u00f3n\u201d. Nada de muy original, puesto que algo similar se dijo ya del mismo Islam mucho antes de Karl Barth. A \u00e9ste como a los otros te\u00f3logos legales del Islam, una misma respuesta: la de Ibn \u2018Arab\u00ee y de su escuela. La teolog\u00eda dial\u00e9ctica barthista que opt\u00f3 deliberadamente por una completa ignorancia del\u00a0<em>res religiosa,<\/em>\u00a0es prueba impotente a entrever la tarea de esta \u201cteolog\u00eda general de las religiones\u201d cuya urgencia se hace cada vez sentir con m\u00e1s fuerza. Permanec\u00eda detr\u00e1s del extenso horizonte del ciclo de la religi\u00f3n prof\u00e9tica, tal como se representa a la gnosis shiita, especialmente un Haydar Amol\u00ee (S.XIV.). All\u00ed donde hab\u00edamos presentido la promesa de un nuevo futuro con un\u00a0<em>Keyserling<\/em>, vimos surgir en realidad una \u201cteolog\u00eda de la muerte de Dios\u201d, despu\u00e9s \u201cuna teolog\u00eda de la revoluci\u00f3n\u201d, luego otra \u201cteolog\u00eda de la muerte de Dios\u201d, luego otra \u201cteolog\u00eda de la revoluci\u00f3n\u201d, luego una \u201cteolog\u00eda de la lucha de clases\u201d que defin\u00edan con \u00e9sta el mensaje evang\u00e9lico. Incluso despu\u00e9s de vivir las horas las m\u00e1s negras que precedieron a la segunda Guerra Mundial, nadie se habr\u00eda atrevido a imaginar tal derrumbamiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Quiz\u00e1 yo mismo hubiera estado implicado en este derrumbamiento, si por uno de aquellos decretos tomados en lo Invisible por los Invisibles, no hubiera estado aparte, en una completa soledad filos\u00f3fica y teol\u00f3gica, la cual me permiti\u00f3 reflexionar en una filosof\u00eda y en una teolog\u00eda diferentes que tomaron cuerpo en mi persona. Hay algo que permaneci\u00f3 ignorado durante muchos siglos en todos nuestro dogmas y confesiones de fe. Fue la solidaridad \u00edntima, secreto entre lo \u201cesot\u00e9rico\u201d y las \u201creligiones del libro\u201d como, si el cristianismo devastado sucumbi\u00f3 a los peligros de la historia. En cambio un largo peregrinaje a trav\u00e9s de una de estas \u201creligiones del libro\u201d, especialmente la gnosis shiita bajo sus dos formas (im\u00e2mite duodecimal e ismaelita) les invit\u00f3 a redescubrir un cristianismo cuyo lugar es permanente en el ciclo de la religi\u00f3n prof\u00e9tica, pero que difiere en gran parte de las formas oficiales del cristianismo cl\u00e1sico conocido atrav\u00e9s de la historia, el cual es dif\u00edcil de hacerlo comprender en el mundo profano. Har\u00e9 referencia ahora de los largos a\u00f1os de peregrinaje que me tuvieron alejado de Europa, mientras que la historia trazaba su curso tr\u00e1gico.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Por supuesto que yo no me refiero en este relato al desarrollo exterior de la historia, tal como se viv\u00eda sobre esta placa giratoria que fue Estambul durante los a\u00f1os negros.\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Tengo que mencionar una \u00fanica historia, y es la de\u00a0<em>Malak\u00fbt<\/em>. En la primavera 1939, se me encarg\u00f3 una misi\u00f3n. Yo ten\u00eda que sacar fotocopias de todos los manuscritos de Sohravard\u00ee dispersos en las bibliotecas de Estambul, con el fin de elaborar una edici\u00f3n cr\u00edtica de sus obras en \u00e1rabe y en persa. El plazo fijado para la realizaci\u00f3n de esta misi\u00f3n comenzaba el 1 de septiembre de 1939. En dicha fecha, el objetivo parec\u00eda bien fr\u00e1gil debido a los acontecimientos desencadenados. Con todo, despu\u00e9s de muchas negociaciones, fuimos para Estambul el 30 de octubre de 1939, mi mujer y yo, acompa\u00f1ados de las paternales\u00a0inquietudes de Julien Cain. La misi\u00f3n fue en principio de tres meses. Aquella dur\u00f3 seis a\u00f1os, hasta en septiembre de 1945. Durante estos a\u00f1os fui el vigilante del peque\u00f1o Instituto Franc\u00e9s de Arqueolog\u00eda. Aprend\u00ed las virtudes inestimables del silencio, de lo que los iniciados llaman la \u201cdisciplina del misterioso\u201d (en persa\u00a0<em>ketm\u00e2n<\/em>). Una de las virtudes de conocer aquel silencio fue ponerme frente a frente en compa\u00f1\u00eda de mi\u00a0<em>shaykh<\/em>\u00a0invisible. Shih\u00e2bodd\u00een Yahy\u00e2 Sohravard\u00ee, muri\u00f3 como m\u00e1rtir en 1191, a la edad de treinta y seis a\u00f1os, edad que yo ten\u00eda entonces. A lo largo del d\u00eda y de la noche, traduje del \u00e1rabe, tomando s\u00f3lo como gu\u00edas a los comentaristas y a los seguidores de Sohravard\u00ee, escap\u00e1ndome asi de la influenciaexterior de toda corriente o escuela filos\u00f3fica o teol\u00f3gica de\u00a0\u00a0hoy. Al cabo de estos a\u00f1os de exilio, me convert\u00ed en un\u00a0<em>Ishr\u00e2q\u00ee,<\/em>\u00a0y casi acab\u00e9 la impresi\u00f3n del primer volumen de las obras de Sohravard\u00ee. Ciertamente, en aquella \u00e9poca apenas ten\u00eda la ocasi\u00f3n de hablar en torno a mi, lo hize con ciertos amigos turcos de origen bektashi. El personaje de Yahya Kemal se qued\u00f3 grabado en mi mente y ser\u00e1 inolvidable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Pero Estambul, era tambi\u00e9n Bizancio, Constantinopla. As\u00ed como el Templo de Salom\u00f3n era el centro de Jerusal\u00e9n, de la misma manera el templo de Santa Sof\u00eda era el centro de la segunda Roma. Ciertos a\u00f1os atr\u00e1s el cient\u00edfico americano Whitemore dedic\u00f3 todos sus esfuerzos a la restauraci\u00f3n de los mosaicos. Visitar el templo de Santa Sof\u00eda en compa\u00f1\u00eda de Whitemore fue a la vez que un privilegio, una aventura y un peregrinaje. El fue el encargado del templo, y nos hizo los honores de la casa, coloc\u00e1ndonos detenidamente en lugares claves para contemplar el resplandor de la luz interior que liberaban maravillosamente los mosaicos. Fue necesario de su compa\u00f1\u00eda para que uno se volviera atento a un dibujo escondido, llevando la visi\u00f3n hacia un punto culminante de la\u00a0pared occidental interior y que \u201cdecifr\u00f3\u201d el\u00a0secreto del templo del Sof\u00eda. El dibujo present\u00f3 una peque\u00f1a c\u00fapula hacia la cual se accede por siete grados. Evocaci\u00f3n del Templo de la Sabidur\u00eda con sus los siete pilares (Prov. 9\/1). \u201cD\u00ed a Sof\u00eda: \u00a1eres mi hermana! Y llama a la inteligencia tu amiga\u201d (Prov. 7\/4). Un\u00a0<em>ishr\u00e2q\u00ee<\/em>\u00a0es un sofi\u00f3logo espont\u00e1neo. El Templo de Santa Sof\u00eda fue para mi el templo del Graal, al menos un ejemplificaci\u00f3n de su arquetipo presentido por muchos investigadores en gnosis. Hab\u00eda una preciosa colecci\u00f3n de manuscritos \u00e1rabes y persas en un grandioso lugar que habr\u00eda podido ser antes la sacrist\u00eda. Iba a menudo a trabajar aqu\u00ed, y al cruzar el templo tarareaba muy suavemente los temas del Graal y el de C\u00e8ne m\u00edstico del\u00a0<em>Parsifal<\/em>\u00a0de Wagner. Aquella presencia de una caballer\u00eda sof\u00edanica invisible, conocida tambi\u00e9n por los\u00a0Platonicenses de Persa, ya nunca se borr\u00f3 de mi mente. Se encontrar\u00e1 un indicio de lo que aquello me inspir\u00f3, en mis investigaciones y proyectos m\u00e1s recientes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>A pesar de todo aquello yo no pod\u00eda regresar de nuevo a Francia sin pasar antes por mi pa\u00eds, mi hogar de elecci\u00f3n, puesto que era la patria de Sohravard\u00ee, mi\u00a0<em>shaykh<\/em>\u00a0invisible. Recib\u00ed una orden de misi\u00f3n para ir en Persia, lo que en ese entonces era a\u00fan el \u201cGobierno de Argel\u201d a partir del mes de agosto de 1944. Para cumplir esta misi\u00f3n\u00a0\u00a0deb\u00ed esperar el a\u00f1o de 1945 en que me enviaron a alguien, quien me sucedi\u00f3 en el Instituto de arqueolog\u00eda de Estambul. Tambi\u00e9n para este puesto, el