{"id":717,"date":"2015-06-10T01:01:12","date_gmt":"2015-06-10T00:01:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.amiscorbin.com\/?page_id=717"},"modified":"2015-06-10T01:01:12","modified_gmt":"2015-06-10T00:01:12","slug":"de-heidegger-a-sohravardi-conversacion-con-philippe-nemo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.amiscorbin.com\/es\/biografia-2\/de-heidegger-a-sohravardi-conversacion-con-philippe-nemo\/","title":{"rendered":"De Heidegger a Sohravard\u00ee : Conversaci\u00f3n con Philippe N\u00e9mo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><br \/>\nDE HEIDEGGER A SOHRAVARD\u00ce :<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>CONVERSACI\u00d3N CON PHILIPPE NEMO<\/strong><\/p>\n<p>V\u00e9ase tambi\u00e9n<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.amiscorbin.com\/posdata-biografica-de-una-entrevista-filosofica\/\">Posdata biogr\u00e1fica de una entrevista filos\u00f3fica<\/a><\/p>\n<p>P.N.\u00a0 Henry Corbin, Ud. fue el primer traductor de Heidegger en Francia, posteriormente fue el primero en introducir la filosof\u00eda isl\u00e1mica iran\u00ed. \u00bfC\u00f3mo se concilian estas dos tareas en un mismo hombre, dado sobre todo, que Martin Heidegger reivindica Occidente como su patria? Su filosof\u00eda es t\u00edpicamente alemana y quiz\u00e1 hay una cierta disparidad entre la ocupaci\u00f3n de traducir Heidegger y la de traducir Sohravard\u00ee\u2026<\/p>\n<p>H.C.\u00a0 Es una pregunta que me ha sido planteada a menudo, y he constatado a veces con diversi\u00f3n, el estupor de los interlocutores al descubrir que el traductor de Heidegger y el introductor de la filosof\u00eda isl\u00e1mica iran\u00ed eran la misma persona. Y preguntarse: \u00bfc\u00f3mo pas\u00f3 de uno al otro? Hace tiempo, intent\u00e9 decirle durante una conversaci\u00f3n que tuvimos poco despu\u00e9s del fallecimiento de Heidegger, que esta sorpresa es el s\u00edntoma de la compartimentaci\u00f3n a priori de nuestras disciplinas con una etiqueta. Decimos: hay los germanistas y hay los orientalistas. Entre los orientalistas hay islam\u00f3logos, iran\u00f3logos, etc. \u00bfPero como se pasa del germanismo a la iranolog\u00eda\u00a0? Si aquellos que se plantean esta pregunta, tuviesen una peque\u00f1a idea de lo que es la filosof\u00eda, la B\u00fasqueda del fil\u00f3sofo, si se imaginaran que los incidentes ling\u00fc\u00edsticos no son para un fil\u00f3sofo mas que incidentes del recorrido, se\u00f1alando \u00fanicamente variantes topogr\u00e1ficas de importancia secundaria, quiz\u00e1 se sorprender\u00edan menos.<\/p>\n<p>Aprovecho la ocasi\u00f3n para decir estas cosas porque me he encontrado con versiones absolutamente fant\u00e1sticas de mi biograf\u00eda espiritual. Tuve el privilegio y el placer de pasar unos momentos inolvidables con Heidegger, en Freiburg, en Abril del 1934 y Julio del 1936, es decir, durante el periodo en que elaboraba la traducci\u00f3n de la recopilaci\u00f3n de textos publicados bajo el t\u00edtulo\u00a0<em>\u00bfQu\u00e9 es la Metaf\u00edsica?.<\/em>\u00a0Supe con sorpresa que, si yo me hab\u00eda vuelto hacia el sufismo era porque me hab\u00eda decepcionado la filosof\u00eda de Heidegger. Esta versi\u00f3n es completamente falsa. Mis primeras publicaciones sobre Sohravard\u00ee datan del 1933 y 1935 (mi diploma de la Escuela de Lenguas Orientales es del 1929); mi traducci\u00f3n de Heidegger aparece en 1938. Un fil\u00f3sofo dirige su b\u00fasqueda simult\u00e1neamente en diferentes frentes, si se puede decir as\u00ed, sobre todo si para esta persona, la filosof\u00eda no se limita al concepto estrechamente racionalista que algunos han heredado de nuestros d\u00edas de fil\u00f3sofos del \u201cSiglo de las Luces\u201d. \u00a1Lejos de ello! La b\u00fasqueda del fil\u00f3sofo debe englobar un campo suficientemente vasto para que se pueda tener la filosof\u00eda visionaria de un Jacob Boehme, la de un Ibn \u2018Arab\u00ee, la de un Swedenborg, etc. Resumiendo, para recibir los datos de los Libros revelados y las experiencias del mundo\u00a0<em>imaginal<\/em>\u00a0como otras fuentes ofrecidas a la meditaci\u00f3n filos\u00f3fica. De otro modo, la\u00a0<em>philosophia<\/em>\u00a0no tendr\u00eda nada que ver con la\u00a0<em>Sophia<\/em>. Toda mi formaci\u00f3n es originalmente filos\u00f3fica, es por lo que no soy realmente ni un germanista, ni siquiera un orientalista, sino un fil\u00f3sofo persiguiendo su b\u00fasqueda all\u00e1 donde el Esp\u00edritu le gu\u00ede. Si me ha guiado hacia Freiburg, hacia Teher\u00e1n, hacia Isfahan, estas ciudades ser\u00e1n para m\u00ed siempre, esencialmente, \u201cciudades emblem\u00e1ticas\u201d, los s\u00edmbolos de un recorrido permanente.<\/p>\n<ol>\n<li>Lo que me gustar\u00eda hacer entender, aunque fuese desesperando de hacerlo en estos pocos instantes \u2013 pues ser\u00eda necesario que escribiese todo un libro \u2013 es esto. Lo que buscaba en Heidegger, lo que entend\u00ed gracias a Heidegger, es lo mismo que buscaba y que encontraba en la metaf\u00edsica isl\u00e1mico-iran\u00ed, en la obra de personajes de los cuales recordar\u00e9 mas adelante algunos grandes nombres. Pero con estos \u00faltimos, todo se situaba a partir de entonces en un nivel diferente, transpuesto a un registro cuyo secreto explica porqu\u00e9 finalmente, no fue por azar el que mi destino me comisionara tras la segunda guerra mundial, a Ir\u00e1n, donde todav\u00eda ahora, despu\u00e9s de mas de treinta a\u00f1os, no he cesado de tener contactos y de profundizar lo que fueron la cultura espiritual y la misi\u00f3n espiritual de este pa\u00eds.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Pero desear\u00eda y necesito, precisar un poco m\u00e1s, justamente para hacer comprender lo que fueron mi trabajo, mi b\u00fasqueda, lo que debo a Heidegger y lo que he conservado de \u00e9l a lo largo de mi carrera de investigador.<\/p>\n<p>Est\u00e1, yo dir\u00eda en primer lugar, la idea de la\u00a0<em>hermen\u00e9utica<\/em>, que aparece ya en las primeras p\u00e1ginas de\u00a0<em>Sein und Zeit (\u201cSer y Tiempo\u201d)<\/em>. El inmenso m\u00e9rito de Heidegger consistir\u00e1 en haber centrado sobre su hermen\u00e9utica el mismo acto del\u00a0<em>philosopher<\/em>. Esta palabra \u201chermen\u00e9utica\u201d, cuando se empleaba entre los fil\u00f3sofos, hace cuarenta a\u00f1os, parec\u00eda extra\u00f1a, es decir, b\u00e1rbara. Y sin embargo, es un t\u00e9rmino acu\u00f1ado en el griego, de uso corriente entre los especialistas de la Biblia. Debemos su uso t\u00e9cnico a Arist\u00f3teles: el t\u00edtulo de su tratado\u00a0<em>peri herm\u00eaneias<\/em>\u00a0fue traducido en lat\u00edn\u00a0<em>De interpretatione<\/em>. Hay una mejor, pues en el uso filos\u00f3fico de nuestros d\u00edas, la hermen\u00e9utica, lo que se llama en alem\u00e1n\u00a0<em>das Verstehen<\/em>, el \u201cComprender\u201d es el arte o la t\u00e9cnica del \u201cComprender\u201d, tal como lo entend\u00eda Dilthey. Un viejo amigo, Bernard Groethuysen, que hab\u00eda sido alumno de Dilthey, la mencionaba siempre durante nuestras conversaciones. Hay en ello, efectivamente, un lazo directo entre el\u00a0<em>Verstehen<\/em>\u00a0como hermen\u00e9utica en la \u201cfilosof\u00eda comprehensiva\u201d de Dilthey y la anal\u00edtica, la idea de la hermen\u00e9utica en Heidegger.<\/p>\n<p>Sin embargo, en Dilthey, esta deriva de Schleiermacher, el gran te\u00f3logo del romanticismo alem\u00e1n, al cual Dilthey hab\u00eda consagrado un enorme trabajo quedando inacabado. All\u00ed mismo volvemos a encontrar los or\u00edgenes teol\u00f3gicos, principalmente protestantes, del concepto de hermen\u00e9utica del cual hacemos hoy en d\u00eda un uso filos\u00f3fico. Desafortunadamente tengo la impresi\u00f3n de que nuestros j\u00f3venes heideggerianos han perdido un poco de vista este v\u00ednculo de la hermen\u00e9utica con la teolog\u00eda. Para reencontrarla, evidentemente habr\u00eda que restaurar una idea de la teolog\u00eda bastante diferente de la que se tiene mayoritariamente en Francia en nuestros d\u00edas, como fuera, quiero decir que se ha convertido en la criada de la sociolog\u00eda, cuando no es \u201csocio-pol\u00edtica\u201d. Esta restauraci\u00f3n no podr\u00e1 hacerse mas que a trav\u00e9s de la hermen\u00e9utica pr\u00e1ctica en las religiones del Libro: Juda\u00edsmo, Cristianismo, Islam, porque es all\u00ed donde la hermen\u00e9utica se ha desarrollado como un exegeta espont\u00e1neo y mantiene en reserva palingenesias futuras.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9? Pues porque tenemos en manos un Libro del que depende Todo. Se trata de\u00a0<em>comprender<\/em>\u00a0su sentido, pero de comprender su\u00a0<em>verdadero sentido<\/em>. Tres aspectos: est\u00e1 el acto de\u00a0<em>comprender<\/em>, el fen\u00f3meno del\u00a0<em>sentido<\/em>,\u00a0\u00a0est\u00e1 el descubrimiento de la\u00a0<em>verdad<\/em>\u00a0de este sentido. \u00bfSer\u00e1 este sentido verdadero el que se denomina corrientemente, sentido hist\u00f3rico, o bien un sentido que nos refiere a otro nivel que el de la Historia en el sentido corriente de la palabra? De entrada, la hermen\u00e9utica practicada en las religiones del Libro pone en juego los temas y vocabulario familiares a la fenomenolog\u00eda. Lo que me encantaba reencontrar en Heidegger, era en suma, la filiaci\u00f3n de la hermen\u00e9utica desde el te\u00f3logo Schleiermacher, y si me reclamo de la fenomenolog\u00eda, es porque la hermen\u00e9utica filos\u00f3fica es, esencialmente, la llave que abre el sentido oculto (etimol\u00f3gicamente lo\u00a0<em>esot\u00e9rico<\/em>) bajo los enunciados exot\u00e9ricos. Yo no he hecho mas que seguir profundizando primero en el vasto campo inexplorado de la gnosis isl\u00e1mica shi\u2019\u00ed y despu\u00e9s en las regiones de la gnosis cristiana y de la jud\u00eda que la limitan. Inevitablemente, ya que por una parte, el concepto de hermen\u00e9utico ten\u00eda un sabor heideggeriano y por otra parte porque mis primeras publicaciones se refer\u00edan al gran fil\u00f3sofo iran\u00ed Sohravard\u00ed, algunos \u201chistoriadores\u201d se obstinaban en insinuar \u201cvirtuosamente\u201d que hab\u00eda mezclado (<em>sic<\/em>) a Heidegger con Sohravard\u00ee. Pero servirse de una llave para abrir una cerradura, no es en absoluto confundir la llave con la cerradura. Tampoco se trata de utilizar a Heidegger como una llave, sino de servirse de la llave de la cual \u00e9l mismo se hab\u00eda servido y que estaba a disposici\u00f3n de todo el mundo. Gracias a Dios, hay insinuaciones cuya ineptitud las reduce por s\u00ed mismas a la nada y por su parte el fenomen\u00f3logo tendr\u00eda mucho que decir sobre las falsas llaves del historicismo.<\/p>\n<p>Desde este mismo punto de vista, hay un libro, en el conjunto de la obra de Heidegger, del cual quiz\u00e1 no se habla suficientemente. Es cierto que es un libro antiguo, uno de los primeros redactados por Heidegger, pues fue su \u201ctesis de habilitaci\u00f3n\u201d. Se trata de su libro sobre Duns Scot. Este libro contiene p\u00e1ginas que fueron para m\u00ed particularmente esclarecedoras, pues trataban de lo que nuestros fil\u00f3sofos medievales llamaban la\u00a0<em>grammatica speculativa<\/em>. Saqu\u00e9 de \u00e9l un provecho inmediato cuando fui llamado a suplir a mi recordado amigo Alexandre Koyr\u00e9 en la secci\u00f3n de Ciencias Religiosas de la\u00a0<em>Ecole des Hautes Etudes<\/em>, durante los a\u00f1os 1937-1939. Trat\u00e1ndose de la hermen\u00e9utica luterana, puse en marcha lo que hab\u00eda aprendido de la\u00a0<em>grammatica speculativa<\/em>.<\/p>\n<p>Es una noci\u00f3n que, efectivamente, domina la hermen\u00e9utica del joven Luthero, la de la\u00a0<em>significatio passiva<\/em>, sobre la cual trata precisamente la \u201cgram\u00e1tica especulativa\u201d. El joven Luthero afronta el vers\u00edculo del salmo:\u00a0<em>In justitutia tua libera me<\/em>. \u00bfC\u00f3mo la justicia divina, el aspecto de Rigor opuesto al de Misericordia, podr\u00eda ser el instrumento de la liberaci\u00f3n? El enfrentamiento no tiene soluci\u00f3n, en tanto que se hace de esta justicia un atributo que se confiere a un Dios en S\u00ed mismo. Todo cambia, cuando se comprende su\u00a0<em>significatio passiva<\/em>. Es decir, es la justicia por la cual somos hechos justos. Y as\u00ed ocurre para los dem\u00e1s atributos divinos, los cuales no pueden ser entendidos (<em>modus intelligendi<\/em>) mas que por su relaci\u00f3n con nosotros (nuestro\u00a0<em>modus essendi<\/em>), y que deber\u00edan ser siempre explicados con la adjunci\u00f3n del sufijo \u201c-fico\u201d<sup>[1]<\/sup>\u00a0(l\u2019unif<em>ico<\/em>, el ben\u00e9<em>fico<\/em>, el ver\u00edf<em>ico<\/em>, el santif<em>ico<\/em>, etc\u2026). Es este descubrimiento lo que hizo del joven Luthero, el gran interprete de San Pablo, a la vez que hab\u00eda acabado siendo su v\u00edctima. Ahora bien, esta situaci\u00f3n hermen\u00e9utica, la volv\u00ed a encontrar con gran frecuencia en los grandes textos de la filosof\u00eda m\u00edstica del Islam. Su especificidad me habr\u00eda permanecido oculta, si no hubiese dispuesto de la llave de la\u00a0<em>significatio passiva<\/em>. Un simple ejemplo: el advenimiento del ser en esta teosof\u00eda, es la puesta del ser al imperativo:\u00a0<em>KN<\/em><sup>[2]<\/sup>,\u00a0<em>Esto<\/em>\u00a0(en la segunda persona, no el\u00a0<em>fiat<a name=\"_ftnref3\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.amiscorbin.com\/wp-admin\/textes\/espagnol\/espagnol%20De%20Heidegger%20a%20Sohravard%EE.htm#_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a><\/em>). Lo que est\u00e1 primero, lo que no es ni el\u00a0<em>ens<\/em>\u00a0ni el\u00a0<em>esse<\/em>, sino el\u00a0<em>esto<\/em>. \u201c\u00a1Se!\u201d. Este imperativo inaugurador del ser, es el imperativo divino al sentido activo (<em>amr fi\u2019l\u00ee<\/em>); pero considerado en el ente que hace ser, el ente que nosotros somos, es este mismo imperativo pero en su\u00a0<em>significatio passiva<\/em>\u00a0(<em>amr maf\u2019\u00fbli<\/em>).<\/p>\n<p>Creo que podr\u00edamos decir que aqu\u00ed mismo es donde reside el triunfo de la hermen\u00e9utica como\u00a0<em>Verstehen<\/em>, es decir, saber que lo que comprendemos realmente, no es mas que lo experimentado y sufrido por nosotros, es lo que nosotros soportamos en nuestro propio ser. La hermen\u00e9utica no consiste en deliberar sobre estos conceptos, es esencialmente, el desvelamiento de lo que pasa en nosotros, el desvelamiento de lo que nos hace emitir tal concepci\u00f3n, tal visi\u00f3n, tal proyecci\u00f3n, cuando nuestra\u00a0<em>passion<\/em>\u00a0pasa a ser<em>action<\/em>, un soportar activo, prof\u00e9tico-po\u00ef\u00e9tico.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno del sentido, que es fundamental en la metaf\u00edsica del\u00a0<em>Sein und Zeit<\/em>, es el v\u00ednculo entre el significante y el significado. Pero \u00bfQu\u00e9 es lo que hace este v\u00ednculo sin el cual el significante y significado permanecer\u00edan solo como objetos de consideraci\u00f3n te\u00f3rica?<\/p>\n<p>Este v\u00ednculo, es el sujeto y este sujeto es la\u00a0<em>presencia<\/em>, presencia del modo de ser en el modo de comprender. Pre-sencia,<em>Da-sein<\/em>. No quiero volver aqu\u00ed sobre los motivos que, en su momento, de acuerdo con nuestros amigos, nos hicieron traducir\u00a0<em>Da-sein<\/em>\u00a0por realidad-humana. Se lo que tiene de vulnerable, sobre todo cuando, por una negligencia demasiado frecuente, se omite el trazo de uni\u00f3n del cual hab\u00edamos explicado el porqu\u00e9 de su esencialidad.\u00a0<em>Da-sein<\/em>\u00a0: estar-ah\u00ed, es como se entiende. Pero estar-ah\u00ed, es esencialmente, hacer acto de presencia, acto de esta presencia\u00a0<em>por<\/em>\u00a0la cual y\u00a0<em>para<\/em>\u00a0la cual se desvela el sentido en el presente, esta presencia sin la cual algo como un sentido en el presente, no se habr\u00eda desvelado nunca. La modalidad de esta presencia humana es de este modo, reveladora, pero de tal manera, que revelando el sentido, es ella misma quien se revela, ella misma que es revelada. Nuevamente, la concomitancia\u00a0<em>pasi\u00f3n-acci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p>Resumiendo, el v\u00ednculo al cual nos hace estar atentos la fenomenolog\u00eda, es el v\u00ednculo indisoluble ente\u00a0<em>modi intellige<\/em>n<em>di\u00a0<\/em>y\u00a0<em>modi essendi<\/em>, entre modos de comprender y modos de ser.\u00a0\u00a0Los modos de comprender est\u00e1n esencialmente en funci\u00f3n de los modos de ser. Todo cambio en el modo de comprender es concomitante a un cambio en el modo de ser. Los modos de ser son las condiciones ontol\u00f3gicas, existenciales (no digo existencialistas) del \u201cComprender\u201d, del\u00a0<em>Verstehen<\/em>, es decir, de la hermen\u00e9utica. La hermen\u00e9utica es la forma propia de la tarea del fenomen\u00f3logo.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>\u00a0Pasemos al extra\u00f1o vocabulario ante el cual nos sit\u00faa Heidegger, y que pone duramente a prueba a su primer traductor franc\u00e9s. Pienso en palabras como\u00a0<em>Erschliessen<\/em>,\u00a0<em>Erschlossenheit<\/em>; todos los t\u00e9rminos que designan los actos por los cuales se revelan las modalidades de la presencia-humana; los t\u00e9rminos como\u00a0<em>Entdecken<\/em>, descubrir, desvelar lo oculto, lo\u00a0<em>Verborgen<\/em>. Ahora bien, comprob\u00e9 pronto, que se encontraba el equivalente a estas palabras en al \u00e1rabe cl\u00e1sico de los grandes te\u00f3sofos visionarios del Islam.<\/li>\n<\/ol>\n<p>El puente tampoco es tan dif\u00edcil de encontrar. Recordaba hace un momento el libro de Heidegger sobre Duns Scot. Sabemos, tal como nos lo ha mostrado Etienne Wilson que Avicena se encuentra en el punto de partida del pensamiento de Duns Scot. Y despu\u00e9s, en el siglo XII, gracias a los historiadores de la escuela de Toledo, tuvimos un vocabulario filos\u00f3fico com\u00fan, \u00e1rabe-latin. Denis de Rougemont recordaba no hace mucho con humor, que en aquella \u00e9poca en la que \u00e9ramos compa\u00f1eros de juventud, hab\u00eda constatado que mi ejemplar del\u00a0<em>Sein und Zeit<\/em>\u00a0llevaba en los m\u00e1rgenes, numerosas glosas en \u00e1rabe. Ciertamente, creo que me habr\u00eda sido mucho m\u00e1s dif\u00edcil traducir el vocabulario de un Sohravard\u00ee, de un Ibn \u2018Arab\u00ee, de un Moll\u00e2 Sadr\u00e2 Sh\u00eer\u00e2z\u00ee, etc\u2026 si no me hubiese entrenado previamente con los ejercicios, las acrobacias que tuve que hacer para traducir el vocabulario alem\u00e1n inaudito que encontramos en Heidegger. Pienso en los t\u00e9rminos \u00e1rabes como\u00a0<em>z\u00e2hir<\/em>, que significa lo exterior, lo exot\u00e9rico, o como\u00a0<em>b\u00e2tin<\/em>\u00a0que designa lo interior lo oculto, lo esot\u00e9rico. Toda una familia de palabras se organiza alrededor de estos dos t\u00e9rminos.<\/p>\n<p>Hay un\u00a0<em>zoh\u00fbr<\/em>, la manifestaci\u00f3n, el acto de revelarse, de aparecer;\u00a0\u00a0<em>izh\u00e2r<\/em>, el acto de hacer aparecer, manifestarse;<em>mozhir<\/em>, lo que hace manifestarse;\u00a0<em>mazhar<\/em>, la forma de manifestaci\u00f3n, la forme epif\u00e1nica;\u00a0<em>mazhar\u00eeya<\/em>, la funci\u00f3n epif\u00e1nica de un<em>mazhar<\/em>. En persa, hay t\u00e9rminos como\u00a0<em>hast<\/em>-<em>kardan<\/em>, hacer ser;\u00a0<em>has-konandeh<\/em>, lo que hace ser,\u00a0<em>hast-kardeh<\/em>,\u00a0<em>hast-gard\u00eedeh<\/em>, lo que es hecho ser. No voy a iniciar un diccionario. Es suficiente con estos pocos t\u00e9rminos para ver venir todo el vocabulario de la fenomenolog\u00eda. As\u00ed pues, \u00bftengo necesidad de insistir sobre el servicio mutuo que pueden darse el conocimiento del vocabulario teos\u00f3fico isl\u00e1mico y el conocimiento del vocabulario de la fenomenolog\u00eda? Ello, a pesar de la diferencia en el nivel de objetivo que mencionar\u00e9 enseguida.<\/p>\n<p>Hay efectivamente, lo que llamamos \u201clos niveles hermen\u00e9uticos\u201d. El t\u00e9rmino hoy en d\u00eda se ha convertido en un t\u00e9rmino corriente, en aquella \u00e9poca lo era mucho menos. Se trata, naturalmente en todos los casos, de considerar los niveles hermen\u00e9uticos (los\u00a0<em>modi intelligendi<\/em>) en funci\u00f3n de los diferentes modos de ser (<em>modi essendi<\/em>) y que son respectivamente los soportes. Son precisamente estos modos de ser los que tenemos que diferenciar, a fin de evitar toda confusi\u00f3n apresurada con los modos de comprender, malentendidos contra los cuales no he cesado de poner en guardia a mis estudiantes, tanto en Paris como en Teher\u00e1n.