contrato fue por tres meses, pero se prolong\u00f3 por m\u00e1s de treinta a\u00f1os. En aquella \u00e9poca el viaje de Estambul hacia Teher\u00e1n constitu\u00eda una aventura. Hab\u00eda el ferrocarril \u201cestrat\u00e9gico\u201d hasta Bagdad, donde se descend\u00eda sobre el lastre. Luego el coche de Bagdad hacia Teher\u00e1n, a trav\u00e9s de la cadena de monta\u00f1as del Zagreus. Viaje agotador pero que exalta. El Teher\u00e1n que nos acogi\u00f3, el 14 de septiembre de 1945, s\u00f3lo ten\u00eda pocas cosas en com\u00fan con el Teher\u00e1n de hoy. La dimensi\u00f3n de la ciudad era la de una de nuestras prefecturas y hab\u00eda aproximadamente ocho ciento mil habitantes. Hoy la superficie de la ciudad se ha multiplicado por diez. Lo que estaba al norte pas\u00f3 al sur. Lo que era\u00a0desierto es ahora una ciudad inmensa atravezada por espl\u00e9ndidos bulevares llenos de \u00e1rboles, y hay m\u00e1s de tres millones de habitantes. Los peque\u00f1os\u00a0<em>doroshki<\/em>\u00a0(coches a un caballo) bastaban al tr\u00e1fico. Hoy el tr\u00e1fico, con m\u00e1s de un mill\u00f3n de coches, se ha vuelto infernal y desaf\u00eda todas previsiones cronol\u00f3gicas. Todo aquello, con la formaci\u00f3n de una clase media a\u00fan inexistente en ese entonces, no es m\u00e1s que el s\u00edntoma del extraordinario cambio vivido por Ir\u00e1n en el transcurso de una sola generaci\u00f3n. Fue pasionante ser el testigo de esta evoluci\u00f3n, pero en este relato son solo los hechos exteriores que debo mencionar.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>En un peque\u00f1o texto que llev\u00f3 como t\u00edtulo\u00a0<em>De la Biblioteca Nacional a la Biblioteca Iran\u00ed<\/em>, que se reprodujo en este mismo\u00a0<em>cahier<\/em>,\u00a0yo tuve la oportunidad de dar a conocer cual fue el objetivo de mi misi\u00f3n, asi como la forma como logr\u00e9 aplicar \u201clos largos proyectos y las amplias intenciones\u201d. Por esta raz\u00f3n no voy a repetir todo aquello aqu\u00ed. S\u00f3lo tendr\u00e9 que mencionar la calurosa recepci\u00f3n hecha a mis proyectos por mis amigos iran\u00edes, recepci\u00f3n que fue de un gran peso frente a las autoridades francesas en favor de la creaci\u00f3n de un \u201cDepartamento de Iranolog\u00eda\u201d, anexada al nuevo Instituto franc\u00e9s, creado por la direcci\u00f3n francesa de Relaciones culturales, y que se inaugur\u00f3 en Teher\u00e1n al inicio escolar de 1947.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Lleg\u00f3 el ansiado momento de aplicar el proyecto que hab\u00eda germinado en mi esp\u00edritu tras recibir los cursos de Etienne Gilson. La tarea inmediata: recoger el\u00a0material, crear un despacho, comenzar a publicar. Las condiciones de trabajo en Teher\u00e1n no fueron las de hoy en d\u00eda donde se encuentran grandes colecciones de manuscritos proporcionadas de cat\u00e1logos. Si bien en ese entonces hab\u00edan bibliotecas, pero en lo que se refiere a encontrar los cat\u00e1logos, estos eran escasos o se carec\u00eda de ellos en absoluto. Una oportunidad era una peque\u00f1a felicidad. Es cierto que la oportunidad favorece habitualmente al investigador obstinado. Comenc\u00e9 la publicaci\u00f3n de la<em>Biblioteca Iran\u00ed<\/em>, y la presegu\u00ed por un lapso de veinticinco a\u00f1os hasta el vig\u00e9simo segundo volumen., con la ayuda de algunos colaboradores. Cada volumen fue enteramente fabricado in situ, y demand\u00f3 un peque\u00f1o golpe de fuerza. La colecci\u00f3n\u00a0fue una colecci\u00f3n esencialmente de textos in\u00e9ditos, en persa o en \u00e1rabe. A cada volumen se le acompa\u00f1\u00f3 de una traducci\u00f3n \u00edntegra o por lo menos una amplia introducci\u00f3n, permitiendo de esta manera al fil\u00f3sofo no orientalista sacar el mejor provecho posible de aquel volumen. Creo que esta colecci\u00f3n, cuyos\u00a0vol\u00famenes casi todos hoy se hallan agotados, consigui\u00f3 dejar una huella. En aquella \u00e9poca apenas se pod\u00eda hablar de Sohravard\u00ee, de Moll\u00e2 Sadr\u00e2 y de tanto otros, como venerables\u00a0<em>shaykhs.<\/em>\u00a0En la actualidad, es toda una pl\u00e9yade de j\u00f3venes investigadores que tom\u00f3 a coraz\u00f3n la causa de la filosof\u00eda tradicional. No disimulamos las dificultades. Para crear o reconstruir una tradici\u00f3n filos\u00f3fica, para proporcionarla de todo el armamento conceptual y lexicogr\u00e1fico que se requiere, es necesario varias generaciones. Otra caracter\u00edstica de un tipo totalmente distinto: ciertas grandes avenidas de Teher\u00e1n moderno llevan ahora los nombres de nuestros fil\u00f3sofos. Una del la m\u00e1s bonita es la \u201cAvenida Sohravard\u00ee\u201d. Hace treinta a\u00f1os no me habr\u00eda atrevido a imaginar aquello. Y del lado occidental fue necesario constatar que la filosof\u00eda isl\u00e1mica no se deten\u00eda en el siglo XII con Averro\u00ebs, y que la filosof\u00eda iran\u00ed isl\u00e1mica form\u00f3 un verdadero continente cuya exploraci\u00f3n se hab\u00eda completamente descuidado. Hoy conozco a j\u00f3venes fil\u00f3sofos que comienzan a asimilarlo, tanto que los nombres de Sohravard\u00ee y dem\u00e1s figuran en las disertaciones de sus alumnos. Se puede constatar con esto\u00a0\u00a0algo de innovaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>En la primavera\u00a0\u00a0de 1954 en Teher\u00e1n, recib\u00ed la noticia que la Secci\u00f3n de Ciencias Religiosas me llamaba a suceder a Louis Massignon en la direcci\u00f3n de estudios isl\u00e1micos. El querido Massignon sab\u00eda de esta elecci\u00f3n. Conoc\u00eda su preocupaci\u00f3n, y cualquiera que fueran nuestras diferencias de pensamiento, me consideraba como la persona m\u00e1s cerca posible de \u00e9l para prolongar la direcci\u00f3n que \u00e9l supo dar a las investigaciones, si no en cuanto a su contenido, al menos en cuanto a su sentido y a su esp\u00edritu. Entretanto, exactamente en la primavera de1949, recib\u00ed otra llamada cuyas consecuencias se hicieron sentir desde entonces en el programa y\u00a0\u00a0en el ritmo de mis investigaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Hago as\u00ed alusi\u00f3n a la invitaci\u00f3n que me envi\u00f3 Olga Fr\u00f6be-Kapteyn para participar en el c\u00edrculo\u00a0<em>Eranos<\/em>\u00a0que ella fund\u00f3 en 1932, en Ascona (en Tessin, en las orillas del Lago Mayor), a la cual hize ya referencia m\u00e1s arriba cuando habl\u00e9 de la inspiraci\u00f3n de Rudolf Otto. Esta participaci\u00f3n deb\u00eda traducirse por dos conferencias de una hora cada una, en el mes de agosto de 1949. Nunca pens\u00e9 que esta participaci\u00f3n fuera a repetirse una y otra vez durante un cuarto de siglo. Doy mi\u00a0\u00a0testimonio en un peque\u00f1o texto que se reproduce en el presente\u00a0<em>Cahier de l\u2019Herne<\/em>\u00a0\u00a0de lo que fue el concepto de\u00a0<em>Eranos<\/em>, lo que en realidad provoca el esp\u00edritu y su \u00fanica finalidad. En realidad lo que pudo aportar el c\u00edrculo\u00a0<em>Eranos<\/em>\u00a0a cada uno de los aproximadamente 150 conferencistas que se sucedieron desde medio siglo, var\u00eda\u00a0mucho necesariamente entre s\u00ed: existieron personas que no hicieron mas que pasar por aqu\u00ed\u2026. un a\u00f1o, dos a\u00f1os, sin m\u00e1s, ya que exist\u00eda un \u00edndice indefinible, misterioso, el cual informaba que ni su naturaleza ni su comportamiento consegu\u00edan armonizar con una finalidad ella misma dif\u00edcilmente definible. En cambio, hubo el peque\u00f1o grupo de los que se volvieron, sin de ning\u00fan modo haberlo premeditado, el apoyo a\u00f1o tras a\u00f1o del concepto de\u00a0<em>Eranos.<\/em>\u00a0Si nos referimos al papel decisivo que\u00a0<em>Eranos<\/em>\u00a0tuvo para estos \u00faltimos, fue en primer lugar, el hecho de obligarles a dominar el campo de su especialidad, haberlos implicado a seguir una libertad espiritual \u00edntegra. Cada uno se descubri\u00f3 poco a poco y dej\u00f3 salir lo m\u00e1s profundo de s\u00ed mismo.\u00a0Toda ortodoxia eclesi\u00e1stica, acad\u00e9mica o universitaria de una agrupaci\u00f3n cualquiera, fue completamente extra\u00f1a al c\u00edrculo\u00a0<em>Eranos.<\/em>\u00a0Aquella impulsi\u00f3n a ser franco e \u00edntegro siendo uno mismo se convierti\u00f3 en una pr\u00e1ctica que perdur\u00f3 siendo a veces\u00a0arriesgada. Las conferencias de cada sesi\u00f3n\u00a0\u00a0se publicaron en tres lenguas en un compacto volumen. En 1978 la colecci\u00f3n alcanz\u00f3 su 45avo volumen, y constituy\u00f3 una verdadera enciclopedia para los investigadores en ciencias de los s\u00edmbolos. Cada uno de estos vol\u00famenes represent\u00f3 para los participantes algo como un laboratorio, donde se intent\u00f3 una primer prueba de una investigaci\u00f3n original y nueva. Para casi todos,\u00a0estas pruebas se transformaron en libros.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Aquel esp\u00edritu de\u00a0<em>Eranos<\/em>\u00a0fue alimentado y consolidado por los intercambios de opiniones entre los que compon\u00edamos el c\u00edrculo, simbolizado por nuestra Mesa Redonda bajo el cedro, y por las amistades que se establecieron en el transcurso de los a\u00f1os. Rudolf Otto que hab\u00eda ayudado a Olga Fr\u00f6be-Kapteyn a definir el concepto no vino nunca. En cambio, Carlos-Gustav Jung fue durante muchos a\u00f1os la persona que se encargaba de la ingenier\u00eda tutelar, resumiendo sus libros en conferencias que atra\u00edan una numerosa audiencia de Zurich. Los encuentros con C.- G. Jung fueron inolvidables. Nosotros tuvimos largas conversaciones en Ascona, en K\u00fcssnacht, en Bollingen, o en su castillo donde me conduc\u00eda mi amigo Carl-Alfred Meier. \u00bfQu\u00e9 decir de aquellas conversaciones sobre las cuales no querr\u00eda dejar libre ninguna ambig\u00fcedad? Yo era un metaf\u00edsico, no un sic\u00f3logo. Jung era un sic\u00f3logo no un metaf\u00edsico, aunque a menudo se haya codeado con la metaf\u00edsica. Nuestras formaciones y nuestros objetivos respectivos eran muy diferentes, y con todo nos comprend\u00edamos a lo largo y ancho de di\u00e1logos, tanto que cuando pareci\u00f3 su obra\u00a0<em>Respuesta a Job<\/em>, que fue criticada ferozmente de todos sus lados confesionales, yo quize dar una interpretaci\u00f3n honesta y publiqu\u00e9 un largo art\u00edculo que me vali\u00f3 su amistad. Este art\u00edculo hac\u00eda de \u00e9l, hasta cierto punto, un int\u00e9rprete de la Sof\u00eda y de la sofiolog\u00eda. \u00bfMe atrever\u00eda a decir que las ense\u00f1anzas y las conversaciones con Jung pod\u00edan aportar a todo metaf\u00edsico y a todo te\u00f3logo un don inapreciable, a condici\u00f3n de que se separe en el momento oportuno? Pienso en el precepto de Andr\u00e9 Gide: \u201cAhora, Nathana\u00ebl, arroja mi libro\u2026 \u201d. Jung se defend\u00eda con fuerza y humor de ser \u201cjungian\u201d. Yo fui amigo de Jung, pero no fui nunca un \u201cjungian\u201d. Lo preciso, ya que para muchos lectores superficiales o ingenuos, basta que me refiera varias veces a un mismo autor, para que me hagan uno de sus adeptos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>El psic\u00f3logo Jung dec\u00eda que lo que le alucinaba a primera vista de un fil\u00f3sofo era el rigor con el cual hablaba del alma y la realidad del alma, su insurrecci\u00f3n contra la disoluci\u00f3n del alma al cual conduc\u00edan alegremente el sicoan\u00e1lisis de Freud, los laboratorios de psicolog\u00eda y tantas otras invenciones a las cuales nuestro mundo agn\u00f3stico es tan f\u00e9rtil. En Francia no es sintom\u00e1tico que t\u00e9rminos t\u00e9cnicos de Jung como \u201cinconsciente colectivo\u201d o \u201cproceso de individuaci\u00f3n\u201c, amenudo parecen amalgamarse y no se\u00a0\u00a0retiene m\u00e1s que el primero, y eso por hacer hincapi\u00e9 en la palabra \u201ccolectivo\u201d.\u00a0\u00a0Hay que temer que aquel malentendido, completo o incompleto, se prolongue. Esta reserva deliberada nos pone en la comodidad para valorizar el hecho que Jung fue el primero en distinguir y expresar los conceptos de\u00a0<em>Animus y Anima<\/em>, aunque\u00a0desgraciadamente el uso que se hizo a continuaci\u00f3n se asemej\u00f3 a un automatismo exagerado que se aplic\u00f3, valga quien valga, en cualquier caso. Pero el camino sobre la cual nos puso Jung era el del descubrimiento del\u00a0<em>Imago interior.<\/em>\u00a0Reconocer sobre una cara las caracter\u00edsticas y el resplandor de este\u00a0<em>Imago,<\/em>\u00a0no agitarse en una in\u00fatil b\u00fasqueda exterior de lo inaccesible, para concluir que este\u00a0<em>Imago<\/em>\u00a0est\u00e1 en primer lugar\u00a0presente en uno mismo, y que es esta presencia interior que brota y que hace reconocerse al exterior. M\u00e1s tarde la metaf\u00edsica de la Imaginaci\u00f3n activa (la \u201cImaginaci\u00f3n agente\u201d) me absorbi\u00f3 por completo y lo estoy a\u00fan\u00a0. Sobre este tema, los fil\u00f3sofos iran\u00edes denominaron\u00a0: mundo imaginal, mundo de las formas imaginales (mundus imaginalis, equivalente literal del \u00e1rabe \u201c\u00e2lam al-mith\u00e2l),\u00a0\u00a0para bien diferenciarlo del puro imaginario. Pero deb\u00eda constatar bien todo esto. Todo lo que el sic\u00f3logo enuncia sobre el\u00a0<em>Imago<\/em>\u00a0toma, para el metaf\u00edsico un sentido metaf\u00edsico. Todo lo que \u00e9ste enuncia, es interpretado por el psic\u00f3logo en t\u00e9rminos de psicolog\u00eda. De ah\u00ed los malentendidos posibles. Esta es la raz\u00f3n por la que dec\u00eda arriba que despu\u00e9s de haberse informado de lo uno y de lo otro, es necesario aceptar la separaci\u00f3n inevitable en el momento oportuno.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Y aquello es v\u00e1lido para todas las admirables investigaciones a las cuales procedi\u00f3 C.-G. Jung. Sus trabajos sobre la alquimia est\u00e1n basados en una documentaci\u00f3n inmensa, y todo investigador en alquimia debe leerlos hasta la saciedad. Debido a estas investigaciones, Jung encontr\u00f3 la idea de un \u201cmundo de cuerpos sutiles\u201d. La intuici\u00f3n fue profundamente justa. Este mundo de los cuerpos sutiles fue definido y situado con rigor por los teos\u00f3fos tradicionales del Islam: el mundo mediano donde los esp\u00edritus corporalisan y donde los cuerpos se espiritualizan. Precisamente, es el\u00a0<em>mundus imaginalis<\/em>, el mundo del Alma, el\u00a0<em>Malak\u00fbt<\/em>, primer mundo del \u00c1ngel. Desgraciadamente, cualquiera que sea su voluntad restauradora del Alma y del mundo del Alma, le falta a\u00fan alpsic\u00f3logo occidental disponer de esta base o de este marco metaf\u00edsico que garantiza ontol\u00f3gicamentela funci\u00f3n de este mundo mediador, y que preserva el imaginal de los desajustes y divagaciones del imaginario, de la alucinaci\u00f3n y de la locura. Es debido a esto que deb\u00ed diferenciar radicalmente el imaginal y el imaginario. Pero, debido a que generalmente, esta diferenciaci\u00f3n radical y decisiva apenas se admite, evito hablar delante de un sic\u00f3logo del \u00c1ngel y la angelolog\u00eda que ocup\u00f3 un lugar importante en mis investigaciones. Compar\u00e9 la interpretaci\u00f3n de las visiones de los profetas por un kabbaliste o por el\u00a0<em>ta' w\u00eel<\/em>\u00a0de la gnosis shiita, con el an\u00e1lisis que d\u00e1 un psic\u00f3logo. Son a\u00fan \u201cdimensiones abiertas\u201d que hay entre los dos. La p\u00e9rdida del\u00a0<em>imaginal<\/em>\u00a0en Occidente es toda la corriente resultante de Descartes y el P. Mersenne que se opone a los Platonicenses de Cambridge, a todo lo que representan J. Boehme, Swedenborg, Oetinger. Es todo un \u201ccombate por el Alma del mundo\u201d que debemos seguir. La sicolog\u00eda jungiense puede preparar el terreno del combate muy oportunamente, pero la salida victoriosa depende de otras armas diferentes a la de la sicolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Acabo de hacer hincapi\u00e9 sobre el caso y la obra considerable de C.