<\/p>\n<p>Con este fin,\u00a0\u00a0es conveniente que de una parte y otra tengamos un concepto bien definido de la fenomenolog\u00eda y de la hermen\u00e9utica. No hace falta decir que nos hemos preguntado a menudo como traducir fielmente la idea de\u00a0<em>fenomenolog\u00eda<\/em>, tanto en \u00e1rabe como en persa. Una soluci\u00f3n, que no lo es, consiste en traducir simplemente la palabra en escritura \u00e1rabe. No es mejor tampoco, si como he visto a menudo a mis estudiantes hacerlo o a los autores de memorias, se obstinan en buscar un equivalente a golpe de diccionarios. Lo mejor ser\u00eda comenzar por preguntarnos si el vocabulario arabo-persa de la teosof\u00eda m\u00edstica no nos ofrecer\u00eda un t\u00e9rmino que designase una acci\u00f3n correspondiente. Ahora bien, es un termino de uso corriente en la teosof\u00eda m\u00edstica\u00a0<em>(\u2018irf\u00e2n<\/em>), tan corriente incluso que sirve de t\u00edtulo a m\u00e1s de un libro. Es el t\u00e9rmino\u00a0<em>Kashf al-mahj\u00fbb<\/em>, que significa exactamente: \u201cdesvelamiento de lo que est\u00e1 oculto\u201d. \u00bfNo es exactamente esta la tarea del fenomen\u00f3logo, la tarea que, desvelando y haciendo manifestarse el sentido escondido, ocultado, bajo la apariencia, bajo el fen\u00f3meno, cumple a su manera el programa de la Ciencia griega\u00a0:\u00a0<em>s\u00f4zein ta phainomena<\/em>\u00a0(salvar los fen\u00f3menos)?\u00a0<em>Kashf<\/em>, es el desvelamiento (<em>Enth\u00fcllung, Entdecken<\/em>) que conduce a la manifestaci\u00f3n de la verdad ocultada bajo lo aparente, el\u00a0<em>phainomenon<\/em>\u00a0(pensemos en todo lo que Heidegger ha dicho sobre el concepto\u00a0<em>al\u00eatheia<\/em>, verdad). Este velo, somos nosotros mismos, en tanto que no hagamos acto de presencia, en tanto que no estemos ah\u00ed (<em>da-sein<\/em>), en el nivel hermen\u00e9utico postulado. Entonces no tendr\u00edamos que hacer la ruta juntos, incluso siendo necesario que preveamos una diferencia en la altura del objetivo, diferencia que se anuncia en el hecho de que por este desvelamiento nuestros te\u00f3sofos entienden el desvelamiento de lo\u00a0<em>esot\u00e9rico<\/em>\u00a0escondido bajo la apariencia\u00a0<em>exot\u00e9rica<\/em>. En ello mismo, su hermen\u00e9utica permanece fiel a lo que es a la vez la fuente y el trampol\u00edn: \u201cel fen\u00f3meno del Libro Santo revelado\u201d que recordaba al principio.<\/p>\n<p>Es precisamente lo que nos sugiere el t\u00e9rmino que corresponde en \u00e1rabe al nuestro de\u00a0<em>hermen\u00e9utica<\/em>, es decir, el t\u00e9rmino<em>ta\u2019w\u00eel<\/em>. Etimol\u00f3gicamente la palabra\u00a0<em>ta\u2019w\u00eel<\/em>\u00a0quiere decir \u201creconducir una cosa a su fuente, a su arquetipo\u201d. Es la t\u00e9cnica del \u201dComprender\u201d en la cual han sobresalido los te\u00f3sofos shi\u2019\u00edes, duocecimanos e ismail\u00edes, en su hermen\u00e9utica esot\u00e9rica del Cor\u00e1n. Es \u201cocultar lo aparente y hacer manifestarse lo oculto\u201d, los alquimistas mismos no comprend\u00edan de otra forma su gran obra. En esta v\u00eda hay una multitud de niveles hermen\u00e9uticos, los cuales corresponden a tantos numerosos niveles del ser. Es por lo que el\u00a0<em>ta\u2019w\u00eel<\/em>aut\u00e9ntico no tiene nada que ver con la inofensiva \u201calegor\u00eda\u201d; pero podr\u00eda pasar que el ascenso de estos niveles hermen\u00e9uticos nos diera la impresi\u00f3n de que dej\u00e1ramos atr\u00e1s a nuestro compa\u00f1ero el fenomen\u00f3logo de occidente. Sin embargo, siendo que nos encontramos comprometidos en la misma v\u00eda hermen\u00e9utica, \u00bfpor qu\u00e9 finalmente no reencontrarnos? Es justamente el tema de las relaciones que tendremos, la misma cuesti\u00f3n que volvemos a encontrar inmediatamente a prop\u00f3sito de la\u00a0<em>significatio passiva<\/em>. Era suficiente, pero conven\u00eda prolongar lo que hemos aprendido en la\u00a0<em>grammatica speculativa<\/em>, para seguir los admirables desarrollos del gran te\u00f3sofo Ibn \u2018Arab\u00ee, con respecto al\u00a0<em>sens<\/em>\u00a0de los Nombres divinos. Simple ejercicio que me permite decir que si no se est\u00e1 un poco iniciado en el secreto de la\u00a0<em>significatio passiva<\/em>, se corre el peligro de dudar y dejar escapar lo esencial. Perm\u00edtame hacer referencia muy brevemente a mi libro sobre Ibn\u00a0\u2018Arab\u00ee, que fue mi idea directriz en los libros que constituyen mi obra de investigador en las ciencias filos\u00f3ficas y religiosas.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>Le ser\u00e1 f\u00e1cil comprender, apreciado Philippe N\u00e9mo, por qu\u00e9 no pod\u00eda ni quer\u00eda ser un \u201chistoriador\u201d en el sentido normal y ordinario de la palabra, un sabio que establece la balanza del pasado, pero que no se siente en absoluto responsable del mismo; ni tampoco responsable del sentido que le da, mientras que es \u00e9l sin lugar a dudas quien da a este pasado un sentido u otro y hace funcionar la \u201ccausalidad hist\u00f3rica\u201d de acuerdo al sentido que ha decidido. Y es porque para el historiador los hechos han pasado, los acontecimientos forman parte del pasado, mientras que \u00e9l, el historiador, no estaba all\u00ed. Pues conviene que el historiador no est\u00e9 all\u00ed donde y cuando pas\u00f3. Es necesario incluso que no est\u00e9, que no haga nunca \u201cacto de presencia\u201d en este pasado a fin de poder hablar de \u00e9l con toda \u201cobjetividad hist\u00f3rica\u201d. Incluso si prodigo los t\u00e9rminos como \u201cpasado vivo\u201d, \u201cpresencia del pasado\u201d, esta presencia no es mas que una inofensiva met\u00e1fora de su alibi personal. En revancha, el fenomen\u00f3logo hermeneuta debe siempre estar ah\u00ed (<em>da-sein<\/em>), porque para \u00e9l nunca hay nada del pasado o superado. Es efectuando \u00e9l mismo acto de presencia, lo que hace manifestar lo que est\u00e1 oculto bajo el fen\u00f3meno aparente. Este acto de presencia consiste en abrir, en hacer eclosionar el futuro que recela del llamado pret\u00e9rito pasado. Es verlo por delante del s\u00ed mismo y es bien distinto a una metaf\u00f3rica e inofensiva presencia literaria del \u201cpasado vivo\u201d. Pues es al mismo tiempo, sentirse \u201cresponsable del pasado\u201d porque uno se hace responsable del futuro. Ello implica un cierto modo de ser, cierto, pero el modo de ser que precisamente condiciona este nivel hermen\u00e9utico, (no se trata de negar dial\u00e9cticamente los modos de ser. Se les comprende, se les rechaza, no se les rechaza) es por lo que yo siempre me he mantenido como el fenomen\u00f3logo que fui en mi juventud. Se bien que esto ha podido despistar a algunos de mis colegas orientalistas mas o menos bien informados de las exigencias del fil\u00f3sofo. Pero como el estado de b\u00fasqueda exigi\u00f3 que me hiciera editor cr\u00edtico de varios vol\u00famenes de textos \u00e1rabes y persas, probaba a la vez que un fil\u00f3sofo pod\u00eda acumular los deberes de la erudici\u00f3n filol\u00f3gica y las exigencias de la comprensi\u00f3n filos\u00f3fica. Tambi\u00e9n he sido mejor comprendido por los fil\u00f3sofos, los cuales han aceptado desde un principio mis palabras. Pero aqu\u00ed se hacen sentir las consecuencias de la pobreza de nuestros programas oficiales. Hay que comenzar por hacer conocer los nombres de fil\u00f3sofos lejanos, el desfase de los ciclos cronol\u00f3gicos, de los t\u00e9rminos t\u00e9cnicos, etc., todo lo que deber\u00eda ser de normal notoriedad y que lo ser\u00e1n alg\u00fan d\u00eda quiz\u00e1, cuando los fil\u00f3sofos de Occidente y de Oriente hayan retomado juntos el hilo de su tradici\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Necesito decir que el curso de mis investigaciones tomaron origen en el incomparable an\u00e1lisis que debemos a Heidegger mostrando las ra\u00edces ontol\u00f3gicas de la ciencia hist\u00f3rica y poniendo en evidencia que hay una historicidad m\u00e1s original, m\u00e1s primitiva, que aquella llamada Historia universal, la historia de los acontecimientos exteriores, la\u00a0<em>Weltgeschichte<\/em>, resumiendo, la historia en el sentido ordinario y com\u00fan de la palabra. Para significarla, forj\u00e9 el t\u00e9rmino de\u00a0<em>historialidad<\/em>, y creo que el t\u00e9rmino deber\u00eda conservarse. Hay entre historialidad e historicidad la misma relaci\u00f3n que entre lo existencial y lo existencialista. Fue un momento decisivo. Esta historialidad me apareci\u00f3, en efecto, como si motivara y legitimara el rechazo de dejarnos\u00a0<em>insertar<\/em>\u00a0en la historicidad de la Historia, en la trama de la causalidad hist\u00f3rica y como si nos llamara a arrancarnos de la historicidad de la Historia. Pues si existe un \u201csentido de la Historia\u201d, no es en todo caso, en la historicidad de los acontecimientos hist\u00f3ricos; est\u00e1 en esta\u00a0<em>historialidad<\/em>, en estas ra\u00edces existenciales secretas, esot\u00e9ricas, de la Historia y de lo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Si el momento fue decisivo, es porque fue tambi\u00e9n sin duda, el momento en el que, tomando ejemplo de la anal\u00edtica heideggeriana, fui llevado a aspirar a los niveles hermen\u00e9uticos que su programa a\u00fan no hab\u00eda previsto. Se trata de lo que llam\u00e9 inmediatamente por el t\u00e9rmino de\u00a0<em>hiero-historia<\/em>, historia sacra, la cual no busca en absoluto los hechos exteriores de una \u201chistoria santa\u201d, de una \u201chistoria de salvaci\u00f3n\u201d, sino algo m\u00e1s original, es decir, lo esot\u00e9rico escondido bajo el fen\u00f3meno de la apariencia literal, la de las narraciones de los Libros santos. Acabo de indicar el contraste entre<em>historialidad<\/em>\u00a0e\u00a0<em>historicidad<\/em>. Ahora bien, es un contraste a que ya era perfectamente conocido, aunque explicado en otros t\u00e9rminos, por los gn\u00f3sticos y cabalistas de las religiones del Libro. Nuestros amigos kabalistas jud\u00edos, por ejemplo hablan de los misterios de la Torah primordial, de la Torah-Sophia, conteniendo los arquetipos de la creaci\u00f3n que el Santo-bendito-sea, contempla durante milenios antes de crear los mundos. Pero no es la historia del primer hombre, la historia de Cor\u00e9, la de