- G. Jung, porque la simpat\u00eda que hubo entre nosotros no es un misterio, y tambi\u00e9n porque deseo descartar toda ambig\u00fcedad que har\u00eda de mi el sic\u00f3logo que no soy, o que har\u00eda sospechar de un \u201csicologismo\u201d que siempre he combatido. Dicho esto, las sesiones de\u00a0<em>Eranos<\/em>fueron la ocasi\u00f3n de muchos encuentros memorables y duraderos: Adolf Portmann, el amo de las ciencias de la Naturaleza seg\u00fan el esp\u00edritu de Goethe; Gerhard Van der Leeuw, el gran fenomen\u00f3logo neerland\u00e9s del\u00a0<em>res religiosa<\/em>; D.T. Suzuki, el amo del budismo zen; Victor Zuckerkandl, incomparable fenomen\u00f3logo del discurso musical; Ernst Benz, para quien no es ajeno ning\u00fan movimiento religioso de antes o de hoy en d\u00eda. Y los amigos Mircea Eliade, Gilbert Durand, James Hillman\u00a0\u2026.\u00a0\u00bfc\u00f3mo nombrarlos a todos? En cualquier caso en un rango privilegiada se encontr\u00f3 mi amigo Gerschom Scholem, \u00e9l debe su total renacimiento a los estudios de la Kabbale. Su obra monumental es para nosotros una mina inagotable. Mejor dicho a\u00fan, ella nos hace escuchar un imperativo al cual nosotros ya no podemos\u00a0\u00a0retirarnos, ya que en adelante no podemos separar una u otra formas de esoterismo en las tres grandes \u201creligiones del libro\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>En la primavera de 1954 en Teher\u00e1n, recib\u00ed la noticia que un voto del Consejo de la Secci\u00f3n de Ciencias Religiosas de la Escuela de Altos Estudios me ped\u00eda suceder a Louis Massignon. Esta noticia fue compartida entre una alegr\u00eda inmensa, esto queda claro, y al mismo tiempo una dolorosa inquietud. Mis investigaciones y publicaciones en Teher\u00e1n se pon\u00edan al fin en marcha. Nuestro peque\u00f1o Departamento de Iranolog\u00eda comenzaba a afirmar su vitalidad. El cambio de mano no estaba a\u00fan listo. \u00bfEn que se iba a convertir todo aquello, si mi vuelta a Par\u00eds requer\u00eda que yo abandonara todo esto? Se encontr\u00f3 entonces una feliz soluci\u00f3n administrativa. Se trataba de\u00a0combinar el tiempo de mis vacaciones con una autorizaci\u00f3n regular de ausencia, de esta manera me era posible disponer pr\u00e1cticamente de todo el trimestre de oto\u00f1o para seguir mis trabajos en Teher\u00e1n. Por ello a\u00f1o tras a\u00f1o yo tom\u00e9 el avi\u00f3n para ir a Teher\u00e1n donde permanec\u00eda por una temporada desde el mes de septiembre hasta diciembre. La perpetuaci\u00f3n de mi vida iran\u00ed fue decisiva para la orientaci\u00f3n y el contenido de mi ense\u00f1anza en los Altos Estudios, la cual no habr\u00eda sido lo que fue si no hubiera podido as\u00ed guardar el contacto con mis colegas y amigos iran\u00eds, mantenerme informado de sus publicaciones, proseguir lo de la\u00a0<em>Biblioteca Iran\u00ed,<\/em>\u00a0y seguir enriqueci\u00e9ndome de fotocopias sobre los manuscritos. La mayor\u00eda de mis cursos en los Altos Estudios se hizo bas\u00e1ndose en manuscritos in\u00e9ditos. Cada a\u00f1o d\u00ed un largo resumen en el anuario de nuestra Secci\u00f3n. De esta manera la progresi\u00f3n de mis investigaciones sigui\u00f3 siendo f\u00e1cil a seguir.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>De vez en cuando, yo escuchaba de nuevo ciertos rumores deplorando que haya transformado a esta direcci\u00f3n de estudios en un c\u00e1tedra de shiismo. Esta cr\u00edtica nunca se\u00a0formul\u00f3 expl\u00edcitamente, ella ven\u00eda de un punto de vista enteramente falso. Nuestra secci\u00f3n de Ciencias Religiosas no es una Facultad de teolog\u00eda con un programa que distribuye la ense\u00f1anza de dogmas. Yo creo que ella es una especie de\u00a0hogar de investigaci\u00f3n \u00fanica en el mundo con respecto al estudio de las \u201cciencias religiosas\u201d. Cada uno de nosotros orient\u00f3 libremente sus investigaciones y su ense\u00f1anza en la direcci\u00f3n que le pareci\u00f3 la m\u00e1s urgente, bien porque se haya olvidado esta direcci\u00f3n o porque una nueva contribuci\u00f3n de documentos modific\u00f3 completamente las opiniones adquiridas hasta aquella fecha. Creo que los estudios del shiismo duodecimal e\u00a0ismael\u00ed, as\u00ed como de la metaf\u00edsica del sufismo, presentaban una similar urgencia desde este doble punto de vista.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>No\u00a0\u00a0me sorprendi\u00f3 si mis publicaciones causaran alg\u00fan asombro, tampoco el hecho de recibir alguna resistencia esc\u00e9ptica. Nunca se dijo que hubo una filosof\u00eda propia y originaria shiita. Se ignoraban los nuevos tratados ismaelitas publicados, o algunos manuscritos que se hicieron providencialmente accesibles. Nunca se hab\u00eda tomado seriamente el proyecto sohravardiano de \u201cresucitar la teosof\u00eda de los sabios del antiguo Persa\u201d, porque se ignoraba su aplicaci\u00f3n, mientras que este proyecto se\u00f1al\u00f3 desde su impresi\u00f3n una notable parte del pensamiento iran\u00ed posterior, pero es sobre\u00a0\u00a0todo esta \u00faltima parte que se ignor\u00f3 sistem\u00e1ticamente. Se conoc\u00edan los piadosos ascetas de la Mesopotamia de los primeros siglos del H\u00e9gire, pero se hab\u00eda prestado apenas atenci\u00f3n a la diversidad de lo que\u00a0es necesario llamar la \u201cmetaf\u00edsica del sufismo\u201d; el de un Ibn \u2018Arab\u00ee, de un Najmodd\u00een Kobr\u00e2, de un Semn\u00e2n\u00ee, de un Haydar Amol\u00ee, etc. Se identificaron la m\u00edstica isl\u00e1mica y el sufismo, y se hac\u00eda del shiismo un adversario de la m\u00edstica, porque a veces se ten\u00eda un severo respeto de un determinado sufismo. Pero se ignor\u00f3 que la m\u00edstica isl\u00e1mica y el\u00a0<em>tasawwof<\/em>\u00a0no se recubrieran exactamente, que hubo toda una m\u00edstica y una tesof\u00eda shiita (\u2018<em>erf\u00e2n-e sh\u00ee\u2019i<\/em>) fuera del sufismo, fuera incluso de las\u00a0<em>tar\u00e2' iq<\/em>\u00a0(congregaciones) expresamente shiitas\u2026 y eso, porque la situaci\u00f3n del creyente shiita lo pone inmediatamente a diferencia del creyente sunnita, en el camino m\u00edstico (<em>tar\u00eeqa).<\/em>\u00a0Por supuesto, hablemos claramente: los grandes \u2018oraf\u00e2 (te\u00f3sofos m\u00edsticos) shiitas, o incluso un moll\u00e2 como Moll\u00e2 Sadr\u00e2 Sh\u00eer\u00e2z\u00ee y muchos otros, estuvieron expuestos a ciertas molestias por parte de sus colegas, de lo que se puede llamar parad\u00f3jicamente el \u201cclero\u201d shiita.\u00a0Pero eso no hace m\u00e1s que asociarlos m\u00e1s estrechamente a la suerte com\u00fan de sus colegas gn\u00f3sticos de todas partes y de siempre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Estas pocas l\u00edneas no hacen m\u00e1s que mencionar algunos aspectos de la tarea inmensa ante la cual me encontraba, si quer\u00eda que tomara forma el proyecto nacido de un esp\u00edritu joven de aquel estudiante de Etienne Gilson. Me hice no un plan quinquenal, sino un plan de veinte a\u00f1os. Este plan fue llen\u00e1ndose casi a cabalidad y gracias al cielo yo prosigo a\u00fan su realizaci\u00f3n.,\u00a0<em>in emeritis an\u00eds<\/em>. La manera como conceb\u00ed y oganiz\u00e9 mis labores, tuve ocasi\u00f3n de explicarla en un volumen colectivo publicado por los colegas de la Secci\u00f3n de las Ciencias Religiosas. Era \u201cun programa a la vez y un testamento\u201d. El texto se reproduce bajo este misma t\u00edtulo en el presente\u00a0<em>Cahier de Herne<\/em><\/span><span>[<\/span><span>1<\/span><span>]<\/span><span>. No tengo entonces que reproducir aqu\u00ed las indicaciones, lo \u00fanico que puedo anotar en una posdata biogr\u00e1fica es el resumen de las grandes tesis sostenidas en mis libros.