la asna de Balaam,\u00a0lo que bajo su apariencia literal, ocupaba su meditaci\u00f3n; no es con ello con lo que cre\u00f3 los mundos. Lo que\u00a0\u00a0contemplaba era la\u00a0<em>neshama<\/em>, el centro espiritual m\u00e1s \u00edntimo de la Torah y del hombre, de la Torah tal como existe en el nivel del mundo supremo, el mundo del\u00a0<em>Atsilut<\/em>. Y es esto lo que la hermen\u00e9utica espiritual ense\u00f1a a leer en la Biblia. Similarmente, para los gn\u00f3sticos shi\u2019\u00edes, duodecimanos e ismail\u00edes, lo que nosotros, profanos, llamamos historidicidad y sentido hist\u00f3rico, no es para ellos mas que la imagen y la met\u00e1fora (<em>maj\u00e2z<\/em>) de la verdadera Realidad (<em>haq\u00eeqat<\/em>) de los acontecimientos y de las personas metaf\u00edsicas, anteriormente a la creaci\u00f3n de nuestro mundo. Y es\u00a0<em>eso<\/em>\u00a0lo que la hermen\u00e9utica espiritual, el\u00a0<em>ta\u2019w\u00eel<\/em>, ense\u00f1a a leer en el Cor\u00e1n. Si no hubiera justamente\u00a0<em>eso<\/em>, - y es lo que formul\u00f3 de forma decisiva el 5\u00ba Im\u00e2m de los shi\u2019\u00edes, el Im\u00e2m Mohammad B\u00e2qir (s. VIII) \u2013 si no hubiese mas que la apariencia relativa en las circunstancias de la revelaci\u00f3n de los vers\u00edculos cor\u00e1nicos, es decir, si no hubiese mas que lo hist\u00f3rico, hace tiempo que el Cor\u00e1n ser\u00eda un libro muerto. Ahora bien, este libro estar\u00e1 vivo hasta el d\u00eda de la Resurrecci\u00f3n, y si est\u00e1 vivo, es por la hermen\u00e9utica espiritual que desvela renovadamente los sentidos ocultos \u2013 Por ello mismo la hermen\u00e9utica fenomenol\u00f3gica es llamada a retornar a sus or\u00edgenes teol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Entonces, \u00a1el colmo de la iron\u00eda! Aquello que los profanos, los exoteristas ven como sentido metaf\u00f3rico, es precisamente lo que los gn\u00f3sticos ven como el sentido verdadero, pero ello porque no degradan nunca el sentido espiritual al rango de una met\u00e1fora o de una alegor\u00eda. Y lo que el profano toma por el sentido verdadero, como el sentido hist\u00f3rico visible, no es para los gn\u00f3sticos mas que el sentido metaf\u00f3rico, la met\u00e1fora de la Verdadera Realidad. Aqu\u00ed tenemos nuestra ciencia hist\u00f3rica y nuestros historiadores reducidos a las met\u00e1foras y al estado metaf\u00f3rico. Y que decir de los te\u00f3logos exegetas que, en nuestros d\u00edas, no quieren conocer otro sentido que el sentido llamado \u201chist\u00f3rico\u201d y destruyen la\u00a0<em>hiero-histori<\/em>a insert\u00e1ndola a todo precio en la historicidad de la Historia, porque no puede haber otra \u201crealidad\u201d para ellos. Todo lo m\u00e1s se le conceder\u00e1 una tipolog\u00eda tan inofensiva como poco convincente. Quiz\u00e1 no he tenido muchos precursores para hacer estas aproximaciones, pero me parecen indispensables, pues nos permiten juzgar mejor si la anal\u00edtica heideggeriana no qued\u00f3 inmovilizada por interrupciones prematuras.<\/p>\n<p>Porque la historialidad de la\u00a0<em>hiero-historia<\/em>\u00a0nos arranca de la historicidad de la Historia, nos permite examinar con iron\u00eda el furor de lo hist\u00f3rico y de la historicidad reinante en nuestros d\u00edas. Hay \u201cllaves hist\u00f3ricas\u201d, \u201ccoloquios hist\u00f3ricos\u201d, proposiciones de leyes hist\u00f3ricas, \u201cmovimientos hist\u00f3ricos\u201d, etc. La\u00a0<em>hiero-historia<\/em>\u00a0nos ense\u00f1a que hay filiaciones m\u00e1s esenciales y\u00a0\u00a0verdaderas que las filiaciones hist\u00f3ricas, tan esenciales aunque el privilegio concedido a estos \u00faltimos por los \u201cciegos de lo invisible\u00bb parezca insignificante. No es por un v\u00ednculo \u201chist\u00f3rico\u201d que nos aferramos a otros mundos que dan su \u201csentido\u201d a este mundo. La anal\u00edtica de Heidegger tiene, entre otros, el extremo inter\u00e9s de llevarnos a comprender los motivos que hacen que la humanidad de nuestros d\u00edas se aferre a \u201clo hist\u00f3rico\u201d como lo \u00fanico \u201creal\u201d. Se tiene la impresi\u00f3n de una laicizaci\u00f3n de la idea de la Encarnaci\u00f3n, entra\u00f1ando hasta los te\u00f3logos en la estela de una sociolog\u00eda generalizada y omnipresente. Ahora bien, la anal\u00edtica del acto de presencia, del\u00a0<em>da-sein<\/em>, en el cual hace aparici\u00f3n el futuro del pasado, porque \u201cact\u00faa\u201d lo que en el pasado estaba por venir, deber\u00eda tener la virtud de liberarnos del espejismo de esta pasi\u00f3n de historicidad que es la pasi\u00f3n de convertir lo que ocurre \u201cen este momento\u201d en \u201cpasado\u201d, pasado al cual se tendr\u00e1 la gloria de pertenecer, justamente porque disipa el espejismo de la idea del pasado transfigur\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>Pensemos nuevamente en el singular vocabulario ante el cual Heidegger nos ha hecho plantearnos la pregunta: \u00bflos actos de presencia-humana pasan al pasado puro y simple? O bien \u00bfno est\u00e1n en el presente, porque ya han sido? Pero, si son, es que la presencia que hace \u201cacto de presencia\u201d est\u00e1 siempre por venir, un futuro que no cesa de constituirse en presente (<em>Gegenw\u00e4rtigendes-Zukunftiges<\/em>). El Habiendo-sido no puede en este momento\u00a0<em>ser<\/em>-habiendo-sido (<em>Gewesenheit<\/em>) mas que como naciendo sin cesar del futuro. No hay presente mas que porque el futuro no cesa de convertirse en habiendo-sido (<em>Gewensend<\/em>). El presente es eso: es el futuro habiendo-sido-por ser, pero porque el futuro\u00a0<em>es<\/em>\u00a0habiendo-sido, mantiene al presente todas sus virtualidades y posibilidades. Todo depende del \u201cacto de presencia\u201d (<em>da-sein<\/em>) por el cual el habiendo-sido\u00a0<em>est\u00e1<\/em>\u00a0ah\u00ed (<em>da-gewesen<\/em>). Es eso mismo el proceso de la temporalizaci\u00f3n del tiempo. Pero entonces habr\u00eda que confrontarlo con las profundas intuiciones de los te\u00f3sofos iran\u00edes con respecto a este proceso. Ello comienza con el Iran pre-isl\u00e1mico: todo lo que relaciona al\u00a0<em>zerv\u00e2nismo<\/em>. En el Ir\u00e1n isl\u00e1mico, un Semn\u00e2n\u00ee (s. XIV) distingue entre la\u00a0<em>zam\u00e2n \u00e2f\u00e2q\u00ee<\/em>, la temporalidad des los \u201chorizontes\u201d, es decir, el tiempo del macrocosmos, del universo f\u00edsico, el<em>zam\u00e2n anfos\u00ee<\/em>, la temporalidad de las almas, es decir, el tiempo psico-espiritual. Un Q\u00e2z\u00ee Sa\u2019\u00eed Qomm\u00ee (s. XVII) distinguir\u00e1 entre una temporalidad opaca y densa (<em>zam\u00e2n kath\u00eef<\/em>) una temporalidad sutil (<em>lat\u00eef<\/em>) y una temporalidad absolutamente sutil (<em>altaf<\/em>). He tenido la ocasi\u00f3n de tratar de ello en mis libros.<\/p>\n<p>Lo que acabo de intentar evocar me permite hacer comprender como la empresa del joven fil\u00f3sofo Sohravard\u00ee, en el s. XII, proponi\u00e9ndose deliberadamente, en pleno Ir\u00e1n islamizado, \u201cresucitar la teosof\u00eda de la Luz de los Sabios de la antigua Persia\u201d, no me habr\u00eda aparecido con su fulgurante\u00a0<em>aura<\/em>, si no hubiese sido formado e informado por esta fenomenolog\u00eda. A ojos del historiador como tal, el proyecto sohravardiano puede aparecer como una \u201cvisi\u00f3n del esp\u00edritu\u201d, seg\u00fan el t\u00e9rmino en uso, un proyecto arbitrario sin fundamento hist\u00f3rico. Pero Sohravard\u00ee ni pens\u00f3 ni actu\u00f3 como un \u00a0\u201chistoriador\u201d. No delibera sobre los conceptos, sobre las influencias, sobre los trazos hist\u00f3ricos denunciados o rechazables. Simplemente\u00a0<em>esta ah\u00ed<\/em>:\u00a0\u00a0hace acto de presencia. El pasado del viejo Ir\u00e1n zoroastriano, lo recoge y lo sit\u00faa de este modo en el presente. Ya no es un pasado sin futuro, habiendo sido interrumpida toda filiaci\u00f3n material. A este pasado le vuelve a dar un futuro, un futuro que comienza por ser \u00e9l mismo porque se siente responsable de este pasado. Desafiando toda ruptura con lo hist\u00f3rico, el v\u00ednculo espiritual es para \u00e9l suficientemente fuerte para constituir una leg\u00edtima filiaci\u00f3n. De aqu\u00ed en adelante, los Sabios de la antigua Persia, los\u00a0<em>Khosrov\u00e2n\u00eey\u00fbn,<\/em>\u00a0<em>son<\/em>\u00a0realmente los precursores de los<em>Ishr\u00e2q\u00eey\u00fbn<\/em>\u00a0(los platonistas) del Ir\u00e1n isl\u00e1mico. \u201cYo no tuve precursor - escribe nuestro shaij al-Ishr\u00e2q - para algo como esto\u201d. La intrepidez, ciertamente, de un joven pensador de treinta y cinco a\u00f1os cuyo acto de presencia (<em>da-sein<\/em>) provoca y legitima el viraje del pasado al futuro, porque es todo el futuro de este pasado que se constituye nuevamente como presente al presente de su \u201cacto de presencia\u201d. Y ello es lo\u00a0<em>historialmente<\/em>\u00a0<em>verdadero.<\/em>.<\/p>\n<p>El joven shaij al-Ishr\u00e2q, Sohravard\u00ee, es para m\u00ed desde hace tiempo el h\u00e9roe ejemplar en filosof\u00eda. Es toda la cultura espiritual del Ir\u00e1n que me he esforzado en comprender seg\u00fan su ejemplo, para darle toda su dimensi\u00f3n a\u00fan por venir. Quiz\u00e1 he ayudado un poco a m\u00e1s de un amigo iran\u00ed, conocido o no, a encontrarse a s\u00ed mismo. He recibido en mas de una ocasi\u00f3n testimonios que no han dejado de emocionarme. Pero soy consciente de que tal acto de presencia debe ser ejercido por cualquiera que quiera transmitir a Occidente un mensaje como el de los espirituales iran\u00edes. Creo no poder aportar mas directo testimonio que apoye lo que acabo de decir con relaci\u00f3n a lo que he conservado de Heidegger a lo largo de mi carrera de investigador. Y ello es suficiente para disipar definitivamente el grave malentendido que ya he denunciado, al menos en la medida en que este malentendido fuese de buena fe.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li>Este apunte fue formulado hace ya tiempo: de hecho, la anal\u00edtica, la puesta en marcha de la hermen\u00e9utica heideggeriana postula t\u00e1citamente una opci\u00f3n filos\u00f3fica, una concepci\u00f3n del mundo, una\u00a0<em>Weltanschauung<\/em>. Esta opci\u00f3n se anuncia incluso en el horizonte bajo el cual se despliega la anal\u00edtica del\u00a0<em>Da<\/em>\u00a0del\u00a0<em>Da-sein<\/em>. Pero no es en absoluto necesario adherirse a esta\u00a0<em>Weltanschauung<\/em>t\u00e1cita para poner en marcha a su vez todos los recursos de una anal\u00edtica de este\u00a0<em>Da-sein<\/em>, que he traducido hace un momento por \u201chacer acto de presencia\u201d. Si vuestra\u00a0<em>Weltanschauung<\/em>\u00a0no coincide con la de Heidegger, se traducir\u00e1 en el hecho de que le dar\u00e9is al<em>Da<\/em>\u00a0del\u00a0<em>Da-sein<\/em>\u00a0otro\u00a0<em>situs<\/em>, otra dimensi\u00f3n, que no lo hace\u00a0<em>Sein und Zeit<\/em>. Hab\u00eda hecho la\u00a0\u00a0comparaci\u00f3n con la llave que les he puesto en mano para abrir la cerradura. Esta llave, es la hermen\u00e9utica.\u00a0Les corresponde\u00a0a\u00a0Uds.\u00a0dar\u00a0a esta llave la forma que se adapte a la cerradura que tienen que abrir. Los ejemplos que les he recordado, hace unos instantes, nos muestran que de adaptada este modo, esta\u00a0<em>clavis hermeneutica<\/em>\u00a0abre todas las cerraduras que cierran el acceso a lo velado, a lo oculto, a lo esot\u00e9rico. Es con la\u00a0<em>clavis hermeneutica<\/em>\u00a0que Swedenborg abre las cerraduras de los\u00a0<em>Arcana caelestia<\/em>\u00a0de la Biblia.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Esta llave, es, si se puede decir, la principal herramienta que equipa el laboratorio mental de la fenomenolog\u00eda. Pero servirse de esta\u00a0<em>clavis hermeneutica<\/em>, porque Heidegger les ha indicado como pod\u00edan hacerse servir de ella y adaptarla, no exige en absoluto ni quiere decir que se hayan adherido sin embargo a la concepci\u00f3n del mundo, a la\u00a0<em>Weltanschauung<\/em>\u00a0de Heidegger. Ahora bien, cuando se insinuaba que hab\u00eda \u201cmezclado\u201d Heidegger con Sohravard\u00ee, no se refer\u00edan a esta\u00a0<em>clavis hermeneutica<\/em>\u00a0de la cual a\u00fan no se ten\u00eda ninguna idea; se quiso insinuar que hab\u00eda operado no se que sincretismo entre la\u00a0<em>Weltanschauung<\/em>\u00a0de Heidegger y la de los fil\u00f3sofos iran\u00edes. La insinuaci\u00f3n es tan inepta, que he puesto en duda la buena fe. Hice uso precisamente de la\u00a0<em>clavis hermeneutica<\/em>\u00a0y he escrito p\u00e1ginas y p\u00e1ginas para demostrar las diferencias de lo que ella abr\u00eda. \u00bfPara qu\u00e9?\u00a0Las d\u00e9biles cr\u00edticas no las leen y perseveran en su ineptitud.<\/p>\n<p>Como ejemplo de mis esfuerzos para hacer surgir las diferencias y prevenir confusiones, me referir\u00e9 a la obra de uno de los mayores fil\u00f3sofos iran\u00edes, Moll\u00e2 Sadr\u00e2 Sh\u00eer\u00e2z\u00ee (s. XVII), \u00e9l mismo, gran hermeneuta del\u00a0<em>Ishr\u00e2q\u00a0<\/em>de Sohravard\u00ee. He tratado sobre Moll\u00e2 Sadr\u00e2 en muchos de mis libros; he publicado y traducido completamente un tratado suyo y he dado muchos cursos sobre sus obras, tanto en Paris como en Teher\u00e1n. Moll\u00e2 Sadr\u00e2 es el autor de una verdadera revoluci\u00f3n en la metaf\u00edsica, en la filosof\u00eda tradicional isl\u00e1mica. Fue el primero en hacer estremecer la venerable metaf\u00edsica de la Esencia, para substituirla por una metaf\u00edsica que da al acto de existir, a la existencia, prioridad y preeminencia sobre la Esencia. No hac\u00eda falta m\u00e1s para que escuchase en Teher\u00e1n a estudiantes e investigadores proclamar con convicci\u00f3n que Moll\u00e2 Sadr\u00e2 era el verdadero fundador del existencialismo! Otros, impresionados por la grandiosa cosmogon\u00eda y psicolog\u00eda de Moll\u00e2 Sadr\u00e2, encontraron con orgullo lo que ellos mas o menos hab\u00edan asimilado del evolucionismo. Ahora bien, la reminiscencia Juanista que se encuentra en Moll\u00e2 Sadr\u00e2 y en tantos otros fil\u00f3sofos iran\u00edes: \u201cNada remonta al cielo fuera de lo que ha descendido de \u00e9l\u201d, es completamente extra\u00f1a al evolucionismo. La filosof\u00eda de la Imaginaci\u00f3n activa como potencia puramente espiritual, en Moll\u00e2 Sadr\u00e2, autorizaba quiz\u00e1 alguna comparaci\u00f3n con el Bergson de<em>Mati\u00e8re et M\u00e9moire<\/em>\u00a0y\u00a0<em>L\u2019Energie spirituelle<\/em>. Pero el horizonte escatol\u00f3gico de nuestros fil\u00f3sofos iran\u00edes no es un horizonte bergsoniano.<\/p>\n<p>En cada ocasi\u00f3n me ha costado desplegar grandes esfuerzos y volver a la carga para evitar estas confusiones que arruinan toda tentativa seria de la filosof\u00eda comparada. Y lo he hecho sirvi\u00e9ndome de la\u00a0<em>clavis hermeneutica<\/em>, es decir, mostrando que a pesar\u00a0\u00a0de existir alguna consonancia, subsist\u00eda una diferencia fundamental tal como nos las tenemos que ver con los modos de comprensi\u00f3n (<em>modi intelligendi<\/em>) procedentes de los modos de ser (<em>modi essendi<\/em>) completamente diferentes. Hab\u00eda que mostrar que la altura del objetivo respectiva, correspond\u00eda a niveles hermen\u00e9uticos cuyos grados no eran los mismos. Tambi\u00e9n, al publicar y traducir una obra de Moll\u00e2 Sadr\u00e2,\u00a0<em>El Libro de las trascendencias metaf\u00edsicas<\/em>, tuve la ocasi\u00f3n de insistir ampliamente sobre las particularidades del vocabulario del Ser en griego y en lat\u00edn, en \u00e1rabe y en persa, en franc\u00e9s y en alem\u00e1n. Ciertamente, los traductores de Toledo en el s. XII, que recordaba hace un momento, nos ha aportado los elementos de un vocabulario filos\u00f3fico arabo-latino donde figuran las palabras\u00a0<em>m\u00e2h\u00eeya<\/em>\u00a0(<em>quidditas<\/em>,\u00a0<em>essentia<\/em>),\u00a0<em>woj\u00fbd<\/em>\u00a0(<em>esse, existere<\/em>),\u00a0<em>mawj\u00fbd<\/em>\u00a0(<em>ens<\/em>), etc. No hay apenas necesidad de remitirnos a este para comprender que no existe en un Moll\u00e2 Sadr\u00e2 ninguna huella de eso que se ha llamado en Francia \u201cexistencialismo\u201d, no quiero hablar sobre esta filosof\u00eda de la existencia que ha tomado este nombre. Es que de una parte y otra, los modos del ser que son los soportes de la primac\u00eda conferida a \u201cel existir\u201d son radicalmente diferentes. Ello, sin prejuicio del juicio expresado por Heidegger sobre el \u201cexistencialismo\u201d, palabra que los heidegerianos de los primeros tiempos nunca habr\u00edan pronunciado.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, llegamos a la diferencia fundamental de la cual resulta el paso, \u201cmi paso\u201d, de Heidegger a Sohravad\u00ee, diferencia sobre la cual querr\u00eda terminar. Acabo de indicar como el uso de la\u00a0<em>clavis hermeneutica<\/em>\u00a0que Heidegger nos ha puesto en las manos, no implica en absoluto una adhesi\u00f3n a su\u00a0<em>Weltanschauung<\/em>. La hermen\u00e9utica procede a partir del acto de presencia significado en el\u00a0<em>Da<\/em>del\u00a0<em>Da-sein<\/em>; tiene por tarea poner a la luz como, comprendi\u00e9ndose ella misma, la presencia-humana sit\u00faa, circunscribe en el\u00a0<em>Da<\/em>, el<em>situs<\/em>\u00a0de su presencia y desvela el horizonte que le hab\u00eda permanecido hasta entonces oculto. La metaf\u00edsica de los\u00a0<em>Ishr\u00e2q\u00eey\u00fbn<\/em>, por excelencia la de un Moll\u00e2 Sadr\u00e2, culmina en una metaf\u00edsica de la Presencia (<em>hoz\u00fbr<\/em>). En Heidegger, toda la ambig\u00fcedad de la finitud humana caracterizada como un \u201cSer-para-la-muerte\u201d (<em>Sein zum Tode<\/em>) se ordena alrededor de este\u00a0<em>situs<\/em>. En un Moll\u00e2 Sadr\u00e2, en un Ibn \u2018Arab\u00ee, la presencia tal como ellos la experimentan en este mundo, tal como se les desvela \u201cel fen\u00f3meno del mundo\u201d por ellos vivido, no es una Presencia cuya finalidad es la muerte, un ser-para-la-muerte, sino un \u201cser para mas all\u00e1 de la muerte\u201d, decimos:<em>Sein zum Jenseits des Todes<\/em>. Vemos de golpe que la concepci\u00f3n del mundo, la opci\u00f3n filos\u00f3fica pre-existencial, ya sea en Heidegger, ya sea en nuestros te\u00f3sofos iran\u00edes, es ella misma, un elemento constitutivo del\u00a0<em>Da<\/em>\u00a0del\u00a0<em>Da-sein<\/em>, del acto de presencia en el mundo y de sus variantes. A partir de entonces no hay mas que mantenerse lo mas estrechamente cerca posible de esta noci\u00f3n de Presencia. \u00bfPara que est\u00e1 presente la presencia-humana?<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda comenzar\u00e1 con toda justicia por la gnoseolog\u00eda de los\u00a0<em>Ishr\u00e2q\u00eey\u00fbn<\/em>. Ellos distinguen lo siguiente: hay un conocimiento formal\u00a0<em>(\u2018ilm s\u00fbr\u00ee<\/em>) que es el conocimiento corriente; se produce por la intermediaci\u00f3n de una\u00a0<em>re-presentaci\u00f3n<\/em>, de una<em>species<\/em>, actualizada en el alma. Y hay un conocimiento que designan como conocimiento\u00a0<em>presencial<\/em>\u00a0<em>(\u2018ilm hoz\u00fbr\u00ee<\/em>) el cual no pasa por la intermediaci\u00f3n de una\u00a0<em>representaci\u00f3n,<\/em>\u00a0de una\u00a0<em>species<\/em>, sino que es presencia inmediata, aquella por la cual el acto de presencia del alma suscita ella misma la presencia de las cosas y se hacen presentes a ella misma, no ya como objetos, sino como presencias. Es el conocimiento que tipifican tambi\u00e9n como conocimiento \u201coriental\u201d (<em>\u2018ilm ishr\u00e2q\u00ee<\/em>), que es a la vez, el orto del Oriente del ser sobre el alma y el orto de la iluminaci\u00f3n matutina del alma sobre las cosas que revela y se revela a s\u00ed misma como compresencias. Conviene conservar siempre en la palabra\u00a0<em>Ishr\u00e2q<\/em>\u00a0su primero significado, el del orto y la elevaci\u00f3n del astro por su Oriente. Pero se trata de un oriente que no hay que buscar en los planos geogr\u00e1ficos, es la Luz que se alza, Luz anterior a toda cosa revelada, a toda presencia, puesto que es ella la que las revela, la que\u00a0<em>hace<\/em>\u00a0la Presencia.