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Pero debo a\u00fan decir es lo siguiente. No se sale ileso cuando se vive durante m\u00e1s de treinta a\u00f1os en contacto con los mejores hombres que produjeron la esencia de la filosof\u00eda y de la espiritualidad de la cultura iran\u00ed, especialmente en un universo espiritual inmenso. Con certeza, soy y permanezco un occidental (en el sentido amplio de esta palabra), porque es como occidental que triunf\u00e9 en lo que estuvo a mi alcance. Pero por otra parte, me refiero a algo de lo que todo fil\u00f3sofo conoce muy bien, por ejemplo: no se puede tener \u00e9xito al escribir un libro sobre Plat\u00f3n, sino uno no se hace plat\u00f3nico al menos mientras lo escribe. Este hecho, es lo que tienen mucho m\u00e1s dificultad de comprender los historiadores de religiones. Hace unos veinte a\u00f1os mas o menos, en el transcurso de un coloquio internacional, un colega de un pa\u00eds lejado, oy\u00e9ndome expresarme sobre el shiismo en los t\u00e9rminos en los cuales tengo la pr\u00e1ctica de hablar, susurr\u00f3 a su vecino: \u00bf\u201cC\u00f3mo puede hablar en similares t\u00e9rminos de una religi\u00f3n, cu\u00e1ndo \u00e9sta\u00a0\u00a0no es la suya?\u201d. Pero \u00bfqu\u00e9 es lo que significa \u201ctomar como suyo\u201d una religi\u00f3n o una filosof\u00eda? Hay desgraciadamente gente que no puede pensar que en t\u00e9rminos de \u201cconversi\u00f3n\u201d, permiti\u00e9ndose pegar sobre la persona una etiqueta colectiva.\u00a0No. Hablar de \u201cconversi\u00f3n\u201d significa no haber comprendido nada sobre el \u201cesoterismo\u201d. Un fil\u00f3sofo sabe muy bien que ser plat\u00f3nico, no significa inscribirse en cierta Iglesia plat\u00f3nica, ni menos a\u00fan prohibirse de ser tambi\u00e9n algo diferente que plat\u00f3nico. Cada uno de los \u2018<em>oraf\u00e2\u00a0<\/em>de oriente y de occidente, no puede pensar y pesar las cosas en t\u00e9rminos de interioridad y de interiorizaci\u00f3n, lo que equivaldr\u00eda a hacer de s\u00ed mismo un hogar permanente a las filosof\u00edas y a las religiones, hacia las cuales nos conduce esta b\u00fasqueda. Y no se puede sino guardar su secreto:\u00a0<em>Secretum meum<\/em>\u00a0<em>mihi.<\/em>\u00a0El secreto del castillo del alma. No est\u00e1 en una opci\u00f3n exterior de car\u00e1cter sociol\u00f3gico que manifiesta exteriormente esta profunda realidad interior. Es en la obra personal que \u00e9l produce, y a la exteriorizaci\u00f3n a la cual concurren todos los modos de ser vividos. La comunidad, la<em>omma<\/em>\u00a0de los esoteristas de todas partes y de siempre, es esta \u201cIglesia interior\u201d que no impone ning\u00fan acto de pertenencia hacia aquellos que la conforman.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Pero este v\u00ednculo interior es el verdadero v\u00ednculo, porque es imprescriptible e invulnerable, y porque es en este solo caso que el siguiente refr\u00e1n se hace verdadero: \u201cla boca habla de la abundancia del coraz\u00f3n\u201d. Y es este hecho, creo yo, el que atestigua aquella\u00a0\u00a0perfecta confianza con mis amigos iran\u00eds, a cambio de aquellos largos a\u00f1os de trabajo dedicados a lo que nos gustaba emprender juntos, una amistad libre de toda reserva, una amistad que fue y sigue siendo, con el recuerdo de tanto desaparecidos, el tesoro de una\u00a0larga vida. Esta amistad se manifest\u00f3 de manera conmovedora, cuando alcanc\u00e9 en 1973 lo que se llama el \u201cl\u00edmite de edad\u201d. Esta vez, deb\u00eda ser mi despedida definitiva del Ir\u00e1n. No fue as\u00ed. En aquella misma \u00e9poca, como por mandato providencial\u00a0, tom\u00f3 nacimiento la \u201cAcademia iran\u00ed de filosof\u00eda\u201d, la cual me acogi\u00f3 como miembro. Fue una instituci\u00f3n que reun\u00eda a fil\u00f3sofos, y que se propon\u00eda a la vez formar a j\u00f3venes\u00a0investigadores iran\u00edes en filosof\u00eda y por otra parte a ayudar a los fil\u00f3sofos de todos los pa\u00edses a emprender investigaciones en Ir\u00e1n. Doble tarea urgente y de larga duraci\u00f3n. Publicamos libros y dimos clases y conferencias. De esta manera dejando al mismo tiempo mi Departamento de Iranologie del Instituto franc\u00e9s a su destino, pude seguir pasando cada a\u00f1o el trimestre de oto\u00f1o en Teher\u00e1n para ense\u00f1ar en la Academia de filosof\u00eda. Por otra parte, ya hize alusi\u00f3n en los parr\u00e1fos precedentes sobre nuestro privilegio como miembros de la Escuela de los Altos Estudios de poder seguir nuestras conferencias incluso en\u00a0<em>emeritis an\u00eds,<\/em>\u00a0hasta nuestra \u00faltima respiraci\u00f3n, si asi era nuestra decisi\u00f3n. Tomando este privilegio yo segu\u00ed compartiendo entre Par\u00eds y Teher\u00e1n una actividad que me permitir\u00e1 terminar, yo lo espero, algunas de las grandes tareas emprendidas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>En la primer fila de estas grandes tareas a\u00fan inacabadas, debo poner el proyecto al que hago referencia en este mismo\u00a0<em>Cahier<\/em>\u00a0, un art\u00edculo de mi eminente colega y amigo Sayyed Jal\u00e2lodd\u00een Ashtiy\u00e2n\u00ee, profesor a la Facultad de teolog\u00eda de la Universidad de Mashhad. El profesor Ashtiy\u00e2n\u00ee es el hombre ciertamente m\u00e1s representativo del Ir\u00e1n de hoy en d\u00eda, de la raza filos\u00f3fica de Moll\u00e2 Sadr\u00e2. La inmensidad de material que recogi\u00f3 es extraordinaria. Dedicado d\u00eda y noche a su tarea, es hasta cierto punto un Moll\u00e2 Sadr\u00e2\u00a0<em>redivivus<\/em>\u00a0y un fil\u00f3sofo \u2018erf\u00e2n\u00ee prol\u00edfico. Nuestro proyecto se elabor\u00f3 en 1964-1965. En respuesta a los que, desde Ernest Renan, consideraron que el destino de la filosof\u00eda isl\u00e1mica se acababa en el siglo XII\u00a0con la muerte de Averro\u00ebs, como lo record\u00e1bamos m\u00e1s arriba, nuestro proyecto consist\u00eda en producir una extensa Antolog\u00eda de los fil\u00f3sofos iran\u00edes desde el siglo XVII hasta nuestros d\u00edas. El Sr. Ashtiy\u00e2n\u00ee se encarg\u00f3 de recoger y presentar los textos, mi funci\u00f3n fue la de dar la quintaesencia en franc\u00e9s, de modo que los fil\u00f3sofos occidentales no orientalistas puedan en fin estar informados. Algunos de estos textos hab\u00edan sido publicados en litograf\u00edas antiguas, pero la mayor parte estaba a\u00fan en manuscritos\u00a0in\u00e9ditos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Hab\u00edamos\u00a0previsto cinco vol\u00famenes de formato grande\u00a0<em>in-octavo.<\/em>\u00a0Actualmente creemos que se har\u00e1n siete. Los dos primeros ya aparecieron. La impresi\u00f3n de la parte en \u00e1rabe y\u00a0\u00a0en persa del volumen III ya\u00a0\u00a0se termin\u00f3 (aproximadamente 800 p\u00e1ginas), la del volumen IV est\u00e1 en proceso de edici\u00f3n. Ya me preocupo de reunir en vol\u00famenes independientes las partes francesas que presentar\u00e1n de una manera continua\u00a0<em>La filosof\u00eda iran\u00ed isl\u00e1mica<\/em>. Son las obras de unos cuarenta fil\u00f3sofos que les hacemos asi reaparecer y entrar en el circuito general de la filosof\u00eda. A simple vista parecer\u00eda inmenso las dimensiones\u00a0de este proyecto, pero el plan esta a\u00fan incompleto, ya que debido a su propia amplitud, fue necesario dejar fuera algunas Escuelas independientes. Esta es la raz\u00f3n por la que convencimos a nuestros amigos shaykhis de producir, por su parte, una\u00a0<em>Antolog\u00eda<\/em>\u00a0de sus grandes\u00a0<em>mash\u00e2yekh.