<\/p>\n<p>As\u00ed toda la diferencia se encontrar\u00e1 ah\u00ed, cuando se plantea la pregunta: \u00bfCuales son las presencias que la presencia-humana hace presentes a ella misma, haciendo acto de presencia? Dicho de otra forma: \u00bfDe que constelaciones de presencias se rodea el\u00a0<em>Da<\/em>\u00a0del\u00a0<em>Da-sein<\/em>\u00a0revel\u00e1ndose a s\u00ed mismo? \u00bfEn que mundos se est\u00e1 presente estando\u00a0<em>ah\u00ed<\/em>\u00a0? \u00bfDeber\u00eda limitarme al fen\u00f3meno del mundo que analiza\u00a0<em>Sein und Zeit<\/em>\u00a0? \u00bfO bien presentir, aceptar y ampliar mi presencia en todos los mundos e intermundos, tales como me los descubre y revela la Presencia \u201coriental\u201d de nuestros te\u00f3sofos iran\u00edes musulmanes? Planteando esta pregunta, no hago mas que ilustrar la diferencia que indicaba hace un momento. Si Heidegger nos ense\u00f1a a analizar el\u00a0<em>Da<\/em>\u00a0del\u00a0<em>Da-sein<\/em>, el acto de presencia, no implica, como ver\u00e1n, que se imponen a este acto de presencia los l\u00edmites del horizonte heideggeriano, ni que deba inmovilizarse prematuramente. Es por lo que evocaba el momento decisivo en que fui llevado hacia niveles hermen\u00e9uticos no previstos por la anal\u00edtica heideggeriana y de los que dispon\u00eda entonces. Quiero decir, una dimensi\u00f3n del acto de la presencia en el que nos sentimos en compa\u00f1\u00eda tanto de jerarqu\u00edas divinas del gran neoplatonista Proclos, como de las de la gnosis jud\u00eda, la gnosis valentiniana, la gnosis isl\u00e1mica. Desde entonces son tambi\u00e9n el futuro y la dimensi\u00f3n del futuro los que se deciden. Si el acto de presencia es el futuro que no cesa de constituirse en el presente, si depende de este acto de presencia el constituir en el presente mi a\u00fan por venir, \u00bfcual es este futuro? No podemos esquivar la elecci\u00f3n, la opci\u00f3n filos\u00f3fica latente desde antes del acto hermen\u00e9utico, pues esta elecci\u00f3n es decisiva: la hermen\u00e9utica no hace mas que desvelarla.<\/p>\n<p>Por una parte, efectivamente se entiende el adagio pat\u00e9tico de la anal\u00edtica heideggeriana:\u00a0<em>ser libre para la muerte<\/em>. Por otra parte la firme invitaci\u00f3n a una\u00a0<em>libertad para el m\u00e1s all\u00e1 de la muerte.\u00a0<\/em>Miremos la palabra<em>\u00a0Entschlossenheit<\/em>: la decisi\u00f3n-resuelta<a name=\"_ftnref4\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.amiscorbin.com\/wp-admin\/textes\/espagnol\/espagnol%20De%20Heidegger%20a%20Sohravard%EE.htm#_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Se traduce hoy en d\u00eda por decisiones\u00a0<em>sin retroceso<\/em>. Y es a\u00fan mejor. Pues se trata de saber si, y en que medida esta resoluci\u00f3n no ser\u00eda un movimiento de\u00a0<em>retirada<\/em>\u00a0ante la muerte, una impotencia a\u00a0<em>ser libre para el m\u00e1s all\u00e1 de la muerte<\/em>, a hacerse presente\u00a0<em>en y<\/em>\u00a0<em>para<\/em>\u00a0el m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. Temo mucho que, convertida en la v\u00edctima del agnosticismo generalizado, la humanidad de nuestros d\u00edas desfallece ante la\u00a0<em>libertad para el m\u00e1s all\u00e1<\/em>\u00a0de la muerte. Hemos acumulado con tanto ingenio todas las defensas posibles: psicoan\u00e1lisis, sociologismo y materialismo dial\u00e9ctico, ling\u00fc\u00edstica, historicismo, etc., todo ha sido puesto en marcha para prohibirnos toda mirada y toda significaci\u00f3n\u00a0<em>al m\u00e1s all\u00e1<\/em>. Incluso una humanidad infinitamente evolucionada, al t\u00e9rmino de centenares de milenios como imagina Franz Werfel, en su conmovedora e inmensa novela\u00a0<em>La Estrella de los no nacidos<\/em>\u00a0(<em>Stern der Ungeborenen<\/em>), a excepci\u00f3n de los iniciados de siempre, los \u201cchronosophos\u201d, sigue sin llegar a sobrellevar satisfactoriamente el peso de su futuro\u00a0<em>mas all\u00e1<\/em>\u00a0como si fuese demasiado fr\u00e1gil y demasiado vieja. Y el sentido metaf\u00edsico de la palabra Occidente se encuentra ah\u00ed: el declive, el poniente, el sentido que Sohravard\u00ee tipific\u00f3 en su pat\u00e9tico y breve\u00a0<em>Relato del exilio occidental<\/em>. Quiz\u00e1 diga alg\u00fan d\u00eda como ese\u00a0<em>Relato del exilio occidental<\/em>\u00a0fue un d\u00eda precisamente el momento decisivo en el que rechac\u00e9 el peso de finitudes que pesaban bajo el cielo sombr\u00edo de libertad heideggeriana. Necesitaba darme cuenta de que, bajo este cielo sombr\u00edo, el\u00a0<em>Da<\/em>\u00a0del\u00a0<em>Da-sein<\/em>era un islote en peligro, precisamente el islote del \u201cExilio occidental\u201d.<\/p>\n<p>La gente se tranquiliza repitiendo: \u201cla muerte forma parte de la vida\u201d.\u00a0No es cierto a menos que entendamos la vida solamente en su sent\u00eddo biol\u00f3gico.\u00a0Pero la vida biol\u00f3gica deriva ella misma de otra vida que es su fuente y que es independiente de ella y que es la Vida esencial. En tanto que la decisi\u00f3n-resuelta sigue simplemente siendo \u201clibre-para-la-muerte\u201d, la muerte se presentar\u00e1 como una reclusi\u00f3n, no como un\u00a0<em>exitus<\/em>. Entonces no se saldr\u00e1 nunca de este mundo. Ser\u00a0<em>libre para el m\u00e1s all\u00e1\u00a0<\/em>de la muerte, es presentir y hacer de ella un\u00a0<em>exitus<\/em>, una\u00a0<em>salida<\/em>\u00a0de este mundo hacia otros mundos. Pero son los vivos, no los muertos, los que salen de este mundo.<\/p>\n<p>A pesar de todo espero haber podido, a lo largo de estos breves momentos, hacer comprender como el mismo fil\u00f3sofo puede ser a la vez, el primer traductor franc\u00e9s de Heidegger y el hermeneuta de la\u00a0<em>res religiosa<\/em>\u00a0iran\u00ed. Quiero decir, haber hecho comprender todo lo que le debo al armamento del que me hab\u00eda provisto la hermen\u00e9utica de Heidegger y como y por qu\u00e9 me serv\u00ed de ello para alcanzar otras perspectivas. Creo que esta fue una experiencia completamente diferente de lo que han representado los cruces, mas o menos con \u00e9xito, entre la filosof\u00eda de Heidegger y la teolog\u00eda. Hay que comprender tambi\u00e9n, como despu\u00e9s de mis largos a\u00f1os de peregrinaje en Oriente, lejos de Europa, me fue dif\u00edcil renovar mis v\u00ednculos con la persona y la filosof\u00eda de Heidegger.<\/p>\n<ol start=\"1938\">\n<li>N.\u00a0 Justamente, Henry Corbin, Ud.\u00a0acaba\u00a0de hablar del Heidegger que tradujo en 1938. Ha subrayado el contraste entre la hermen\u00e9utica heideggeriana del\u00a0<em>Da-sein<\/em>y la que le hicieron descubrir los fil\u00f3sofos y m\u00edsticos de Ir\u00e1n. Este contraste, lo mide refiri\u00e9ndose al sentido de las palabras \u201coriente\u201d y \u201coriental\u201d, tal como los emplean estos fil\u00f3sofos; pero \u00bftendr\u00edamos que entender que tras 1938 la continuaci\u00f3n de las obras de Heidegger testimonia un freno y una paralizaci\u00f3n en las posiciones entonces adquiridas? \u00bfTendr\u00edamos que entender que la segunda parte de la obra de Heidegger, tras el periodo del\u00a0<em>Sein und Zeit<\/em>y de\u00a0<em>\u00bfQue es la metaf\u00edsica\u00a0?<\/em>\u00a0no cambi\u00f3 en nada este cierre que Ud. experimento en la primera parte de su obra?<\/li>\n<\/ol>\n<ol>\n<li>C.\u00a0 \u00a1Cuidado! \u00a1No querr\u00eda a ning\u00fan precio emplear la palabra \u201ccierre\u201d en relaci\u00f3n a un filosofo que nos ha ense\u00f1ado a abrir tantas cerraduras del Ser! Pero la pregunta que Ud. me plantea con respecto a mi propio caso: \u00bfQue han representado la obra y el pensamiento de Heidegger para un investigador conocido al mismo tiempo, o desde entonces, como int\u00e9rprete de una filosof\u00eda isl\u00e1mica iran\u00ed, que hab\u00eda permanecido\u00a0<em>Terra incognita<\/em>en Occidente. He intentado responder de la mejor manera posible a su pregunta, y naturalmente no pod\u00eda tratarse de la obra de Heidegger tal como la que disponemos en 1938 y que era ya de un cierto peso. La pregunta que Ud. me plantea ahora apunta al conjunto de la obra de Heidegger. Para responder\u00a0\u00a0necesitar\u00eda todo un estudio comparativo de este conjunto con el conjunto de la filosof\u00eda iran\u00ed isl\u00e1mica. La tarea ser\u00eda quiz\u00e1 concebible alg\u00fan d\u00eda, pero reconozco que por el momento me sobrepasa. Me queda a\u00fan tanto que hacer por parte de nuestros fil\u00f3sofos iran\u00edes, justamente para que tal investigaci\u00f3n de filosof\u00eda comparada sea posible un d\u00eda. Esta tarea le concernir\u00e1 a nuestros j\u00f3venes colegas fil\u00f3sofos, por una parte aquellos que habr\u00edan mantenido el contacto con la producci\u00f3n ulterior de Heidegger, contacto que yo hab\u00eda inevitablemente perdido a lo largo de mis largos a\u00f1os de Oriente, y por otra parte los j\u00f3venes fil\u00f3sofos, mis auditores y otros, a quienes he animado a estudiar por su propia cuenta el \u00e1rabe y el persa, a fin de poder trabajar con fil\u00f3sofos arrancando la filosof\u00eda y la teosof\u00eda isl\u00e1micas del ghetto de lo que se convino llamar el \u00a0\u201corientalismo\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p>El despliegue de la obra de Heidegger fue, como Ud. sabe, considerable. \u00bfNo se nos habla de una edici\u00f3n \u00edntegra que, habiendo incluido el texto de los seminarios, comprender\u00eda unos 70 vol\u00famenes?. Es justo a la medida de los in-folios de nuestros fil\u00f3sofos orientales. Hay pues bellas perspectivas de trabajo, de posibles, de \u201cpoder-ser\u201d ilimitados para comprender. Es el momento de volver a decir: \u00a1Fil\u00f3sofos, a sus puestos! En todo caso, creo \u00fatil aportar un testimonio en vistas a responder una pregunta que he escuchado a menudo plantearse y que es quiz\u00e1, un enigma. Esta pregunta se refiere a la suerte de lo que hubiese sido la segunda parte del\u00a0<em>Sein und Zeit<\/em>, segunda parte sin la cual la primera no es mas que una b\u00f3veda privada de su arranque y que hubiese sin duda finalizado el edificio ontol\u00f3gico de la\u00a0<em>historialidad.<\/em>\u00a0Ahora bien, vi con mis propios ojos el manuscrito de esta segunda parte sobre la mesa de trabajo de Heidegger en julio de 1936, en Freiburg. Estaba en un gran estuche. Heidegger incluso se divirti\u00f3 poni\u00e9ndomelo en la mano a fin de que lo sopesara, y era muy pesado. \u00bfQu\u00e9 ocurri\u00f3 desde entonces con este manuscrito? Ha habido respuestas contradictorias, ni yo mismo puedo darle una.<\/p>\n<p>Vuelto a su pregunta. As\u00ed como no puedo hablar de un \u201ccierre\u201d en la tarea filos\u00f3fica de Heidegger, tampoco el despliegue de su obra nos permite hablar de una detenci\u00f3n, de una paralizaci\u00f3n. De hecho, el tema no es ese. La cuesti\u00f3n es saber si a lo largo de este despliegue, la anal\u00edtica heideggeriana, puesta en marcha bajo m\u00faltiples aspectos, mantiene subyacentes los presupuestos t\u00e1citos de una\u00a0<em>Weltanschauung<\/em>\u00a0evidentes desde el principio. Analizar el\u00a0<em>ser-para-la-muerte<\/em>\u00a0como la anticipaci\u00f3n de la posibilidad para el ser humano de formar un todo perfeccionado, implica ahora, si o no, una filosof\u00eda de la vida y de la muerte? Creo que para los fil\u00f3sofos \u201corientales\u201d que he recordado, la idea de un\u00a0<em>perfeccionamiento<\/em>\u00a0as\u00ed contemplado, denuncia por el contrario, la aceptaci\u00f3n del<em>inacabamiento<\/em>\u00a0de un ser condenado a retroceder de s\u00ed mismo. Es por lo que he preferido hablar de una hermen\u00e9utica de la existencia humana inmoviliz\u00e1ndose prematuramente sobre un acabado que es de hecho, jam\u00e1s inacabado sin un impulso-hacia-adelante (<em>vorlaufen<\/em>) que es un impulso\u00a0<em>al m\u00e1s all\u00e1<\/em>.<\/p>\n<p>P.N.\u00a0 Henry Corbin, me gustar\u00eda plantearle una \u00faltima pregunta. Nos ha hecho ver el contraste entre el horizonte de la anal\u00edtica de Heidegger y el horizonte \u201coriental\u201d. Sin embargo, si es cierto que en Heidegger no hay lugar para la noci\u00f3n de Dios, puesto que Dios es asimilable para \u00e9l a un concepto metaf\u00edsico, el de Ser supremo, hay sin embargo en Heidegger sitio para la dimensi\u00f3n de lo sagrado, por una diferencia que \u00e9l llama, diferencia ontol\u00f3gica entre el Ser y ente, es decir, por la diferente entre dos mundos, el mundo eterno que est\u00e1 arriba y un mundo provisorio que est\u00e1 abajo. Ahora bien, \u00bfNo encontrar\u00edamos aqu\u00ed el medio de hacer reunir el pensamiento de Heidegger y un pensamiento religioso?<\/p>\n<p>H.C.\u00a0 Tengo la impresi\u00f3n, estimado Philippe N\u00e9mo, que la pregunta, tal como Ud. la plantea, tender\u00eda a hacer de Heidegger un gran platonista. Le comprometer\u00eda de este modo por una v\u00eda escabrosa donde ser\u00eda necesario vigilar cada uno de sus pasos. No estoy seguro de poder seguirle. Recordemos primero que se podr\u00eda decir que la dimensi\u00f3n \u201coriental\u201d, fue presentida por Heidegger, incluso cuando no se trata del \u201cOriente\u201d en el sentido en que lo entend\u00edan los\u00a0<em>Ishr\u00e2q\u00eey\u00fbn<\/em>, los \u201cplatonistas de Persia\u201d. Ud. mismo debe haber sentido seguramente el eco de las sorprendentes declaraciones de Heidegger con respecto a los\u00a0<em>Upanishads<\/em>, dej\u00e1ndonos presentir que hab\u00eda en el fondo alguna cosa como la que \u00e9l buscaba. Dicho esto, reconocemos que la relaci\u00f3n entre el Ser y el ente no equivale a la relaci\u00f3n entre el mundo de arriba y el mundo de abajo. No es suficiente con oponer un mundo del Ser al mundo del ente para acceder a lo sagrado. El mundo del ente no significa\u00a0<em>eo ipso<\/em>el mundo caduco y provisorio, pues todos los universos de los Dioses y los \u00c1ngeles son universos eternos del ente. Por el contrario, ha se\u00f1alado acertadamente una cosa esencial record\u00e1ndonos que para Heidegger, el concepto de Dios es el concepto metaf\u00edsico del Ente supremo (<em>Ens Supremum, Summun Ens<\/em>) y ve\u00eda en otros, la dificultad pregunt\u00e1ndose que relaci\u00f3n pod\u00eda tener este\u00a0<em>Summun Ens<\/em>con el\u00a0<em>non-ens<\/em>, el\u00a0<em>nihil<\/em>, la nada, cuando se dice que el\u00a0<em>enscreatum<\/em>\u00a0es creado\u00a0<em>ex nihilo<\/em>, de la nada, por el\u00a0<em>Ens<\/em>\u00a0<em>increatum<\/em>. Tocamos aqu\u00ed una dificultad fundamental, incluso radical, que pone en cuesti\u00f3n todo el sentido del monote\u00edsmo. Esto fue advertido por los te\u00f3sofos isl\u00e1micos con una vigilancia extrema, creo, de preferencia a cualquier otra cosa, puesto que todo el horizonte del pensamiento y la espiritualidad isl\u00e1micas est\u00e1 dominado por el<em>tawh\u00eed<\/em>, la afirmaci\u00f3n del \u00danico. \u00bfQue ocurre con este \u00danico?<\/p>\n<p>Podr\u00eda producirse una confusi\u00f3n catastr\u00f3fica. Ya fue denunciada con lucidez por nuestros te\u00f3sofos m\u00edsticos iran\u00edes, denunciando la confusi\u00f3n cometida por muchos suf\u00eds y a continuaci\u00f3n por mas de un orientalista. Es la confusi\u00f3n entre el\u00a0<em>Esse\u00a0<\/em>o el Ser (en \u00e1rabe\u00a0<em>woj\u00fbd<\/em>) y el\u00a0<em>ens<\/em>\u00a0o el ente (en \u00e1rabe\u00a0<em>mawj\u00fbd<\/em>). Aqu\u00ed ciertamente nos codeamos con Heidegger. En teosof\u00eda isl\u00e1mica, Ibn \u2018Arab\u00ee (s. XIII) marc\u00f3 con fuerza la diferencia entre el\u00a0<em>tawh\u00eed<\/em>\u00a0teol\u00f3gico (<em>ol\u00fbh\u00ee<\/em>) y el\u00a0<em>tawh\u00eed<\/em>\u00a0ontol\u00f3gico (<em>woj\u00fbd\u00ee<\/em>). El tawh\u00eed teol\u00f3gico, exot\u00e9rico, afirma efectivamente la Unicidad de Dios como\u00a0<em>Ens<\/em>\u00a0<em>supremum<\/em>, como el Ente que domina a todos los otros entes. El<em>tawh\u00eed<\/em>\u00a0ontol\u00f3gico, esot\u00e9rico, afirma la unicidad trascendental del Ser. El Ser o el\u00a0<em>esse<\/em>, en su esencia, es uno y \u00fanico. Los entes que el Ser actualiza en su acto de ser son, por esencia, m\u00faltiples. El Ser uno y \u00fanico y bien la Divinidad una y \u00fanica, incognoscible en el trasfondo de su misterio, es el\u00a0<em>Absconditum<\/em>\u00a0que puede solamente rodear, y de lejos, la teolog\u00eda apof\u00e1tica o negativa. No es cognoscible positivamente mas que en sus teofan\u00edas: la Teofan\u00eda es pues esencial para que haya una teolog\u00eda afirmativa posible. Es precisamente por lo que, si la Divinidad es una y \u00fanica, los Dioses, es decir, los Nombres divinos, las Im\u00e1genes Divinas, las Im\u00e1genes teof\u00e1nicas son m\u00faltiples. Ninguna ha de cumplir las funciones de la Causa suprema. Confundir una estas Im\u00e1genes necesarias con la Divinidad una y \u00fanica volver\u00eda a instaurar un \u00eddolo \u00fanico en lugar de otros, y el monote\u00edsmo perecer\u00eda en su victoria. Afirmar la unidad del\u00a0<em>Esse<\/em>, este\u00a0<em>Esse<\/em>\u00a0\u00fanico siendo la misma divinidad, es afirmar la misma esencia, pero ello no equivale para nada a afirmar la unidad del Ente. Ser\u00eda monstruoso decir que solo hay un ente. Ser\u00eda un nihilismo metaf\u00edsico que la realidad se encarga de desmentir. Si se hace Dios un\u00a0<em>Summum Ens<\/em>, el\u00a0<em>Ens<\/em>\u00a0<em>unicum<\/em>, el \u00danico existente, todos los otros entes se abisman en la in diferenciaci\u00f3n y la nada, todo el orden del Ser en la jerarqu\u00eda de los entes desaparece. Es quiz\u00e1 la ilusi\u00f3n de aquellos que se han embriagado mucho de pseudo-m\u00edsticos y lo que algunos interpretes en Occidente han designado como\u00a0\u00a0el \u201cmonismo existencial\u201d sin darse cuenta de que este t\u00e9rmino comportar\u00eda una contradicci\u00f3n\u00a0<em>in adjecto<\/em>, lo existencial siendo esencialmente m\u00faltiple. En cuanto a la relaci\u00f3n entre el\u00a0<em>Esseunicum<\/em>\u00a0y los\u00a0<em>entia<\/em>\u00a0(este\u00a0<em>Unicum<\/em>\u00a0trascendente, de hecho el\u00a0<em>Esse<\/em>\u00a0que hace ser en los entes), fue originalmente mejor formulado por nuestro gran Proclo: es la relaci\u00f3n entre la H\u00e9nade de las H\u00e9nades y las jerarqu\u00edas de los entes que monadisa haci\u00e9ndolos ser. Efectivamente el ser-ente no existe mas que como un ser cada vez (se trate de\u00a0<em>un<\/em>\u00a0Dios, de\u00a0<em>un<\/em>\u00a0Angel, de\u00a0<em>un<\/em>\u00a0hombre, de\u00a0<em>una<\/em>\u00a0especie de\u00a0<em>una<\/em>\u00a0constelaci\u00f3n, etc.).\u00a0<em>Ens et\u00a0\u00a0unum convertuntur<\/em>.\u00a0Es por lo que nuestros grandes te\u00f3sofos especulativos (\u201cespeculativos\u201d en el sentido de la palabra\u00a0<em>speculum<\/em>, espejo) siempre han considerado que el Sujeto activo del\u00a0<em>tawh\u00eed<\/em>, es el Uno mismo. El es el Uni-fico. Es \u00e9l quien hace de cada ente, de cada uno de nosotros, un ente, un \u00fanico del cual \u00e9l es respectivamente el \u00danico. Es lo que el m\u00edstico Hall\u00e2j formulaba diciendo: \u201cLa buena econom\u00eda<a name=\"_ftnref5\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.amiscorbin.com\/wp-admin\/textes\/espagnol\/espagnol%20De%20Heidegger%20a%20Sohravard%EE.htm#_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>\u00a0del \u00danico es que el \u00danico lo hace \u00fanico\u201d.<\/p>\n<p>De este modo quiz\u00e1 nos vemos arrastrados\u00a0bastante lejos del Ser y del ente en Heidegger.\u00a0No es mas que una apariencia, puesto que es su pregunta la que nos ha conducido a recordar este aspecto teos\u00f3fico de la metaf\u00edsica del Ser, por la cual Ibn \u2018Arab\u00ee sigue siendo nuestro gran maestro. Ve, acabo de decir que la Teofan\u00eda (<em>tajall\u00ee il\u00e2h\u00ee<\/em>) es esencial y ello en Im\u00e1genes m\u00faltiples correspondiendo a cada uno de aquellos a los que y para los que ella se\u00a0<em>teofanisa<\/em>. Pero el Dios personal teof\u00e1nico no debe asumir las funciones de la Causa suprema que es el\u00a0<em>Absconditum<\/em>. Es esta confusi\u00f3n, con sus planes secundarios pol\u00edticos, de la que el monote\u00edsmo no se salva mas que por la paradoja esot\u00e9rica del Uno-m\u00faltiple. Existencialmente, diremos quiz\u00e1, que es el hombre quien se revela as\u00ed mismo alguna cosa (alguien) como Dios. Teol\u00f3gicamente, es Dios que se revela al hombre. La Teosof\u00eda m\u00edstica especulativa supera el dilema haciendo inseparable la verdad simult\u00e1nea de los dos t\u00e9rminos. Revel\u00e1ndose al hombre, el Dios personalizado de la teofan\u00eda personal revela el hombre a s\u00ed mismo, y se revela a s\u00ed mismo (a Dios mismo) revelando el hombre a s\u00ed mismo y se revela s\u00ed mismo a s\u00ed mismo. De una parte y otra, el ojo que observa simult\u00e1neamente el ojo observado. Toda teofan\u00eda (desde el grado m\u00ednimo de la visi\u00f3n mental) se cumple en la simultaneidad de estos dos aspectos. Quiz\u00e1 encontramos aqu\u00ed algo similar a un neo-platonismo sobrepasado, pero la superaci\u00f3n es la obra de Ibn \u2018Arab\u00ee mas que de Heidegger. Hay, ciertamente, muchas investigaciones importantes a llevar a cabo sobre esta v\u00eda. Pero mientras esperamos, la impresi\u00f3n que tengo es la que fue formulada por uno de nuestros colegas, creo que Pierre Trotignon: la hermen\u00e9utica heideggeriana nos da la impresi\u00f3n de ser una teolog\u00eda sin teofan\u00eda.