<\/em>Desde shaykh Ahmad Ahs\u00e2'\u00ee (en 1826), hasta sus sucesores a quienes podemos agrupar bajo la denominaci\u00f3n de \u201cEscuela de Kerman\u201d fueron muy prol\u00edficos con m\u00e1s de un millar de t\u00edtulos. Todo eso permitir\u00e1 por fin apreciar la profundidad, la originalidad y la diversidad de los aspectos de la filosof\u00eda y de la teosof\u00eda m\u00edstica cuyo Islam shiita permiti\u00f3 el nacimiento en Ir\u00e1n, o, si se prefiere, cuyo Ir\u00e1n ilustr\u00f3 el Islam shiita.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Uno puede asombrarse que se comienza solo desde hace poco en occidente a hablar de todo esto. Es cierto que desde hace tiempo, debido a las traducciones del \u00e1rabe producidas en el siglo XII, los especialistas de la filosof\u00eda medieval se interesaron por estos fil\u00f3sofos del Islam que, siguiendo a nuestro escol\u00e1sticos, persistieron en calificarles como \u201cfil\u00f3sofos \u00e1rabes\u201d, confundiendo as\u00ed peligrosamente \u201cislamismo\u201d y \u201carabismo\u201d. Sobre la otra vertiente del mundo iran\u00ed, los fil\u00f3sofos y m\u00edsticos de la India, desde hace tiempo, solicitaron no s\u00f3lo las investigaciones cient\u00edficas, sino tambi\u00e9n las esperanzas de almas que titubean en busca del \u201ccamino\u201d. Y el mundo iran\u00ed quedaba aun inexplorado\u2026\u2026entre el mundo \u00e1rabe y el mundo de la India. Se limitaba - y se lo sigue haciendo - a repetir las monumentales inepcias relativas del mundo shiita. Ahora bien, a pesar de todo aquello no es una casualidad si fue en Ir\u00e1n en donde encontraron refugio y refugios naturales las altas espiritualidades filos\u00f3ficas y m\u00edsticas. Nuestra\u00a0<em>Antolog\u00eda<\/em>\u00a0da a conocer lo que produjo el Islam espiritual, lo mejor y lo m\u00e1s profundo de \u00e9l. Existe por ejemplo, un concepto shiita del Primer Emanado que establece un v\u00ednculo con el neoplatonismo, que a la vez presupone y abre las perspectivas de la \u201cfilosof\u00eda prof\u00e9tica\u201d propias del shiismo. Hay la insistencia sobre este mundo mediano y mediador, el\u00a0<em>mundus imaginalis<\/em>\u00a0<em>(\u2018\u00e2lam al-mith\u00e2l),<\/em>al cual hize ya alusi\u00f3n en p\u00e1rrafos precedentes, tema adem\u00e1s tratado concienzudamente en mis libros raz\u00f3n por la cual no insisto aqu\u00ed. Sin la funci\u00f3n mediadora de este mundo que garantiza la articulaci\u00f3n entre el inteligible puro y el mundo sensible, estamos privados de la\u00a0<em>clavis hermeneutica<\/em>\u00a0que nos abre el sentido real, verdadero y concreto, es decir, el \u201clugar\u201d real de las visiones de los profetas y m\u00edsticos, - una prueba: nuestras sicolog\u00edas occidentales son incapaces de considerarlas de otra manera sino que las catalogan como alucinaciones, desdoblamientos de la personalidad, etc Este mismo\u00a0<em>mundus imaginalis<\/em>\u00a0es el \u201clugar\u201d de los acontecimientos reales que pasan en el\u00a0<em>Malak\u00fbt<\/em>, en el mundo del \u00c1ngel que ocupa un lugar especial en los razonamientos de Sohravard\u00ee y en su int\u00e9rprete franc\u00e9s. Sin el\u00a0<em>mundus imaginalis<\/em>imposible de hacer frente a la realidad de los acontecimientos que rodean la parus\u00eda de la Doceava Im\u00e2m, las resurrecciones y las palingenesias futuras. A pesar de todo esto, es gracias a esta misteriosa figura, definida por muchos pensadores shiitas con el Paraclet johannique, que se comunican juntas las \u201credes esot\u00e9ricas\u201d de las gnosis y de las religiones del libro.\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>De esta manero introduzco el tema con el cual quiero cerrar esta posdata\u00a0: el nacimiento de un proyecto que marc\u00f3 en mi la floraci\u00f3n espiritual de toda mi obra cient\u00edfica, al mismo tiempo que el resultado de un sue\u00f1o de juventud. Mencion\u00e9 m\u00e1s arriba mis caminatas en el interior del Templo de Santa Sof\u00eda as\u00ed como al interior del templo del Graal. No me queda sino que mencionar aqu\u00ed la fundaci\u00f3n realizada con la ayuda de algunos amigos y colegas universitarios, de un \u201cCentro de investigaci\u00f3n espiritual comparada\u201d al cual le bautizamos con el nombre de \u201cUniversidad San-Juan-de-Jerusal\u00e9n (USSJ)\u201d, puesto que \u00e9ramos todos universitarios. Su esp\u00edritu: el de una caballer\u00eda espiritual definida lo mejor posible en el siglo XIV por Rulman Merswin, cuando di\u00f3 un don del comandante de la Isla Verde a los caballeros johanitas (los del gran priorato de Brandenburgo de la Orden soberana de San-Juan-de Jerusal\u00e9n). Para Rulman Merswin como para los \u201cAmigos de Dios\u201d de la \u00e9poca, la caballer\u00eda espiritual se\u00f1alaba un estado espiritual que \u201cno fue ni el del cl\u00e9rigo ni el del laico\u201d, porque pensaron que \u201cel tiempo en los claustros ya hab\u00eda pasado\u201d. De la misma manera hoy en d\u00eda, despu\u00e9s del derrumbamiento debido a la traici\u00f3n de los cl\u00e9rigos, debemos concebir un estado del hombre espiritual que no es ni el del cl\u00e9rigo ni el del laico. En cuanto a la finalidad de nuestra fundaci\u00f3n fue la de proporcionar, en la ciudad espiritual de Jerusal\u00e9n,\u00a0un hogar com\u00fan, (que hasta el momento nunca hab\u00eda existido) para el estudio y la fructificaci\u00f3n espiritual de la gnosis com\u00fan sobre las tres grandes religiones de Abraham. Resumiendo: la idea de un ecumenismo abrah\u00e1mico basado en la puesta en disposici\u00f3n en com\u00fan del tesoro escondido del esoterismo, lejos de la acomodaci\u00f3n diplom\u00e1tica de las relaciones oficiales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Para explicar el nacimiento de este proyecto, sobre el cual no puedo decir aqu\u00ed todo lo que deber\u00eda decir, habr\u00eda que mencionar todas las investigaciones, los pensamientos y las tradiciones que finalmente convergieron en nuestro concepto de Universidad San-Juan-de-Jerusal\u00e9n (jur\u00eddica y conceptualmente independiente de toda Orden del mismo nombre). Mencion\u00e9 hace poco el caso de Sohravard\u00ee que no se limit\u00f3 a deliberar sobre las supervivencias posibles del pasado zoro\u00e1strico del Ir\u00e1n, pero que tom\u00f3 este pasado con determinaci\u00f3n, abri\u00e9ndole al mismo tiempo hacia el futuro. Y esta voluntad de resurrecci\u00f3n concuerda perfectamente con las concepciones de Sohravard\u00ee y sus seguidores, a saber que una investigaci\u00f3n filos\u00f3fica que no consigue una realizaci\u00f3n espiritual personal, es una p\u00e9rdida in\u00fatil de tiempo, y que la b\u00fasqueda de una experiencia\u00a0m\u00edstica, sin una seria formaci\u00f3n filos\u00f3fica previa tiene todas las oportunidades de perderse en aberraciones, ilusiones y extrav\u00edos. B\u00e1sicamente, es all\u00ed en resumen el aspecto que toma para la vida del fil\u00f3sofo la idea de lo que designa el persa\u00a0<em>jav\u00e2n mard\u00ee,<\/em>\u00a0el \u00e1rabe\u00a0<em>fotowwat,<\/em>t\u00e9rminos que precisamente su mejor traducci\u00f3n es \u201ccaballer\u00eda espiritual\u201d (v\u00e9ase la parte francesa de los Tratados de los compa\u00f1eros-caballeros, Bibl. Ir\u00e1n. Vol.20, 1973). Todo lo que implica este t\u00e9rmino es el lugar de las potentes convergencias que se nos impusieron.