<\/p>\n<p>P.N.\u00a0 As\u00ed, es, hay que impulsar las investigaciones, porque hay por otra parte, esta tem\u00e1tica de la Palabra que fue en el fondo inaugurada en la \u00e9poca moderna por Heidegger, pero que se conjuga igual de bien con la Tradici\u00f3n, principalmente la Tradici\u00f3n b\u00edblica, de la Palabra de Dios y aqu\u00ed estamos en la tradici\u00f3n de lo sagrado. Que este sagrado tome el nombre de Dios o que tome solamente el del Ser, lo que importa en el fondo, es mas bien la diferencia ontol\u00f3gica en ella misma, la diferencia entre el Ser y el ente, lo mismo que para las religiones hay una diferencia entre un mundo mas alto y un mundo abajo. Si se toma entonces esta diferencia en ella misma y para ella misma, \u00bfno encontramos una unidad de inspiraci\u00f3n entre Heidegger y la del resto del mundo de las Religiones?<\/p>\n<p>H.C.\u00a0 Comprendo bien su preocupaci\u00f3n.\u00a0Su pregunta nos conduce a interrogarnos sobre la relaci\u00f3n entre el\u00a0<em>Logos<\/em>de la ontolog\u00eda heideggeriana y el\u00a0<em>Logos<\/em>de la teolog\u00eda o mejor dicho: el\u00a0<em>Logos<\/em>\u00a0de todas las teolog\u00edas de las religiones del Libro. Recordaba hace un momento ese adagio com\u00fan a nuestros te\u00f3sofos m\u00edsticos y que no es otra cosa que una reminiscencia del Evangelio de Juan (3\/13): \u201cNada asciende al Cielo, salvo lo que ha descendido de \u00e9l\u201d. \u00bfEl\u00a0<em>Logos<\/em>\u00a0de la anal\u00edtica heideggeriana descendi\u00f3 del cielo para poder ascender nuevamente a \u00e9l? Pues pienso simbolizar de este modo su b\u00fasqueda de una inspiraci\u00f3n com\u00fan entre Heidegger y lo que queda del mundo de las religiones. Pero, si podemos analizar sin demasiado esfuerzo los procesos de laicizaci\u00f3n que han desacralizado lo sagrado, no tenemos casi testimonio de una re-sacralizaci\u00f3n del laicismo. Efectivamente, constatamos una promoci\u00f3n frecuente de la laicidad, concediendo a esta los privilegios y prerrogativas de aquello que fue lo sagrado. No es mas que una caricatura demon\u00edaca. La laicizaci\u00f3n metaf\u00edsica no se acomoda mas que en la muerte de los Dioses, no en su resurrecci\u00f3n. Es necesario entonces que concentremos todo nuestro esfuerzo en la palabra \u201cresurrecci\u00f3n\u201d. Todos los sentidos que comporta implican la ruptura de un sistema bien ordenado de cosas: un arrancarse, un salir de la tumba. La resurrecci\u00f3n nos es anunciada despu\u00e9s: por el misterio de la tumba vac\u00eda. En revancha, las laicizaciones de nuestros d\u00edas, caricaturizando lo sagrado, se complacen en el pseudo-culto de la tumba habitada. Y creo que el heraldo de toda resurrecci\u00f3n, es por excelencia el Verbo \u2013 el Verbo de soberana sonoridad divina.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n de esta forma muy pertinente su pregunta nos lleva al tema de la Palabra, a la tradici\u00f3n b\u00edblica del Verbo divino. Hay, ciertamente, en Heidegger una tem\u00e1tica de la Palabra. Pero no olvidemos que en este campo, nuestros amigos cabalistas jud\u00edos, as\u00ed como los cabalistas en la cristiandad y en el Islam, han sido y siguen siendo despu\u00e9s de los siglos nuestros mejores maestros y nuestros gu\u00edas. Han analizado admirablemente el fen\u00f3meno de la Palabra. \u00bfComo se convierte en Libro la Palabra, como la Palabra escrita resucita en el Verbo viviente?. En comparaci\u00f3n, la tem\u00e1tica de la Palabra, en Heidegger, me pareci\u00f3 tocada por una ambig\u00fcedad: \u00bfEs un crep\u00fasculo, un crep\u00fasculo que ser\u00eda la laicizaci\u00f3n del Verbo? \u00bfO bien es una aurora, anunciando la paling\u00e9nesis, la resurrecci\u00f3n del Verbo de la tradici\u00f3n b\u00edblica? La respuesta depender\u00e1 de unos y otros y las opciones descubiertas en estas respuestas me hacen pensar que, si la filosof\u00eda de Hegel dio nacimiento a un hegelianismo de derecha y a un hegelianismo de izquierda, la pregunta que Ud. plantea es de aquellas que v<em>olens nolens<\/em>, (lo queramos o no) pueden llevar a la filosof\u00eda de Heidegger, a dar a luz un heideggerianismo de derecha y a un heideggerianismo de izquierda.<\/p>\n<p>Pero lo que me parece esencial por el momento y que tambi\u00e9n parece atestiguar la coherencia de nuestra conversaci\u00f3n, es que su pregunta nos lleva a lo que fue nuestro punto de partida. Yo hab\u00eda partido efectivamente de la idea de la hermen\u00e9utica en Heidegger, del cual les recordaba los or\u00edgenes teol\u00f3gicos. Por eso, su pregunta sobre el Verbo que est\u00e1 en el centro de la hermen\u00e9utica, nos reconduce a estos or\u00edgenes. De este modo cerramos\u00a0juntos el circuito hermen\u00e9utico y es un buen signo.<\/p>\n<p>Creo que mi propia experiencia, tal como he intentado trazar, es acorde con la preocupaci\u00f3n que denota su pregunta, en toda la medida en que, la hermen\u00e9utica heideggeriana,\u00a0\u00a0surgida muy lejos de Schleiermacher, fue para m\u00ed el umbral abri\u00e9ndose ante una hermen\u00e9utica integral. Precisemos a\u00fan m\u00e1s los rasgos. No creo que los cuatro sentidos inofensivos a los cuales la ex\u00e9gesis medieval corriente se aten\u00eda, tuviesen la virtud de arrastrarnos, hasta un nivel de ser impresentido, en una aventura hermen\u00e9utica \u201csin retractaci\u00f3n\u201d ni retorno. En contrapartida hay una hermen\u00e9utica del Verbo, impartida en las religiones del Libro, que ha\u00a0\u00a0tenido siempre y por esencia, la virtud de producir una exaltaci\u00f3n, una salida, una\u00a0<em>ek-stasis<\/em>\u00a0hacia estos otros mundo invisibles que dan su<em>verdadero significado<\/em>\u00a0al nuestro, a nuestro \u201cfen\u00f3meno del mundo\u201d. Pienso, en el cristianismo, en el gran gn\u00f3stico Valentin, en Joachim de Flore, Sebastien Franck, Jacob Boehme, Swedenborg, F.C. Oetinger, y tantos otros. Tantos testigos dan cr\u00e9dito junto con sus camaradas esoteristas del Juda\u00edsmo y del Islam, que el fen\u00f3meno del Libro Santo, lejos de inmovilizar el desarrollo y la iniciativa de los pensamientos, es el m\u00e1s vivo estimulante. Solamente, lo mismo que otros han hablado de la necesidad de una \u201crevoluci\u00f3n permanente\u201d, yo preconizar\u00eda la necesidad de una \u201chermen\u00e9utica permanente\u201d. Entiendo por ello, ciertamente, no una acomodaci\u00f3n a los descubrimientos hist\u00f3ricos y arqueol\u00f3gicos, desembocando lo m\u00e1s a menudo en reducir el \u201crelato hist\u00f3rico\u201d del Libro Santo a las dimensiones banales de hechos diversos para los cuales se tiene una explicaci\u00f3n sociol\u00f3gica ya preparada, eliminando algunas palabras superfluas, de una sacralidad un poco molesta. De ning\u00fan modo, la hermen\u00e9utica permanente no altera ninguna palabra de la Tradici\u00f3n, cada palabra debe ser conservada, pues converge en un nuevo encuentro fulgurante entre la Imagen y la Idea.<\/p>\n<p>\u00bfSolamente, Heidegger nos habr\u00eda seguido en esta operaci\u00f3n tendiendo a convertir el\u00a0<em>Logos<\/em>\u00a0de su ontolog\u00eda en\u00a0<em>Logos<\/em>teol\u00f3gico? Cuando tuvo que confrontar filosof\u00eda y teolog\u00eda (un art\u00edculo que lleva este t\u00edtulo), \u00bfen que sentido oper\u00f3 la conversi\u00f3n? Y primero, \u00bfquien debe ser el\u00a0<em>Theos<\/em>? he intentado decirlo, pero la incertidumbre en que podemos estar ante su eventual\u00a0\u00a0respuesta es secundaria. Una \u201cortodoxia\u201d heideggeriana est\u00e1 fuera de prop\u00f3sito y tenemos que continuar nuestra tarea, tal como la entrevemos. Quiz\u00e1 se encontrar\u00e1 en el conjunto de su obra in\u00e9dita o en alguna entrevista registrada, la indicaci\u00f3n de una respuesta. Pero quiz\u00e1 tambi\u00e9n puede haberse llevado su secreto para siempre consigo.<\/p>\n<p>Es por lo que yo prefiero decir hoy simplemente, como se dice en \u00e1rabe:\u00a0<em>Rahmat All\u00e2h \u2018alay-hi<\/em>\u00a0: Que la Misericordia divina sea sobre \u00e9l.<\/p>\n<p><em>(Conversaci\u00f3n grabada por Radio France-Culture, el mi\u00e9rcoles 2 de junio 1976. Texto revisado y completado seg\u00fan las notas tomadas en aquella misma ocasi\u00f3n, antes y despu\u00e9s).<\/em><\/p>\n<p>Henry Corbin<\/p>\n<p><sup>[1]<\/sup>\u00a0N.T.Prefijo latino que significa \u201c<em>que produce<\/em>\u201d, as\u00ed\u00a0<em>ben\u00e9fico<\/em>\u00a0= que produce beneficio<\/p>\n<p><sup>[2]<\/sup>\u00a0N.T.\u00a0<em>KN<\/em>, Kun (\u00e1rabe) verbo\u00a0<em>K\u00e2na<\/em>\u00a0\u201cser\u201d en \u00e1rabe, la \u201cU\u201d no aparece en la graf\u00eda aunque se pronuncie. H. Corbin se refiere al \u201cKun fayakun\u201d (Se! y fue) imperativo de Al\u00b7l\u00e2h a la Creaci\u00f3n para que actualizara su presencia (Cor\u00e1n 36-82)<\/p>\n<p><sup>[3]<\/sup>\u00a0N.T.\u00a0<em>Fiat<\/em>, (Latin).\u00a0Literalmente, dejemos que sea. Orden, decisi\u00f3n, o estatuto de un poder autoritario<\/p>\n<p><sup>[4]<\/sup>\u00a0NT: he preferido traducir \u201cr\u00e9solue\u201d por \u201cresuelta\u201d en lugar de \u201cdecidida\u201d, quiz\u00e1 m\u00e1s clara, para evitar una cacofon\u00eda con la palabra \u201cdecisi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><sup>[5]<\/sup>\u00a0NT: Econom\u00eda refiri\u00e9ndose al t\u00e9rmino griego\u00a0\u00a0\u201c<em>Okonomos<\/em>\u201d o administraci\u00f3n de una casa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DE HEIDEGGER A SOHRAVARD\u00ce : CONVERSACI\u00d3N CON PHILIPPE NEMO V\u00e9ase tambi\u00e9n Posdata biogr\u00e1fica de una entrevista filos\u00f3fica P.N.\u00a0 Henry Corbin, Ud. fue el primer traductor de<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":3088,"menu_order":15,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-717","page","type-page","status-publish","hentry"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>De Heidegger a Sohravard\u00ee : Conversaci\u00f3n con Philippe N\u00e9mo &#8211; 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