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Trazar el itinerario de estas convergencias, ser\u00eda mostrar esencialmente bajo los horizontes esot\u00e9ricos de las religiones del libro, el paso de la epopeya heroica a la epopeya m\u00edstica; el paso de la caballer\u00eda militar a la caballer\u00eda m\u00edstica, o lo que la espiritualidad isl\u00e1mica denomina\u00a0: el paso del\u00a0<em>jih\u00e2d<\/em>\u00a0menor, el combate con las armas en el mundo exterior, al\u00a0<em>jih\u00e2d<\/em>\u00a0principal, el combate espiritual, suministr\u00e1ndose en el campo interior de cada hombre, y tambi\u00e9n en un campo sobrenatural de dimensiones c\u00f3smicas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Este pasaje, lo vemos materializarse en el mismo Sohravard\u00ee y en los suyos, herederos de esta \u00e9tica zoro\u00e1strica de la cual se pudo decir a t\u00edtulo muy justo (Eugenio d\u2019Ors) que el consigue la constituci\u00f3n de una orden de caballer\u00eda. Se cumple a cabalidad en el Islam shiita el concepto mismo de los \u201cAmigos de Dios\u201d (en \u00e1rabe\u00a0<em>Awliy\u00e2 All\u00e2h,\u00a0<\/em>en persa<em>\u00a0D\u00fbstan-e Khod\u00e2),\u00a0<\/em>y se pudo poner en paralelo la idea de los compa\u00f1eros del Saoshyant zoro\u00e1strico, con la de los compa\u00f1eros del siglo XII Im\u00e2m de los shiitas. Resumiendo, hay todo lo que se expresa en los t\u00e9rminos de<em>jav\u00e2nmard\u00ee<\/em>\u00a0y\u00a0<em>fotowwat,<\/em>\u00a0como estilo de vida propuesto a cada uno seg\u00fan su estado, ya que cada estado implica una \u201ccaballer\u00eda\u201d que le conviene. Acabo de mencionarlo un poco m\u00e1s arriba, este paso a la caballer\u00eda m\u00edstica, lo vemos realizarse en el siglo XIV en occidente, cuando Rulman Merswin (+1382)\u00a0confi\u00f3 la fundaci\u00f3n de la Isla Verde a los caballeros johannitas, abri\u00e9ndoles la v\u00eda de una espiritualidad profundamente vinculada a la m\u00edstica de Johann Tauler. All\u00ed incluso vemos reaparecer el t\u00e9rmino de \u201cAmigos de Dios\u201d (<em>Gottesfreunde<\/em>), y la idea de caballer\u00eda espiritual se propaga en la m\u00edstica renana. Es este mismo pasaje que se efect\u00faa del orden militar de los caballeros templarios que participan en las cruzadas, al orden m\u00edstico de los caballeros templarios del Graal, en el ciclo del<em>Parsifal<\/em>\u00a0de Wolfram von Eschenbach y del\u00a0<em>Nuevo Titurel.<\/em>\u00a0En fin, si los reconstructores del templo en torno al pr\u00edncipe Zorobabel fueron en realidad los\u00a0primeros caballeros del templo, es un servicio de la caballer\u00eda m\u00edstica que la cosmogon\u00eda kabbalista de Isaac Luria convoque los \u201cHilos de la Luz\u201d, como se convocaban anteriormente por la comunidad esseniena del Qumr\u00e2n, por un combate espiritual cuya idea est\u00e1 en afinidad evidente con la cosmogon\u00eda y la \u00e9tica del zoroastrismo independiente incluso de toda filiaci\u00f3n o influencia demostrable o no.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>En grandes l\u00edneas, es todo lo que quiso recoger nuestro concepto de Universidad de San Juan de Jerusal\u00e9n (y que hab\u00eda resumido al final del volumen IV de mi obra\u00a0<em>En el Islam iran\u00ed<\/em>). Por supuesto, no esper\u00e9 que el orden de esta \u201ccaballer\u00eda espiritual\u201d pueda ser reconocido junto a las \u00f3rdenes honorarias e hist\u00f3ricas, creadas durante siglos y siglos por las potencias de este mundo. La idea misma de un tal reconocimiento ser\u00eda rid\u00edcula, ya que la caballer\u00eda espiritual es un estado organizado que va m\u00e1s all\u00e1 de este mundo, mientras que la finalidad de los otros se acaba con los discursos pronunciados en los funerales. El Orden de los templarios pudo desaparecer oficialmente en la terrible tragedia llevada a cabo por sus enemigos. Pero la idea del orden del templo, como eje de una tradici\u00f3n esot\u00e9rica anterior incluso en el orden hist\u00f3rico de este nombre se perpet\u00faa\u00a0\u00a0despu\u00e9s de \u00e9l. Esta idea nunca desapareci\u00f3, porque ninguna\u00a0\u00a0potencia del mundo pudo impedir al alma darse la ascendencia espiritual que ella elige, y de legitimar esta ascendencia por su fidelidad a aquello que ella implica. Como lo escribi\u00f3 Unamuno, es importante reconocer \u201cque el pasado no es nada y que nada no existe en verdad sino lo que act\u00faa, que una de estas leyendas, como se la llama, cuando ella empuja a los hombres a la acci\u00f3n, al llenarles el coraz\u00f3n o al confortarlos de la vida, es mil de veces m\u00e1s real que la relaci\u00f3n de un acto cualquiera que se descompone en los archivos\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><br \/>\nEsta es la raz\u00f3n por la cual la \u00fanica referencia aut\u00e9ntica es la referencia bajo la cual los te\u00f3sofos cristianos como Eckhartshausen, en el siglo XVIII denominaron a esta idea y es la de \u201cIglesia interior\u201d, idea sobre la cual yo mismo me pronunci\u00e9 en p\u00e1rrafos anteriores. Esta idea no es sino un nombre distinto de aquella espiritualidad del templo com\u00fan de los te\u00f3sofos m\u00edsticos de las tres religiones abrah\u00e1micas. Es en efecto esta Iglesia interior que sola es el lugar de la caballer\u00eda espiritual ordenada hacia el templo m\u00edstico. La sola que puede responder en el fondo a las necesidades del presente, y que el esoterismo (<em>el ketm\u00e2n<\/em>) debe preservar, asi como las alternativas y las acomodaciones a los m\u00e9todos profanos. All\u00ed solamente, en la Iglesia interior, puede considerarse la tarea inaudita y parad\u00f3jica que se nos impone hoy en d\u00eda; hasta cierto punto encontrar a nuestro Dios contra Dios. \u00bfQu\u00e9 significa esto?\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Siglos de certeza teol\u00f3gica, dogm\u00e1tica y perentoria, confundieron la causa suprema del universo, el Supremo Principio incognoscible al hombre en su condici\u00f3n presente, con un Dios personal y personalizado. Laicizados, estos conceptos se convirtieron en ideolog\u00edas totalitarias. M\u00e1s que nunca el Gran Inquisitor reina como maestro. La verdad es que estos conceptos teol\u00f3gicos estuvieron en parte vinculados a los conceptos cient\u00edficos de su tiempo, tanto por las certezas de la l\u00f3gica racional, o cuando estas certezas vacilaron con las ciencias conocidas hoy en d\u00eda como ciencias humanas o\u00a0\u00a0ciencias sociales. De esta manera los monoteismos exot\u00e9ricos prepararon el gran vac\u00edo en el cual reson\u00f3 el clamor: \u201cDios se muri\u00f3\u201d. \u00bfC\u00faal Dios? La gnosis, cualquiera que esta haya sido, la de un Valentin, o aquella de un Ibn\u2019Arab\u00ee, o aquella de un Isaac Luria, siempre se ha mantenido en guardia contra esta confusi\u00f3n entre la causa suprema y el Dios personal, ya que ella nunca infringi\u00f3 el imperativo de la teolog\u00eda<em>apophatique,<\/em>\u00a0ni perdi\u00f3 el sentido de lo que son esencialmente los te\u00f3sofos y su necesidad. Encontrar a nuestro Dios contra Dios, es encontrar a un Dios\u00a0<em>por quien t\u00fa respondes,<\/em>\u00a0es liberar\u00a0<em>nuestro<\/em>\u00a0Dios de las funciones que no son las suyas y cuya imputaci\u00f3n a su concepto permiti\u00f3 a la ciencia positiva sin cura, de declarar oficialmente la muerte. Es el punto de liberaci\u00f3n para nosotros si no liberamos a nuestro Dios, nuestro compa\u00f1ero de combate. Encontrar a<em>nuestro<\/em>\u00a0Dios contra Dios de todos los sistemas, de todo los dogmas y de todas las sociolog\u00edas, es probar que, si<em>nuestro<\/em>\u00a0Dios personal nos hace existir para \u00e9l, \u00e9l no puede existir\u00a0<em>sin nosotros<\/em>. Nuestra responsabilidad respecto a nuestra propia vida y a nuestra propia muerte, nos vuelve al mismo tiempo responsable respecto a la vida y a la muerte de nuestro Dios. Que \u00e9l viva o que \u00e9l muera postula nuestra propia vida o nuestra propia muerte, por supuesto, como la vida y la muerte no se incluyen aqu\u00ed, en su sentido biol\u00f3gico, pero en el sentido gn\u00f3stico de la primera vida, venida del mundo de la luz.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>\u00bfC\u00f3mo sugerir de una mejor manera el compromiso inaudito del \u201ccaballero espiritual\u201d en la b\u00fasqueda de su Dios, compa\u00f1ero de los compa\u00f1eros que est\u00e1n en la misma b\u00fasqueda? B\u00fasqueda de un Dios que no es ni el omnipotente ni el gran justiciero, pero si, el eterno enamorado, atormentado, apenado y decepcionado, que las m\u00edsticas jud\u00edas percibieron \u00edntimamente en la persona de Yahveh. Dios personal, no es \u00ab\u00a0Uno\u00a0\u00bb de la unidad aritm\u00e9tica. Es el \u00danico de cada \u00fanico (1x1x1\u2026). Es Todo\u00a0\u00a0en cada uno. \u00danico entre tantos. El es el \u00fanico que libera de la soledad, haciendo que sea\u00a0<em>su<\/em>\u00a0Dios. Tal parece ser el sentido profundo, el misterio del \u201cDios de Dioses\u201d<em>\u00a0(Il\u00e2h al-\u00e2liha),\u00a0<\/em>para reanudar esta expresi\u00f3n de origen\u00a0<em>hermetista,<\/em>\u00a0de un uso corriente entre los te\u00f3sofos como Sohravard\u00ee. Y es este el secreto que acerc\u00f3 a todas las gnosis, por excelencia quiz\u00e1, aquella de Ibn \u2018Arab\u00ee y aquella de Ismael.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Era evidente, entonces, la urgencia de que exista un \u201cCentro de investigaci\u00f3n espiritual comparada\u201d, una tarea apenas resumida, y nunca antes emprendida. Este es precisamente el subt\u00edtulo con el cual se defini\u00f3 a la US J.J. La tarea urgente, fue el estudio comparado del\u00a0<em>ta' w\u00eel<\/em>, es decir, de la hermen\u00e9utica esot\u00e9rica del libro, profesada y practicado al interior de las \u201creligiones del libro\u201d. La confluencia de la imagen y de la idea interior, entre los hermeneutas esot\u00e9ricos de la Biblia y del Qor\u00e2n, da a menudo lugar a encuentros que se pueden calificar de fulminantes. Tarea inmensa, ciertamente, requiri\u00f3 la ayuda de competencias m\u00faltiples, sobre todo teniendo en cuenta que hablamos bien de una hermen\u00e9utica \u201cprofesada y practicada\u201d. No se trata pues de un simple examen te\u00f3rico, sino de las consecuencias vividas por una y otra parte. Esta es la raz\u00f3n por la que la Universidad San Juan de Jerusal\u00e9n no es una simple \u201cSociedad de filosof\u00eda\u201d. Ella no tiene que ver ni de lejos, con una facultad, ni una facultad de teolog\u00eda, lo que hace es elaborar y\u00a0arreglar un programa al servicio de un\u00a0dogma. Para se\u00f1alar mejor esta diferencia, despues de cada conferencia, intercalamos pautas musicales, hecho que lleva el auditor a una interiorizaci\u00f3n inmediata, mucho mejor que lo hacen\u2026 los aplausos. Acabo de indicar la idea principal, pero cada uno de los miembros del grupo fraternal de la U.S.J.J. guarda su entera libertad espiritual. Hay muchos matices entre nosotros, es normal ya que venimos de distintos or\u00edgenes y transcurrimos distintos itinerarios. El v\u00ednculo profundo es una voluntad y una responsabilidad com\u00fan, en referencia a lo que explicamos en p\u00e1rrafos anteriores como la \u201cIglesia interior\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Hasta ahora, cinco\u00a0<em>Cahiers\u00a0\u00a0<\/em>que totalizan m\u00e1s de mil p\u00e1ginas, recogieron los trabajos de nuestras sesiones anuales.<em>Ciencias tradicionales y ciencias profanas<\/em>\u00a0(1974).\u00a0<em>Jerusal\u00e9n, la Ciudad espiritual\u00a0<\/em>(1975).\u00a0<em>La fe prof\u00e9tica y lo sagrado<\/em>\u00a0(1976).\u00a0<em>Los peregrinos del \u201coriente\u201d y los vagabundos del \u201coccidente\u201d<\/em>\u00a0(1977).\u00a0<em>Los ojos de carne y los ojos de fuego, o la ciencia y la gnosis\u00a0<\/em>(1978).<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Esta \u00faltima sesi\u00f3n fue especialmente f\u00e9rtil en resultados. Permiti\u00f3 disipar muchas ambig\u00fcedades relativas al concepto de gnosis, ya sea por la parte de fil\u00f3sofos e historiadores quienes por prevenci\u00f3n o por defecto de informaci\u00f3n, hacen de la gnosis lo que ella no es, o por otro lado por parte de supuestas cosmogon\u00edas neogn\u00f3sticas modernas. La gnosis no es ni una ideolog\u00eda, ni un conocimiento te\u00f3rico contrastado con la fe. Conocimiento salv\u00edfico por s\u00ed mismo, su contenido incluso va dirigido a una fe. Es sabidur\u00eda y es fe,\u00a0<em>Pistis Sof\u00eda<\/em>. No se limita al gnosticismo de los primeros siglos: hay una gnosis jud\u00eda, una gnosis cristiana que persiste a lo largo de los siglos, una gnosis isl\u00e1mica, una gnosis b\u00fadica. Y sobre todo no merece de ning\u00fan modo que se le cargue el empleo abusivo de la palabra \u201cnihilismo\u201d. Ella es m\u00e1s bien el ant\u00eddoto de \u00e9sta. Ya que rechazar este mundo con la finalidad de alcanzar otro mundo hacia el cual \u00e9ste es solo de paso, no cumple con la idea de nihilismo. En cambio, una filosof\u00eda que rechaza a la vez este mundo y la perspectiva de otros mundos, est\u00e1 completamente a favor del nihilismo. Pero \u00bfqu\u00e9 tiene la gnosis de com\u00fan con ella?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>Creo que nuestro esfuerzo representa algo raro en nuestro pa\u00eds, esto fue posible por la dedicaci\u00f3n de algunos amigos hacia el mismo objetivo. Solo le queda a la persona que fue el art\u00edfice de todo esto agradecer al cielo por haber prolongado suficientemente sus d\u00edas, para que este proyecto acabe de madurar, que pueda ver la luz, y que pueda inscribirse al final de esta posdata. Fui al mismo tiempo el editor y el traductor del persa de R\u00fbzbeh\u00e2n Baql\u00ee de Sh\u00eer\u00e2z, el incomparable poeta m\u00edstico, una de las voces importantes del amor humano. Con esta misma voz potente puedo afirmar que, sin la presencia y la cooperaci\u00f3n de la compa\u00f1era que me preserv\u00f3 de la soledad y de los\u00a0desalientos, nada de la obra que describ\u00ed\u00a0aqu\u00ed no habr\u00eda sido posible. Y para que esta obra fuese posible, ella volvi\u00f3 posible a su vez lo que, despu\u00e9s de la traves\u00eda del desierto de la juventud, colma los deseos de un investigador y de un profesor: encontrarse rodeado con hombres j\u00f3venes, y\u00a0\u00a0j\u00f3venes fil\u00f3sofos (varios a quienes les tengo un apreciado sentimiento est\u00e1n presentes en este\u00a0<em>Cahier de l\u2019Herne),\u00a0<\/em>que \u00e9l sabe que seguir\u00e1n, a su manera, su obra que \u00e9l dejar\u00e1 inevitablemente inacabada, y que ir\u00e1n m\u00e1s lejos que \u00e9l en el camino que se propuso abrir. El que as\u00ed ha sido colmado, podr\u00e1 entonces, cuando venga la orden de la llamada, decir como Sime\u00f3n: \u201cAhora, Se\u00f1or, deja a tu criado irse en paz\u201d (Luc 2\/29). Mientras tanto \u201cmientras haya d\u00eda\u201d (Ev. de Jean 9\/4), permanece a su lado, en el lugar donde el destino le coloc\u00f3.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Henry Corbin<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Junio de 1978<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Par\u00eds<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>______________<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span><span>[<\/span><span>1<\/span><span>] <\/span><span>por falta de lugar, este texto\u00a0debi\u00f3 finalmente suprimirse. El lector encontrar\u00e1 la referencia en la bibliograf\u00eda al final del volumen.\u00a0<\/span><span>(Nota del editor.)<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Posdata biogr\u00e1fica de una entrevista filos\u00f3fica de Henry Corbin Traducido por Elizabeth Pe\u00f1a Velasco \u00a0V\u00e9ase tambi\u00e9n De Heidegger a Sohravard\u00ee Conversaci\u00f3n con Philippe Nemo\u00a0 \u00a0 Al<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":3088,"menu_order":5,"comment_status":"open","ping_status":"open","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-3366","page","type-page","status-publish","hentry"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Posdata biogr\u00e1fica de una entrevista filos\u00f3fica<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Posdata biogr\u00e1fica de una entrevista filos\u00f3fica de Henry Corbin y Philippe N\u00e9nom. 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